Membresía

Cómo introducir la membresía en una iglesia nueva

Artículo
18.10.2014

Es difícil saber cuándo y cómo una iglesia recién establecida debe introducir la membresía de manera oficial.

Al principio del nacimiento de una nueva iglesia, esta no es capaz de funcionar completamente como una congregación. Si no se tiene una membresía oficial en el grupo, la iglesia no puede ejercer alguna clase de disciplina ni administrar la Cena del Señor y el bautismo de una forma bíblica. Por tanto, los fundadores de iglesias deben sentir una carga por establecer una membresía tan pronto como sea posible.

Pero, ¿qué hace que la iglesia recién establecida se convierta en una congregación con membresía?

LOS BENEFICIOS DE LA MEMBRESÍA EN UNA IGLESIA RECIÉN ESTABLECIDA

Algunos estrategas del establecimiento de iglesias enseñan que la membresía es algo secundario en su relación con la meta de establecer una iglesia. Después de todo, los fundadores de iglesias deben llamar a la gente a participar en la vida y la misión de la Iglesia. Esa participación, argumentan, se manifiesta mucho mejor en las acciones que en los acuerdos entre ellos sobre membresía. No obstante, el introducir una membresía oficial conlleva al menos tres beneficios para esa nueva iglesia:

1. La membresía llama a los asistentes a aumentar su compromiso. 

Primero, el hecho de introducir la membresía de la iglesia llama a los que asisten de forma regular a aumentar su compromiso con la iglesia.

Cuando un plantador de iglesia comienza una obra nueva, es probable que algunas personas empiecen a asistir al enterarse de lo que está pasando. Esto por el momento hace difícil saber si se puede contar con esas personas para que participen en la vida de la iglesia.

El hecho de introducir la membresía de la iglesia les dará a esas personas la oportunidad de comprometerse o de echarse para atrás. Despeja cualquier ambigüedad que tengan en relación con la congregación. Y les llama a comprometerse de lleno a la obra de la iglesia.

2. La membresía aumenta la responsabilidad. 

En segundo lugar, el hecho de introducir la membresía de la iglesia aumenta la responsabilidad dentro de la congregación misma, y entre la congregación y sus líderes.

La membresía requiere compromiso y eso aclara en términos bíblicos lo que significa formar parte de una iglesia. Cuando alguna persona pasa de ser un simple visitante y se convierte en un miembro de la iglesia, con eso está prometiendo amar y cuidar, y orar por las demás personas de la iglesia.

La membresía también capacita a los plantadores de iglesias para saber a quiénes son responsables de cuidar y de supervisar. Y capacita a los fundadores para hacer que las personas sean responsables con su compromiso.

3. La membresía capacita a la iglesia para cumplir sus responsabilidades bíblicas. 

En tercer lugar, el hecho de introducir la membresía de la iglesia capacita a la iglesia para cumplir con todas sus responsabilidades bíblicas.

Sin la membresía de la iglesia, el bautismo y la Cena del Señor pierden una parte importante de su significado (el bautismo como la forma de entrar en la comunidad del pacto y la Cena del Señor como la señal de continuar participando en esa comunidad). Además, mandamientos como el que se encuentra en Hebreos 13:17 “obedeced a vuestros pastores”, y 1 Corintios 5:13 “quitad a ese perverso de entre vosotros”, solamente pueden ser obedecidos cuando la identidad de la iglesia está claramente definida.

CUÁNDO INTRODUCIR LA MEMBRESÍA DE LA IGLESIA

El momento para introducir la membresía de la iglesia varía en función de las circunstancias. Si la nueva iglesia nace como un grupo original que ha venido de la iglesia y tiene un núcleo bastante grande, puede que sea sabio reconocer a las personas de ese equipo de lanzamiento como la membresía de la nueva iglesia. Pero si el plantador de iglesia está trabajando en un lugar donde no lo acompaña un equipo de la iglesia y donde todos los miembros son personas recién esto obliga, indudablemente, a que se tome más tiempo para constituir la membresía del grupo como iglesia.

Aquí presento cuatro aspectos que el plantador debe tener en cuenta cuando está tratando de establecer la membresía, y los voy a mencionar en orden de importancia:

1. La capacidad para discernir la credibilidad de las nuevas profesiones de fe.

Para poder tener una iglesia, hacen falta cristianos. Por lo tanto un fundador de iglesia que quiera avanzar hacia un membresía oficial de la iglesia necesitará poder discernir que hay personas asistiendo a las reuniones que realmente están convertidas. Esto significa que los futuros miembros de la Iglesia deben entender lo que significa ser cristiano, y llevar suficiente tiempo como para que su fe se manifieste en una vida cambiada.

2. Acuerdo sobre una declaración de fe. 

Aunque ninguna iglesia tiene un acuerdo unánime sobre cada punto doctrinal, sí cada congregación debe tener un consenso básico sobre cuestiones esenciales tales como el evangelio, las Escrituras, la naturaleza de la iglesia y la naturaleza de la visa cristiana. Es importante no esperar demasiado antes de establecer una declaración de fe, porque puede ser que te resulte más difícil conseguir un consenso, una vez que la iglesia se ha hecho más grande.

Como mínimo, desde un principio deberías dejar muy claras tus convicciones doctrinales. Por ejemplo, si eres bautista, y sabes que cuando la Iglesia se constituya será una iglesia bautista, es bueno dejar eso claro desde el principio. Yo te aconsejaría añadir a ese nombre de moda para tu iglesia la palabra “Bautista” para que quede en algo así como “Iglesia Bautista Kairós” Si no, podrías acabar teniendo una situación de “picar y soltar”, en la que haya personas que hayan estado participando en la vida de la congregación, pero que no puedan ser miembros por diferencias doctrinales

También te recomiendo que uses una declaración de fe que ya haya sido utilizada por mucho tiempo en vez de escribir la tuya propia desde cero. No debe ser difícil encontrar una que sea apropiada. Si no encuentras ninguna que valga para ti lo más probable es que seas un hereje o simplemente “una de esas personas” (ya me entiendes). Seguramente tu esposa te puede echar una mano para que sepas cuál es tu caso.

3. Acuerdo sobre un pacto para la iglesia.

Un pacto de iglesia es un acuerdo que define la responsabilidad y los privilegios de la membresía. Aunque no es absolutamente necesario tener un documento formal que señale estas cosas, hay una razón práctica por la cual las iglesias se han beneficiado de dejar claras estas responsabilidades de antemano. Por lo menos los nuevos miembros de la iglesia necesitarán saber qué se espera de ellos.

4. Reglas de régimen interno y estatutos oficiales.

Pocas cosas son tan aburridas como las reglas de régimen interno de una iglesia, sin embargo son útiles tenerlas desde el momento cuando el sistema de membresía es implementado. De esta forma el procedimiento de altas y bajas de miembros queda claramente establecido. Es una buena idea establecer desde el mismo comienzo del nacimiento de la iglesia, cómo los líderes serán reconocidos y cómo las decisiones serán tomadas por la membresía.

Como plantador de iglesia tendrás que decidir cuáles de estas cuatro cosas vas a necesitar, antes de sentirte seguro para establecer la membresía en la iglesia. Una vez que tengas estas cosas en su sitio deberías seguir adelante.

CONCLUSIÓN

Puede que la membresía de la iglesia no parezca muy importante al iniciar una obra nueva. Sin embargo, en algún momento del proceso la congregación va a necesitar saber quiénes son, para que puedan cumplir los mandatos bíblicos para la iglesia.

Mike McKinley es pastor de Sterling Park Baptist Church, Virginia, y autor de Church Planting is for Wimps y ¿Soy realmente cristiano?

Traducido por Humberto Pérez