Reseñas

La Predicación Expositiva

Review
28.02.2020

El gran predicador inglés, Charles Simeon, decía que una explicación de la Biblia sencilla y clara es lo que hace que una iglesia sea sana y feliz. Lamentablemente hoy existen muchos predicadores que se alejan demasiado de esta excelente premisa, haciendo bosquejos demasiado complicados para los oyentes quienes quedan confundidos con palabras en griego, contexto histórico, frases en latín y mucho más.

Es por eso que el esfuerzo del predicador debe consistir en aferrarse solo al texto mismo de la Escritura, lo que parece sencillo, pero sin duda esta no es una labor fácil para el predicador. Es aquí donde un libro como La predicación expositiva nos ayuda a enfocar la predicación en ese sentido. Su autor, David Helm, define la predicación expositiva como aquella «predicación poderosa que somete correctamente la forma y el énfasis del sermón a la forma y el énfasis del texto bíblico». La meta del autor es que este libro sea una adecuada introducción a la predicación expositiva, pero también logra mucho más que eso, ya que ayudará a que el lector pueda examinar su propia predicación y preguntarse ¿Es esto lo que estoy haciendo?

Organización del libro:

El libro consta de 4 capítulos, siendo el primero de ellos «La contextualización». Este capítulo abordará los problemas que surgen cuando el predicador pierde el foco en la contextualización, buscando referencias culturales para intentar ser solo relevante en el mensaje, lo que se apodera del predicador durante la preparación de su sermón. Por esto, Helm propone que la contextualización en la predicación es comunicar el mensaje del evangelio en formas que sean comprensibles o apropiadas en el contexto cultural del oyente, sin olvidar que es el texto bíblico la verdadera palabra relevante. Para ayudarnos en este proceso, el autor utiliza algunos ejemplos bastante prácticos y lúdicos al referirse a ciertos tipos de predicación mal contextualizada como la predicación impresionista, la predicación ebria, y por último la predicación inspirada.

El segundo capítulo se denomina «La exégesis», y David Helm resalta mucho la importancia de este proceso, ya que dice que toda predicación debe comenzar con la exégesis, en sus palabras: primero lo primero. Queda claro en este capítulo que un predicador fiel inicia el proceso de preparación del sermón prestando atención a la audiencia original del texto bíblico y a los propósitos del texto para aquellos lectores. Para lograr esto, el autor nos proporciona no solamente unos buenos ejemplos como la comparación entre la preparación de un sermón y un telescopio, sino que además nos provee de una serie de elementos prácticos a la hora de comenzar a realizar la exégesis, de modo tal que lo principal sea el texto de las escrituras y no lo que piensa el predicador.

El tercer capítulo lleva por título «La reflexión teológica», la cual es la siguiente fase en la preparación del sermón, y que de acuerdo a Helm, es una disciplina llena de oración que implica tomarse el tiempo para meditar en el texto y ver cómo se relaciona con el plan de redención de Dios. En general este capítulo abarca dos grandes temas, que son el método histórico-crítico y la necesidad de la teología bíblica para una correcta predicación del texto, todo esto con la finalidad de que podamos ser fieles al texto y así entregar a los oyentes una predicación conectada con el evangelio.

El último capítulo lleva por nombre «Hoy», que es la fase final en la preparación de un sermón. En este capítulo es donde se desarrolla de forma práctica lo referido a la contextualización, la cual debe guiarnos en la predicación de la palabra de Dios de acuerdo a la composición de tu audiencia, la organización de tu material y a la aplicación de tu mensaje.

El libro no se queda ahí, sino que cuenta con un apéndice donde se contestan algunas de las preguntas más frecuentes que se deben hacer los predicadores, como una especie de diagnóstico.

Conclusión:

En menos de 150 páginas, el pastor David Helm ha logrado un volumen con todo lo necesario para que un pastor o predicador pueda preparar sermones expositivos para que así los oyentes puedan ser cautivados por el propio texto bíblico. Su lectura es muy fluida, bastante entretenida gracias a los variados ejemplos y alusiones cotidianas que el autor utiliza, y es un libro muy actual y cercano para aquellos que no tienen estudios teológicos, por lo que es totalmente recomendable para quienes se inician en la predicación. El libro La predicación expositiva, es un muy buen comienzo para que nuestras iglesias tengan una marca de ser iglesias sanas.