Teología bíblica

Cuatro Razones por Las que Deberías Predicar a través de Judas

Artículo
16.10.2021

Si estuvieras plantando una iglesia, ¿Cuál es el primer libro de la Biblia mediante el cual predicarías? Supongo que no muchos de ustedes dirían Judas. Pero ahí estábamos, tomando la Cena del Señor por primera vez y comprometiéndonos el uno al otro en amor como iglesia local, todo inmediatamente después de un corto viaje a través de las asombrosas promesas y severas advertencias que se encuentran en uno de los libros más descuidados del Nuevo Testamento.

Judas nos enseña que los verdaderos cristianos luchan por la fe que ha sido dada una vez y entregada por todas a los santos. Judas nos enseña que los verdaderos cristianos rechazan todos los sustitutos y se aferran a Aquel que no los dejará. En resumen, los cristianos de todos los tiempos deben guardar la doctrina, así como ellos son guardados por Dios. Ese es el mensaje de Judas.

Pero ¿por qué deberías predicar a través de Judas? Aquí hay cuatro razones.

1. Judas arraiga nuestra identidad como cristianos en lo que Dios hace por nosotros, no en lo que hacemos por él

Si tu iglesia es como la mía, está llena de hombres y mujeres que se confunden acerca de la naturaleza de sus obras y su salvación. Si bien nadie puede negar abiertamente su gloriosa identidad como pecadores redimidos, muchos cristianos se preocupan y viven como si lo que hacen por Dios fuera el agente operativo en su relación con Dios. Y Judas rompe esa idea con solo un versículo.

Los cristianos son «los llamado, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo» (1). Es Dios quien nos llama, nos santifica y nos guarda. Para el evangelio es fundamental el hecho de que, a menos que Dios elija soberanamente salvarnos, deleitarse en nosotros y preservarnos, no tendremos esperanza. Incluso todas las acciones a las que nos exhorta Judas: contender (3), tener memoria (17), edificarnos unos a otros y orar (20), esforzarnos por conservarnos en el amor de Dios (21), todo se basa en la verdad de lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo (versículo 1), respaldado por el poder preservador que él ejerce para llevarnos a casa (versículo 24). Es Dios quien nos ha salvado, nos está salvando y nos salvará.

Recuérdele a su pueblo que Dios los llama, los ama y los guarda, no por su esfuerzo, sino en última instancia, por su gracia.

2. Judas prepara a toda la iglesia para contender contra los impostores que trafican con una falsa fe

La vida cristiana es un deporte de equipo. Entonces, cuando Judas advierte contra los falsos maestros y los falsos profetas, no escribe a los ancianos, pastores y líderes de la iglesia; escribe a la iglesia. Judas está diciendo que todos deben «contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos» (3). Para cambiar de metáfora, son aquellos en los bancos de la iglesia los que deben estar equipados para la batalla (Efesios 4:12) y desplegados en las líneas del frente, preparados para refutar la falsa doctrina y mantenerse firmes contra los embates de la cultura.

¿Necesita tu gente algún entrenamiento sobre cómo identificar la diferencia entre la verdadera fe cristiana y todas sus imitaciones? ¡Entonces predica a través de Judas! No te sorprendas si se vuelven más capaces de reconocer lo que no es la sana doctrina, incluso cuando se trata de un libro en la sección «cristiana» de Barnes & Noble Noble. Judas ofrece una clase magistral en detectar la religión falsa, mientras llama a descubrir «algunos hombres que han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo» (4).

Entrena a tu gente para que estén atentos a los maestros que realmente no le dicen lo que creen, nunca hablan de juicio, no tienen la piedad de sus oyentes como su objetivo y dispensan gracia barata. Al final, por sus palabras o sus vidas, esos «maestros» niegan a Cristo.

3. Judas nos recuerda la naturaleza inmutable del Dios que ha juzgado y que juzgará

Si la dulzura de los versículos de inicio y de cierre pueden llevarte a predicar a través de Judas, ten cuidado, hay mucho juicio en el medio. Y creo que esa es una razón convincente para predicar a través de este libro. Los versículos 5–16 explican cómo los actos previos del juicio de Dios (sobre la generación del desierto, sobre Sodoma y Gomorra) deberían advertirnos de su juicio final por venir. Así como la ira de Dios cayó sobre aquellos que anteriormente no creían (5), también Dios juzgará a aquellos que no se aparten de su pecado ni reciban su misericordia (21).

Judas es claro: el Dios del Nuevo Testamento no es diferente al Dios del Antiguo Testamento. Él es inmutable. Actuar como si Dios fuera malo en el Antiguo Testamento, pero agradable en el Nuevo Testamento es simplemente incorrecto. Es más, prestar atención al llamado de algunos de «desviar» el Antiguo Testamento de nuestro cristianismo es apartarse de la fe apostólica entregada a la iglesia primitiva y ahora confiada a los creyentes de hoy.

Se acerca el juicio. La eternidad está en juego. No se burlarán de Dios. Con Judas te asegurarás de hablar sobre el destino final de aquellos que no se aferran por la fe a Cristo. Mientras lo haces, harás sonar una advertencia para todos aquellos que reclaman a Cristo, pero cuyas vidas no están cautivadas por él. Ese tipo de decir la verdad misericordiosa puede incluso ser el medio que Dios use para mantener a algunos «fuera del fuego» (23).

4. Judas proclama las buenas nuevas a aquellos con una fe más débil

Nuestras iglesias están llenas de escépticos. Dudan de la bondad de Dios. Dudan de su amor. Dudan de su salvación. Los pastores también dudan, algunos de nosotros más que otros. Cualquiera que haya pasado un corto período de tiempo siguiendo a Jesús se ha vuelto dolorosamente consciente de su incapacidad para abordar la vida cristiana. Y entonces todos sabemos que, si nuestra salvación final descansara sobre nuestros hombros, entonces no nos engañemos, tropezaríamos, caeríamos y perderíamos nuestra posición con Dios.

Pero aquí está la buena noticia, ¡no es así! «Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha» (24). Dios recibe toda la gloria (25) porque él es quien nos sostiene y nos guarda. Para aquellos que dudan todos los días y, a veces cada hora, es muy buena la noticia que nos salvamos, no por la fuerza de nuestra fe, sino por la fuerza del agarre de Dios en nosotros.

Pastor, tu trabajo es esforzarte por presentar a todos maduros en Cristo (Col. 1:28), no solo a los fuertes. Alienta a las ovejas más débiles indicándoles la verdad del evangelio en Judas, para que algún día puedan «presentaros delante de su gloria con gran alegría» (24).

Traducido por Renso Bello

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COMENTARIOS

  • Comentario Bíblico Compacto NVI por John H. Sailhamer (Zondervan):No puedo decir lo suficiente de las cosas buenas sobre todo este comentario bíblico, especialmente cuando se trata de Judas. Sailhamer es claro, conciso y evita quedarte atascado.
  • Nuevo comentario estadounidense sobre 1, 2 Pedro y Judas por Thomas R. Schreiner:Este fue mi comentario de referencia mientras prediqué a través de Judas.