🎤 Entre Pastores

Episodio 4: Por qué el cuidado pastoral no es opcional

Por Alejandro Molero

Alejandro Molero es egresado como Licenciado en Teología del Instituto Bíblico Las Delicias en Caripe, Venezuela e hizo su pasantía pastoral en Capitol Hill Baptist Church en Washington, DC, ciudad en la cual actualmente está plantando una iglesia hispana con el auspicio de Red 1:8. Esta felizmente casado con Maribí, junto a quien Dios le ha permitido ver nacer y crecer a Rebeca y Benjamín.

Por Sugel Michelén

Sugel Michelén (MTS) es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Ha sido por más 35 años uno de los pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, en República Dominicana, donde tiene la responsabilidad de predicar regularmente la Palabra de Dios. Es autor de varios libros, incluyendo De parte de Dios y delante de Dios y El cuerpo de Cristo. El pastor Michelén y su esposa Gloria tienen 3 hijos y 5 nietos. Puedes seguirlo en Twitter @symichelen.
Artículo
21.05.2026

Alejandro Molero: Muy buenos días, buenas tardes, buenas noches. El Señor les bendiga. Esto es otro episodio más de Entre Pastores. Esto es un podcast traído por 9Marks para todos ustedes y felices de poder estar aquí su servidor, Alejandro Molero, y

Sugel Michelén: Sugel Michelén. Contento, Alejandro, de que vamos a tratar el tema de cuidado pastoral.

Alejandro Molero: Muy importante, muy importante. Esperamos esto sea de bendición para muchos pastores actualmente en el ministerio, pero también para bendición de muchos miembros de iglesias que también tienen o no tienen pastores, pero que este episodio puede ser de bendición para todos. Así que permíteme empezar con una estadística, y más es una pregunta: ¿cuál debe ser la característica principal del ministerio pastoral? Es decir, ¿cuál debe ser la característica que define lo que es un pastor o lo que no es un pastor?

Sugel Michelén: Hay dos cosas que hace un pastor. El pastor predica, enseña la palabra; el pastor gobierna en la iglesia con autoridad, la autoridad dada por Cristo. Los pastores gobiernan enseñando, enseñan gobernando. Y esto es algo interesante, porque si tú tomas Hebreos capítulo trece, por ejemplo, dice: «Acordaos de vuestros pastores», versículo siete, «que os hablaron la palabra de Dios, considerad cuál haya sido el resultado de su conducta e imitad su fe». Así que aquí vemos, acuérdate de lo que tus pastores predicaron y cómo te modelaron lo que predicaron en su vida. Y luego en el versículo diecisiete dice: «Someteos a vuestros pastores, obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta». Así que aquí tenemos a un pastor velando por las almas de las ovejas por las que Cristo murió, enseñándoles la palabra y también velando por su estado espiritual, pero también gobernando la iglesia como un todo, en aquellas partes que son su competencia, la competencia del pastor.

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: Entonces, básicamente, eso es lo que hace el pastor. ¿Te acuerdas en Hechos capítulo seis, cuando surge el problema de las viudas y los apóstoles reúnen a la iglesia y dicen: «No es justo, no es apropiado que nosotros ahora sirvamos a las mesas y descuidemos la palabra y la oración».

Alejandro Molero: Ya. ¿Qué quiere decir que servir a la mesa era malo para ellos o qué?

Sugel Michelén: No, de ninguna manera. O sea, aquí estamos hablando de un ministerio importantísimo…

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: …que es el cuidado de las personas más vulnerables en la iglesia, en este caso las viudas, pero para eso están los diáconos…

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: …que son el brazo de extensión de Cristo en misericordia para servir a la iglesia, pero también el brazo de apoyo para que los pastores puedan hacer la parte que les toca.

Alejandro Molero: Para que se mantengan en la oración y en la predicación de la palabra. Sí, yo creo que cada uno de los cristianos tenemos un pastor que ha marcado nuestra vida en el ministerio. Posiblemente, alguien pueda estar recordando en este momento aquel buen pastor que me enseñó la palabra, que me ayudó, que me enseñó, que me caminó, que estuvo en este momento especial conmigo y con mi familia. La figura del pastor es… el ministerio de la presencia, de estar allí, es muy tierno, muy impactante cuando se hace bien. Pero seguramente ha habido algunos otros que han sido marcados negativamente por la vida de un pastor que no fue ideal en ese momento, que marcó las vidas de ese individuo o de esa congregación de manera negativa. Entonces, ¿cómo pudiéramos estar seguros? ¿Cuál ejemplo tenemos en la Escritura de cómo ser un buen pastor?

Sugel Michelén: Bueno, el mejor ejemplo, indudablemente, es el Señor Jesucristo. Juan capítulo diez: «Yo soy el buen pastor». Y dice: «El buen pastor da su vida por las ovejas».

Alejandro Molero: Increíble.

Sugel Michelén: O sea, es alguien que ama las ovejas y está dispuesto a darse y entregarse por entero para que la oveja florezca, para que la oveja esté bien alimentada. Entonces, esa imagen, de hecho, ¿por qué se nos llama pastores y no otra cosa? Porque la figura del pastor con su rebaño cuidando tiernamente de cada oveja, la oveja perniquebrada, es una figura muy hermosa y muy poderosa al mismo tiempo. Entonces, indudablemente, el modelo, el modelo es Jesús…

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: …que de hecho no es un modelo únicamente neotestamentario. En el Antiguo Testamento, Dios se presenta a sí mismo como el pastor de Israel.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Y de igual manera, el Señor Jesucristo es el pastor, el buen pastor de su pueblo. Entonces, cuando yo veo a Jesús como el modelo del buen pastor, yo tengo que entender que en mi oficio yo no me sirvo de las ovejas, yo le sirvo a las ovejas.

Alejandro Molero: Guau. Sí, es impactante esa figura en Jeremías veintitrés, cuando el Señor le dice: «Yo les daré pastores conforme a mi corazón», porque aquellos pastores estaban abusando de las ovejas, estaban comiéndose a las ovejas, estaban trasquilando en vez de esquilar.

Sugel Michelén: Como tú decías hace un momento, yo sé que hay personas que están viendo este episodio que tristemente no fueron marcados para bien por un buen pastor y que fueron maltratados por un pastor abusivo, por un pastor que con su autoridad aplastó a las ovejas. Pero eso no quiere decir, primero, que todos los pastores sean así. En segundo lugar, no quiere decir que por eso, hablo a la persona que esté en esa condición, que tú no necesites un pastor. Porque, de hecho, tú y yo somos pastores y tú y yo necesitamos pastores.

Alejandro Molero: Claro, el pastor también es oveja.

Sugel Michelén: Exactamente. Tú y yo necesitamos ser pastoreados.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Y de hecho, este pódcast no es sobre la pluralidad pastoral, pero una de las ventajas que tiene una iglesia donde hay una pluralidad de pastores es que se protegen mutuamente.

Alejandro Molero: Mutuamente.

Sugel Michelén: Y protegen al rebaño.

Alejandro Molero: Mmm.

Sugel Michelén: Porque no hay ninguno que pueda tomar tal preeminencia que finalmente termine abusando de su autoridad.

Alejandro Molero: Ya.

Sugel Michelén: Entonces, la iglesia es protegida cuando hay una pluralidad de pastores.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Pero ese no es el tema.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Y yo estoy en el tema.

Alejandro Molero: Pero lo toca, al menos tangencialmente. Recuerdo haber leído en el Pastor Reformado de Richard Baxter, él dice algo así como que cada pastor es responsable de conocer el nombre y la necesidad de cada oveja. Yo creo que en el mundo hispanohablante se espera de un pastor que su forma de cuidar a las ovejas, y no solamente del pastor de las iglesias, sino de cada pastor de la junta de ancianos o de la iglesia, cada pastor cuide ovejas, huela a ovejas y tenga la capacidad de conocer a las ovejas, no solamente con una foto, sino con visitas a las familias. Se espera que los pastores visiten a los enfermos, visiten a la familia, visiten a las personas. ¿Sería en tiempo de Richard Baxter nada más que los pastores deberían visitar y cuidar de esa manera, de esa manera tan cercana a las ovejas y a las familias? ¿U hoy en día también hemos perdido la costumbre de estar cerca de las ovejas en su necesidad, en su trabajo, en sus casas?

Sugel Michelén: Esa es una buena pregunta. En tiempos de Baxter, la gente vivía en un poblado pequeño.

Alejandro Molero: Una villa, sí.

Sugel Michelén: En su caso, Kidderminster.

Alejandro Molero: Mmm.

Sugel Michelén: Donde él conocía, decía él: «Yo conozco a todos los habitantes del pueblo».

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: «Y sé la condición en que se encuentran».

Alejandro Molero: [ríe]

Sugel Michelén: Increíble. «Yo sé quién va para el cielo y quién va para el infierno».

Alejandro Molero: Guau.

Sugel Michelén: En sentido de profesión de fe, obviamente.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Pero nosotros vivimos en una sociedad muy diferente. Sin embargo, lo que la palabra de Dios enseña con respecto a los pastores sigue vigente.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Y yo tengo que pensar cómo yo puedo hoy día pastorear a las ovejas por las que yo voy a dar cuenta.

Alejandro Molero: Mmm.

Sugel Michelén: Hebreos trece diecisiete.

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: En el tribunal de Cristo yo voy a dar cuenta de ellas. ¿Cómo yo puedo pastorear significativamente las ovejas? Pero teniendo en cuenta que las necesidades son ilimitadas y los pastores son limitados en su tiempo.

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: Ahí entran varios factores en juego. Primero, entra en juego el factor varios pastores, o sea, la pluralidad pastoral.

Alejandro Molero: La pluralidad, sí.

Sugel Michelén: Indudablemente, en nuestra iglesia somos ocho pastores y probablemente seamos más el año que viene y no damos abasto.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: O sea, tenemos que estar constantemente moviéndonos en medio del rebaño. Pero en segundo lugar, tenemos que tomar en cuenta que una de las funciones vitales del pastor es equipar a los santos para que el cuerpo haga la obra del ministerio.

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: Entonces, eso que tú acabas de señalar como un principio general no quiere decir en la práctica…

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: …que todos los pastores tienen que estar en todos los hospitales, los cumpleaños, los funerales de todos los miembros.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Cuando uno de nuestros pastores va a un funeral, el cuerpo de pastores está allí presente.

Alejandro Molero: Está representado, sí.

Sugel Michelén: Representado por ese pastor, porque nosotros sí debemos estar en los momentos significativos.

Alejandro Molero: Sí. ¿Cuáles son esos momentos significativos, Sugel?

Sugel Michelén: Bueno, yo te voy a dar un ejemplo. Hace apenas tres semanas atrás, yo dirigí el culto de oración de nuestra iglesia, me estaba preparando para eso y de repente, ¡pam!, me entero que un joven de nuestra iglesia, en su trabajo pisó en falso y murió. O sea, cayó de un edificio y murió.

Alejandro Molero: Guau.

Sugel Michelén: Y obviamente, su mamá es miembro de nuestra iglesia, su hermana es miembro de nuestra iglesia. Ese era el momento para dejarlo todo…

Alejandro Molero: Todo.

Sugel Michelén: …e irme a la casa…

Alejandro Molero: Con la familia, sí.

Sugel Michelén: …a esta familia para verlos.

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: Entonces, hay momentos en que tú tienes que dejarlo todo a un lado.

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: Porque es una tragedia.

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: Para estar con esta familia en su dolor.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Pero hay otros momentos en que tú puedes pedirle a un hermano de la iglesia que vaya y atienda un caso en particular.

Alejandro Molero: Ajá, ajá.

Sugel Michelén: Y ahí se necesita la sabiduría…

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: …para tú decidir.

Alejandro Molero: Sí, para decidir cuándo sí y cuándo no.

Sugel Michelén: Cuándo hacer una visita a ese lado.

Alejandro Molero: Pero, por ejemplo, pudiéramos hablar de accidentes, enfermedades, visitas al hospital, nacimientos, graduaciones. ¿Qué otro momento significativo deberíamos tratar de estar con esa persona o esa familia?

Sugel Michelén: Yo creo que tú has mencionado básicamente los momentos importantes, pero vuelvo y te repito, hay momentos en que los pastores no pueden estar ahí.

Alejandro Molero: Claro, son bivocacionales, no tienen tiempo.

Sugel Michelén: Y nosotros tenemos que enseñar a los hermanos, porque si no, el pastor, sobre todo esos pastores que son bivocacionales en América Latina… por ejemplo, terminan frustrados.

Alejandro Molero: Claro.

Sugel Michelén: Porque no pueden hacer la obra.

Alejandro Molero: Mmm.

Sugel Michelén: Pero debemos recordar que nosotros tenemos que entrenar a los miembros de la iglesia para que la iglesia funcione como un cuerpo.

Alejandro Molero: Correcto.

Sugel Michelén: Ahora, habiendo puesto eso aparte, ahí está Hechos veinte, veintiocho, y sigue vigente: «Mirad por vosotros y por todo el rebaño…

Alejandro Molero: Por la iglesia, sí.

Sugel Michelén: …en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos para pastorear la Iglesia del Señor, la cual él ganó con su propia sangre».

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: Yo no soy primariamente un predicador, yo soy un pastor y como parte de mi función, yo predico.

Alejandro Molero: Okey.

Sugel Michelén: Pero yo soy un pastor y estoy llamado a pastorear.

Alejandro Molero: A cuidar almas.

Sugel Michelén: A velar porque nuestros miembros sigan madurando, sigan creciendo, que los nuevos creyentes alcancen madurez en Cristo, que los más maduros funcionen como parte que son de un cuerpo discipulando a otros.

Una práctica que nosotros tenemos en nuestra iglesia es que los martes, que son las reuniones pastorales, todos los martes nos reunimos.

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: Y después de evaluar lo que sucedió el domingo, evaluar la predicación, los cantos que se cantaron, todo lo que pasó el domingo.

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: El otro punto de agenda invariable es membresía.

Alejandro Molero: Mmm.

Sugel Michelén: Y ahí vemos, hay miembros que tal vez están en disciplina, ¿qué está pasando con ellos?

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: Pero también tomamos la lista de miembros y vemos dónde nos quedamos la semana pasada, ahí seguimos.

Alejandro Molero: Ya, y oran por ellos.

Sugel Michelén: Viendo qué está pasando con esta persona, alguien lo ha visto. Si llega un momento en que de repente ninguno de los pastores puede dar cuenta de esa persona, okey, ¿quién lo va a llamar esta semana o por lo menos dentro de dos semanas? Para que nosotros tengamos una idea de qué está pasando con ese miembro.

Alejandro Molero: Claro, claro. Y yo creo que es importante organizar la iglesia, ordenar la iglesia, precisamente para que… Sí, la responsabilidad de visitar y cuidar las almas directamente recae sobre los pastores, pero los pastores no… es irreal. No podrán estar en cada evento de cada individuo, de cada familia. Sobre todo cuando somos bivocacionales, cuando tenemos muchas ocupaciones, es irreal esperar de los pastores. Pero se puede organizar la iglesia de manera que esté funcionando un sistema de comunicación para saber quién está siendo cuidado, quién está siendo descuidado, quién tiene esta necesidad particular ahora o va a tener la semana que viene, quién tiene hambre, quién tiene frío, quién tiene falta de trabajo, etcétera.

Sugel Michelén: Y mira, a veces es cuestión de ser creativos. Por ejemplo, tal vez te puedes parar en la puerta y tal vez si tienes algún hermano que te preocupa, cuando salga por tu puerta, preguntarle simplemente: «Dime cómo estás». A veces yo he tenido reuniones con hermanos y estoy tratando con ellos algo puntual. Por ejemplo, están muy descuidados en su vida devocional y necesitan disciplina. Entonces, yo le digo que no disciplina pública, sino disciplina personal. Okey, yo tengo que apartar un tiempo para leer mi Biblia, estar con el Señor a solas todos los días. Entonces, yo le digo: «Mira, este próximo domingo sal por mi puerta». Y cuando sale el «brother», dime: «¿Cómo te ha ido esta semana con las cosas que hablamos?». Nadie sabe de qué yo estoy hablando con esta persona y me dura dos minutos. Dos minutos, literalmente.

Alejandro Molero: Interactuar con esa persona.

Sugel Michelén: Interactuar con esa persona en la puerta. Ahora tenemos los recursos de enviarle un WhatsApp. Podemos enviar un correo electrónico. Hay muchas formas. De tú estar en contacto con la membresía sin que te tengas que desplazar. A veces en ciudades como la nuestra, donde el tráfico es…

Alejandro Molero: Terrible. [risas]

Sugel Michelén: Terrible, tú casi, casi tienes que tener al día el seguro de vida cuando sales a la calle. Entonces, tú piensas: «okey, ¿cómo yo puedo en medio de la sociedad?». Yo no estoy en el tiempo de Baxter. Ni vivo en una aldea. ¿Cómo yo puedo pastorear eficazmente?

Alejandro Molero: Sí. Mira, qué privilegio es vivir en esta época cuando podemos hacer una videollamada o llamar por teléfono. Osea, yo creo que no hay excusa para que un pastor no pueda al menos textearle o llamar a una oveja, al menos una vez al mes, una vez cada cierto tiempo, saber preguntarle cómo está, cómo puedo orar por ti, cómo puedo servirte a ti y a tu familia. Creo que es una cuestión de querer hacerlo, porque herramientas hay. Herramientas hay y pudiéramos animar no solamente a los pastores que nos están escuchando, sino también a los que no son pastores, miembros de las iglesias, a animar a sus pastores a decir: «pastor, estoy bien. Quería decirle solamente esto, quería animarle y darle gracias al Señor por usted, por lo que usted ha hecho», animar a sus pastores a cuidarlos, porque a los pastores también hay que cuidarlos.

Sugel Michelén: No, y también recuerda que el pastoreo es una avenida de doble vía. Porque yo puedo estar con una oveja que no quiere ser transparente porque está cuidando su reputación debido a su orgullo. Y entonces resulta que cuando yo hablo con ella, todo está bien. Y no es cierto que todo está bien. Tal vez su matrimonio se está destruyendo.

Alejandro Molero: Pero no quiere abrir su corazón.

Sugel Michelén: No quiere que nadie tenga injerencia. Entonces, esto es una avenida de doble vía. Se necesita oveja que de repente llame también a su pastor y diga: «pastor, mi matrimonio está en crisis. Nosotros necesitamos urgentemente ayuda». Y sabes qué, Alejandro, no siempre en casos como esos son los pastores los que tienen esos casos. Nosotros tenemos hermanos que hemos entrenado para dar consejería.

Alejandro Molero: Son héroes anónimos. [risas]

Sugel Michelén: Y de esa manera… Todo el cuerpo está funcionando. La vida de la iglesia no puede ser pastorcéntrica.

Alejandro Molero: Sí, definitivamente.

Sugel Michelén: Debe ser cristocéntrica.

Alejandro Molero: Sí. Y el cuerpo de Cristo funciona de esa manera. Eso no exime la responsabilidad pastoral de cuidar, pero el brazo extendido de los pastores pueden ser diáconos, pueden ser hermanos mayores, hermanas que tengan más experiencia de cómo cuidar y pastorear almas. Pero sin duda, la característica principal de un pastor es que cuida ovejas, cuida almas.

Sugel Michelén: Mira un texto interesante, 1 Tesalonicenses 5:12: «Pero les rogamos, hermanos, que reconozcan a los que con diligencia trabajan entre ustedes y los dirigen en el Señor y los instruyen, y que los tengan en muy alta estima, con amor, por causa de su trabajo».

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: O sea, Pablo está diciendo: miren estos hombres, reconozcan que son dones que Cristo ha dado a la Iglesia, no son dictadores, son pastores.

Alejandro Molero: Ni perfectos tampoco.

Sugel Michelén: Pero inmediatamente después dice: «Les exhortamos, hermanos, a que amonesten a los indisciplinados, animen a los desalentados, sostengan a los débiles y sean pacientes con todos». Se está diciendo, aquí están los oficiales que hacen este trabajo de manera oficial. Pero ¿saben qué, hermanos? Ustedes tienen una responsabilidad de animar a los desalentados. En el mismo texto, solamente un versículo después. Hay hermanos que vienen: «Mire, pastor, fulano no está viniendo a la iglesia». Y yo le digo: «Qué bueno, hermano, llámalo, por favor».

Alejandro Molero: Sí. [risas] ¿Por qué me lo dice a mí primero?

Sugel Michelén: Exacto. Él está esperando que yo resuelva el problema. No, hermano. Tú fuiste quien lo vio. Te has dado cuenta de que él no está viniendo a la iglesia. Es tu deber cuidar al hermano.

Alejandro Molero: Sí. Dice: animaos los unos a los otros.

Sugel Michelén: No tenemos el espíritu de Caín.

Alejandro Molero: [risas]

Sugel Michelén: ¿Acaso soy yo guarda de mi hermano?

Alejandro Molero: La respuesta es sí eres.

Sugel Michelén: Sí eres guarda de tu hermano.

Alejandro Molero: Sí eres, sí eres. Okey, ¿qué recursos podemos recomendar, Sugel? En los libros que tú has leído, ¿cuál ha marcado tu vida para saber cómo pastorear gente?

Sugel Michelén: Mira, libros que han marcado mi vida, yo te puedo mencionar, indudablemente, El ministerio cristiano de Charles Bridges.

Alejandro Molero: Oh, sí.

Sugel Michelén: Y ya está en español.

Alejandro Molero: Sí, en ministerios.

Sugel Michelén: Gracias al Señor, porque en el momento en que, hace años atrás no había tantos recursos en español. Hoy día, gracias al Señor por las casas publicadoras que están publicando estos libros. Un libro que ha marcado mi vida profundamente fue El pastor reformado de Richard Baxter, que tú ya mencionaste.

Alejandro Molero: Un clásico.

Sugel Michelén: Mi corazón por su causa es un libro escrito por Brian Burkman y está basado en una serie de teología pastoral dada por el pastor Albert Martin de la Iglesia Bautista Reformada en Montville, New Jersey. Yo escuché esa serie completa en casetes.

Alejandro Molero: Guau.

Sugel Michelén: Te estoy hablando de más de ciento y pico de casetes.

Alejandro Molero: Guau.

Sugel Michelén: Donde el pastor Martin treats tres aspectos. Primero, el llamado y todas las cualificaciones que debe tener un pastor, etcétera. Luego, el pastor como predicador y luego el pastor como supervisor. Entonces, Brian Burkman lo que hizo fue que tomó todos estos casetes e hizo una síntesis de la teología pastoral de Martin. Pero ahora una mejor noticia. Después que Burkman publicó ese libro, el pastor Martin publicó su propia teología pastoral en tres volúmenes y ya el volumen uno está en español.

Alejandro Molero: Oye, qué interesante.

Sugel Michelén: Y es una tremenda, tremenda bendición. Lo que yo aprendí siendo un pastor joven, escuchando estos casetes, para mí fue invaluable.

Alejandro Molero: Cuando había, cuando había casetes. [risas]

Sugel Michelén: Estoy hablando de… Deben haber algunos que nos están viendo y decir: «¿Casetes? ¿Qué es un casete?». Sí. Otro libro que yo puedo mencionar, que son de consulta, es Querido Timoteo. El editor es Thomas Cole.

Alejandro Molero: Thomas Cole, sí.

Sugel Michelén: Y hay varios artículos escritos por diferentes pastores sobre diversas facetas del ministerio pastoral. Indudablemente, los libros de Phil Newton, como La iglesia mentora, me fue de muchísima bendición ese libro. Este libro de cuarenta preguntas sobre el ministerio pastoral y diaconal de Benjamin Merkel.

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: Son libros que están ahí, están en español.

Alejandro Molero: Sí, están en español, muy buenos. Esa serie de cuarenta preguntas y respuestas es muy buena.

Sugel Michelén: Es excelente, excelente.

Alejandro Molero: En mi caso personal, creo que La regla pastoral de Gregorio Magno, un libro muy antiguo, muy práctico. Creo que igual El pastor reformado de Baxter y también El ministro como pastor de Charles Jefferson. Es un libro pequeño, pero muy tierno al llevarte a ti como pastor a imitar a Jesús como buen pastor. Es muy bueno. Muy bueno.

Sugel Michelén: Creo que hay un libro, perdón, de Lutzer que tiene esa misma… Creo que se llama como Predicando, como Cristo como pastor, pero predicando.

Alejandro Molero: Interesante.

Sugel Michelén: Algo así. No recuerdo el título ahora mismo. Erwin Lutzer, sí. Y está en español. Me refiero, estoy pensando en recursos que estén en español.

Alejandro Molero: Sí, recientemente también la serie de nueve marcas, el libro verde para pastores que van a plantar nuevas iglesias. El pastor Nathan Knight escribió un libro, es verde, se llama «Plantar pastoreando». Es un libro que nos ayuda a saber cómo comenzar iglesias pastoreando a la gente, no necesariamente pensando en el edificio, pensando en los sistemas y pensando en cómo llenar el lugar de reunión, sino cómo plantar una iglesia mientras pastoreas las almas de los que tienes en tu grupo.

Sugel Michelén: En ese mismo orden, Henry Rider, que partió para estar con el Señor el año pasado, escribió un libro sobre cómo revitalizar iglesias que se están muriendo.

¿No recuerdas? Es «Avivando la flama» o algo así.

Alejandro Molero: No recuerdo, pero ¿es pastoreando gente?

Sugel Michelén: No, la idea es, claro, para pastores que están revitalizando iglesias que se están muriendo.

Alejandro Molero: Entiendo.

Sugel Michelén: Y puede ser que haya pastores que nos estén mirando, que, por la providencia del Señor, llegaron a una iglesia en esa condición. El autor es Henry Rider III.

Alejandro Molero: Bueno, si lo consiguen, por favor agreguen el vínculo a cada uno de estos libros para beneficio de los que nos están viendo. ¿Alguna palabra final, hermano, antes de despedir este episodio?

Sugel Michelén: Perdón, no quisiera dejar de mencionar «Discursos a mis estudiantes» de Spurgeon.

Alejandro Molero: Oh, Charles Spurgeon, clásico.

Sugel Michelén: Definitivamente, guau. Cuando a veces yo he estado que necesito gasolina y Spurgeon en eso es muy bueno. Sobre todo hay un sermón que es de esos que Spurgeon daba a su…

Alejandro Molero: A su estudiante.

Sugel Michelén: A los mentores, a los mentoreados. Que se llama «Un nuevo comienzo». Yo no sé cuántas veces yo he leído ese sermón. Sí, cuando siento que la batería como que está descargando [risa].

Alejandro Molero: Está descargando [risa].

Sugel Michelén: Acudo a esto, pero ciertamente, en palabras finales, si Cristo en su sabiduría ha dado pastores a su Iglesia, es porque su Iglesia necesita pastores.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Hay personas que dicen: «Yo no sigo hombres».

Alejandro Molero: Ajá.

Sugel Michelén: Yo tampoco, yo sigo a Jesús.

Alejandro Molero: Mmm.

Sugel Michelén: Pero es Jesús quien me ha dado pastores. Según Efesios 4:11.

Alejandro Molero: Ya, constituyó

Sugel Michelén: …constituyó algunos apóstoles, profetas, son los que pusieron el fundamento de la Iglesia y también evangelistas y pastores y maestros. Necesitamos pastores que pastoreen. Necesitamos pastores que nos guíen, pastores que velen por nuestras almas, pastores que nos enseñen con integridad la palabra de Dios. No son perfectos. Cristo pudo haber enviado ángeles a pastorear su Iglesia. Hubiera sido más rápido el trabajo y lo hubieran hecho mucho más eficientemente. Pero él quería que fueran hombres.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: ¿Para qué? Para que la gloria siempre fuera suya.

Alejandro Molero: Para él.

Sugel Michelén: Y no del pastor que pastorea.

Alejandro Molero: Sí.

Sugel Michelén: Nuestra función como pastores no es hacer que las ovejas dependan de nosotros. Es llevarlas a depender de Jesús.

Alejandro Molero: Sí, Señor. Gracias, hermano. Los dejo con esta ánimo de primera de Pedro, capítulo 5, versículo 2: «Cuiden la grey de Dios que está bajo su cuidado, pero háganlo de manera voluntaria y con el deseo de servir y no por obligación ni por el mero afán de lucro. No traten a la grey como si ustedes fueran sus amos. Al contrario, sírvanles de ejemplo. Y así, cuando se manifieste el Príncipe de los pastores», qué belleza de título para Cristo, el Príncipe de los pastores, ustedes, pastores, recibirán la corona incorruptible de gloria.

Sugel Michelén: Amén.

Alejandro Molero: El Señor nos ayude a apacentar el rebaño del Señor con fidelidad, con alegría y también con responsabilidad. Que el Señor les bendiga.

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