Reseñas

Reseña del libro: 40 Preguntas sobre membresía y disciplina, de Jeremy Kimble

Review
24.10.2019

Si los cristianos occidentales ven la membresía y disciplina de la iglesia como ideas extrañas y ajenas, entonces es algo totalmente nuevo para las iglesias en China. Durante la revolución cultural y la persecución, era muy peligroso para los creyentes tener una lista de nombres porque arriesgaba a los miembros de la iglesia. Por tanto, los líderes de las iglesias trataban de evitar tener una lista. Los cristianos chinos se acostumbraron a ser «anónimos».

Aunque la situación política de China está mucho mejor que en los años 1960, la importación del individualismo y el consumismo occidental hace que los cristianos de China estén a favor de este anonimato. La membresía de iglesia los desafía a renunciar a su anonimato y autonomía. Esto desencadena  resistencia de los cristianos egocéntricos, no sólo en los Estados Unidos sino también en China.

Como pastor, la objeción más común a la membresía de iglesia que escucho es esta: no lo veo en la Biblia. La segunda objeción más común es esta: es una nueva idea inventada por la iglesia occidental para crear una estructura corporativa o de club en la iglesia. En el libro 40 Questions About Church Membership and Discipline (40 Preguntas sobre membresía y disciplina), Jeremy M. Kimble responde estas dos objeciones comunes. Él dice que la membresía y disciplina de la iglesia son tanto bíblicas como tradicionales. Está incluido en la Biblia, en la iglesia primitiva, y en la historia de las iglesias cristianas. Kimble encuentra pruebas bíblicas, teológicas e históricas que apoyan la práctica de la membresía de iglesia.

RAZONES BÍBLICAS

En los capítulos 16 («¿es la membresía de iglesia bíblica?») y 17 («¿cómo Mateo 16 habla especialmente sobre la membresía de iglesia?»), Kimble expone una ilustración del pueblo de Dios desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo Testamento, y luego ese enfoca en Mateo 16:13-19 y 18:15-20 para explicar la relación entre la membresía de iglesia y atar y desatar. Kimble declara que ya sea en el Antiguo o el Nuevo Testamento, el pueblo de Dios nunca es un concepto abstracto sino una comunidad visible.

En el Antiguo Testamento, «la nación de Israel era una comunidad, con una ‘membresía’ diferente, un pueblo que estaba en pacto con Dios y unos con otros para vivir vidas santas en las naciones». En el Nuevo Testamento, hay una «cierta evidencia de la necesidad de su existencia en la iglesia local». Kimble cita a Bobby Jamieson: «al trazar una línea entre la iglesia y el mundo, las ordenanzas hacen posible poder enfocarnos en algo y decir ‘iglesia’ en lugar de enfocarnos en muchas cosas y decir ‘cristianos’». Mateo 16 y 18 tienen un fundamento sólido escritural para la autoridad de la usar las llaves del reino, lo cual es «el poder para hacer y ejecutar decisiones relacionadas». Es bueno enseñarle a la congregación que la membresía de iglesia es un asunto de atar y desatar, no un asunto de administración de iglesia. Esto ayudará a que la audiencia entienda correctamente el significado de la membresía de iglesia.

RAZONES TEOLÓGICAS

La membresía y disciplina de iglesia no es sólo una conclusión exegética, sino también una conclusión teológica. Si miramos hacia otros asuntos relacionados a la soteriología y eclesiología, o si observamos toda la Biblia, tenemos que estar de acuerdo en que la membresía de iglesia es una conclusión necesaria para poder cumplir la misión de la iglesia local. En el capítulo 5 («¿Cómo la membresía de iglesia se relaciona con el Nuevo Pacto?»), Kimble utiliza un enfoque de una teología bíblica del Nuevo Testamento para explicar la necesidad de la membresía de iglesia. Y en el capítulo 9 («¿Cómo la membresía de iglesia se relaciona con el bautismo y la cena del Señor?»), Kimble enseña a sus lectores que sin la membresía de iglesia los sacramentos pierden su propósito original y significado teológico.

RAZONES HISTÓRICAS

El capítulo 8 («¿Cómo la iglesia ha practicado la membresía a través de la historia?») ofrece una segunda respuesta a la segunda y más común objeción que mencioné anteriormente. Kimble resume cómo era la membresía de iglesia a través de las etapas del cristianismo, desde la era patriarcal hasta la era medieval, y  desde la reforma hasta la era moderna. A partir de esta visión él concluye que la membresía de iglesia no es una creación del siglo 20 como algunas personas piensan. En lugar de eso, es lo opuesto: en el siglo 20, la membresía de iglesia comenzó a ser atacada y diluida. La membresía de iglesia puede verse en diferentes etapas, especialmente considerando la relación estado-iglesia, pero no es una idea nueva.

RAZONES PRÁCTICAS

Kimble también ofrece muchas razones prácticas para la membresía de iglesia. Él habla sobre la relación entre la membresía de iglesia, el liderazgo y el discipulado. Él también ofrece muchas sugerencias prácticas sobre cómo las iglesias pueden implementar la membresía. ¿Cómo debe una iglesia procesar la aceptación de los nuevos miembros y la remoción de los existentes? Este libro ofrece sabiduría. Este libro también es bueno para que una persona laica lo lea porque Kimble responde a preguntas comunes que cada cristiano debe hacerse, «¿a qué tipo de iglesia debe alguien unirse?» (capítulo 15) y «¿cuáles son los beneficios de ser un miembro de iglesia?» (capítulo 19).

UTILIZA ESTE LIBRO

Sugiero que cada líder de iglesia que quiere reformar la estructura de su membresía de iglesia—o quiere enseñar membresía de iglesia a miembros nuevos—lea este libro. Le ayudará a evitar las trampas del pragmatismo, y a dirigir a su iglesia hacia una dirección sana. También es útil para los seminaristas comprender la eclesiología, y las personas laicas entender el papel de la membresía de iglesia en su vida cristiana.