Liderazgo

¿Cómo los pastores equipan a pastores?

Artículo
31.07.2020

Haga clic aquí para ver la parte 1 de esta entrevista, «Levantar pastores es responsabilidad de la Iglesia Local».

DÓNDE COMENZAR

9Marcas: Comenzando con el primer día de tu pastorado en la Iglesia Bautista de Capitol Hill, no tenías un programa de pasantía. ¿Cuáles son las pequeñas cosas que empezaste a hacer para ayudar a equipar futuros pastores?

M. Dever: Tomé la preparación de mi sermón muy en serio, oré por el evangelismo y el discipulado, tratando de modelar esto haciendo amistades con los no cristianos, compartiendo el evangelio con ellos, me hice amigo de los miembros de la iglesia y traté de ayudarlos a crecer en Cristo, observando quién respondía a mi trabajo, quién capta el modelo y quién comienza a reproducir lo que hago con los demás. Oré en particular por esos hermanos. Esa es una señal de que esa persona debería ser un anciano, ya sea que le paguen o no.

Además, tomé seriamente nuestro estudio inductivo de la Biblia los miércoles por la noche. Tan pronto como llegué aquí, todos los domingos por la noche y los miércoles por la noche intentaba entregar un libro (un buen libro) que, lento pero seguro, sazonaba a la congregación. Y algunos de esos libros, al menos, se leen. Al menos, estoy familiarizando a toda la congregación con nombres de autores que son confiables y que creo que los ayudarán; y notarán que otros nombres están ausentes.

En resumen, la formación de futuros pastores se realiza a través de pastorear y discipular fielmente a tu iglesia. Para muchos hombres, esto puede significar recuperar lo que significa sencillamente pastorear y discipular bíblicamente. Los programas de pasantías y otros similares pueden ser útiles para equipar a futuros líderes, pero no son necesarios. Y si no comienzas con un pastoreo y discipulado fiel, ni las pasantías ni los seminarios serán gran cosa.

9Marcas: A riesgo de repetición, entonces, dame una lista de cosas para el pastor cuya iglesia está muy lejos de poder ofrecer algún programa de pasantía estructurado. Prácticamente, ¿qué debería comenzar a hacer ahora para equipar a los futuros líderes?

M. Dever:

Uno: Ora para que Dios honre a tu congregación al equipar ancianos a través de ti.

Dos: Orar para que esos futuros ancianos puedan ser identificados y entrenados.

Tres
 : Prepárate para reservar parte de tus ingresos y parte del presupuesto de tu iglesia para facilitar esta meta. Puede ser que eso signifique ayudar a un hombre joven de una familia pobre para obtener una buena educación, tal vez incluso a nivel de licenciatura.

Cuatro:
 Prepárate para reservar tu tiempo y el tiempo de su iglesia para este propósito. Por ejemplo, desde mi quinto o sexto mes en esta iglesia, tenía laicos que eran líderes en la iglesia predicando el domingo por la noche. Y luego me tomaba un tiempo personal para hacerles critica. Esto les dio pasión y les enseño sobre la predicación.

Cinco:
 Lee el antiguo Plan Maestro de Evangelismo de Robert Coleman de 1963. Realmente no es un gran libro sobre evangelismo, pero es un gran libro sobre discipulado. Simplemente nos llama a seguir a Jesús volcando nuestras vidas en unos pocos hombres —tres, doce— y darnos cuenta del poder de hacerlo. Tendemos a pensar que abordar las reuniones de varios cientos de personas es siempre el mejor camino a seguir. Y ciertamente hay momentos para hacerlo. Nuestro Señor se dirigió a grandes reuniones. Pero eso no fue todo lo que hizo, y probablemente no sea lo principal que hizo.

Hombres que valen la pena observar

9Marcas: ¿Cómo se puede discernir entre un hombre en quien vale la pena invertir y verter tu vida y otro que no lo vale?

M. Dever: ¡Lo que Phillip Jensen llama «tipos que valen la pena mirar»! Diría que la forma principal es observar la diferencia entre los hombres que no responden a la iniciativa y muestran poco interés y los hombres que sí responden y muestran un interés constante. Estos no siempre son los hombres dotados para el ministerio, pero frecuentemente lo son.

9Marcas: He conocido a chicos que disfrutaban salir conmigo, pero que finalmente no eran enseñables. ¿Hay algo más que sea necesario que simplemente estar
«disponible»?

M. Dever:
Haces un buen punto aquí. Puede haber personas a las que simplemente les guste la relación personal pero no se muestren receptivas. Todavía puedes amarlos, pero no te viertes en ellos de la misma manera. Estás tratando —particularmente si eres un pastor o anciano— de multiplicar, no solo sumar. Deberías intentar encontrar a los multiplicadores, multiplicarte en ellos y a través de ellos.

TENIENDO LA VISIÓN A LARGO PLAZO

9Marcas: Recuerdo que una vez me dijiste: «Nunca serás un padre, esposo o pastor cristiano exitoso si no sabes cómo tener la ‘visión a largo plazo’». Los pastores de hoy luchan con tomar una visión corta en lugar de una visión a largo plazo de las cosas?

M. Dever:
 No sé sobre pastores en todas partes, pero ciertamente en una cultura prospera y de  satisfacción inmediata como en Occidente, sí; porque podemos tener gratificación tan rápido cuando lo deseemos.

9Marcas: ¿Qué quieres decir cuando aconsejas a los pastores a «tener una visión a largo plazo»?

M. Dever:
No puedes sentirte alentado o desanimado por lo que ves en ti mismo en este momento o por lo que ves a Dios haciendo contigo ahora. Dios no está atrapado en el tiempo; él tiene la visión a largo plazo. Y si vamos a ser sus siervos, también tenemos que hacer eso.

Sabes con tus propios hijos que no obtienes una respuesta inmediata, que en tu propio matrimonio no necesariamente la tienes. Lo que debemos hacer en nuestro matrimonio y en la crianza de los hijos es lo mismo que debemos hacer con nuestro pastoreo. Sabemos a dónde queremos ir, y ahora nos movemos en esa dirección. Que otros respondan o no de inmediato como queremos, no depende de nosotros. Seguimos avanzando en la dirección correcta e intentamos establecer vías para eso.

9Marcas: ¿Cuál es la relación entre equipar a futuros pastores y tener una visión a largo plazo?

M. Dever: Los futuros pastores no se forman en un día. No necesariamente se identifican correctamente al principio; una vez que los identifiques acertadamente, todo el fruto no estará allí. Hay algunos que no crees que irán a ningún lado, otros que crees que lo harán, no lo hacen. Pero tienes que empujarlos en forma lenta pero segura, paciente y alentadora. Y encontrarás que literalmente no puedes «hacer» pastores; solo el Señor dará el crecimiento. No siempre tengo razón acerca de quién será y no será un buen pastor. Sin embargo, el Señor me permite verter lo que pueda. Entonces sigo adelante y el Señor bendice.

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Traducido por Renso Bello.