Reseñas

Reseña del libro: Si os mordéis y os coméis unos a otros, de Alexander Strauch

Review
26.06.2021

Como un pastor de jóvenes recién salido de seminario, estaba discipulando a un adolescente cuya familia estaba profundamente involucrada en nuestra iglesia. Cuando hablé con su madre sobre sus planes futuros, estaba sorprendido cuando me dijo que, de todas sus opciones, la que menos que ella deseaba para él era el ministerio. Explicó que algunas de sus heridas más profundas y algunas de las conductas menos cristianas que había presenciado provenían dentro de la iglesia. Ella no quería esas experiencias como unas constantes compañeras para su hijo. Al principio, pensé que estaba cansada, dando una evaluación injusta del pueblo de Dios. Pero luego pensé en mis propias experiencias en la iglesia local:

  • Iglesia 1: Una iglesia tradicional grande con líderes que no pudieron adaptarse a un nuevo pastor y planearon reuniones secretas para expulsarlo. El se fue y siguió la discordia.
  • Iglesia 2: Una iglesia creciente sensible a los buscadores, que nació de una división de iglesia.
  • Iglesia 3: Una iglesia sana de tamaño mediano, que fue el producto de un esfuerzo de revitalización de la iglesia durante años.
  • Iglesia 4: Una iglesia tradicional pequeña envuelta en una controversia sobre temas secundarios, donde muchos eran divisivos, orgullosos y llenos de desconfianza hacia los líderes.
  • Iglesia 5: Una iglesia de tamaño mediano, que 10 años antes había despedido a un pastor que no pastoreaba bien y estaba tratando de cambiar las cosas demasiado rápido.
  • Iglesia 6: Una iglesia pequeña, que se había enfrentado a una desagradable división unos años antes, marcada por el desacuerdo sobre cuestiones teológicas secundarias y métodos de ministerio en marcha.

Cuando hice una pausa para considerar mi experiencia en la iglesia local, me di cuenta de que casi todas tenían división y conflicto como parte de su historia. Los cristianos no siempre son amables y frecuentemente no juegan limpio con los demás. Vivimos en el Espíritu, pero todavía libramos una guerra contra la carne. Somos posicionalmente justos, pero seguimos trabajando en la justicia práctica. Tenemos corazones transformados, pero divididos. Por causa de estas realidades, las iglesias a menudo pueden parecer más un ring de lucha que una asamblea celestial.

ESTAMOS EN DESACUERDO COMO CRISTIANOS

Obviamente, su experiencia puede ser diferente a la mía y, por la gracia de Dios, existen muchas iglesias locales fieles, unidas, que proclaman el evangelio en todo el mundo. Pero ninguna de ellas es perfecta. Después de todo, todas están llenos de pecadores (pecadores que crean conflictos). Los pastores, por tanto, necesitan orientación sobre cómo manejar los conflictos.

Entra en el libro de Alexander Strauch, Si os mordéis y os coméis unos a otros. Este libro extrae las Escrituras para descubrir la manera en que Dios maneja los conflictos en la iglesia. Con tres capítulos iniciales sobre los principios bíblicos fundamentales de actuar en el Espíritu, con amor y humildad, seguidos de siete capítulos de principios específicos para manejar conflictos, este es un recurso valioso para que los pastores y líderes de la iglesia pastoreen sus congregaciones hacia la unidad y la gracia en sus relaciones y desacuerdos.

Strauch sostiene que la conversión proporciona recursos para que el creyente sea transformado y luego muestra cómo el creyente humilde, guiado por el Espíritu y motivado por el amor tiene el poder espiritual para vencer el conflicto con la gracia y la verdad. Con consejos bíblicos y prácticos para controlar nuestra ira, nuestra lengua y nuestro espíritu crítico, Strauch muestra los peligros de estos vicios y cómo reemplazarlos con la piedad. Él destaca la búsqueda activa de la reconciliación y la paz en las relaciones rotas, enfatizando la importancia de la disciplina de la iglesia en este proceso. También reflexiona sobre cuándo buscar la paz y cuándo dividirse, centrándose en cómo tratar con los falsos maestros. Aprecié especialmente, que ilustra cada principio con escenarios de la iglesia fácilmente identificables, que son realistas, atractivos y recuerdan a los lectores que la pacificación debe perseguirse corporativamente.

12 VALORACIONES ÚTILES

El libro de Strauch está lleno de sabiduría pastoral. Aquí hay una pequeña muestra de lo que ofrece a lo largo del libro:

  • El mundo ama la dulce música de la venganza, pero Dios ama la dulce música de la oración, la paciencia y la bondad (28).
  • Para Pablo, la libertad en Cristo significa servicio amoroso como un siervo a los demás, no autocomplacencia. Es la carne, siempre preocupada por el yo y lista para la batalla, la que demanda sus derechos y libertades (34).
  • Cuando la actitud de humilde servicio de Cristo impregna una iglesia local, puede sortear cualquier tormenta. Pero cuando el orgullo caracteriza al cuerpo de una iglesia, cada pequeño desacuerdo genera un torbellino (40).
  • Satanás sabe que el orgullo precede a la destrucción y el espíritu altivo antes de la caída. Así que provocar el orgullo en las personas, especialmente el orgullo de la ‘rectitud’, es un plan eficaz para corromper una buena iglesia (43).
  • Algunos cristianos de hoy que nunca maldecirían, robarían, se perderían una reunión de oración o pensarían en emborracharse, responden con ira desenfrenada hacia aquellos que no están de acuerdo con ellos (51).
  • La ira es como el fuego. Esta puede usarse para calentar y cocinar o puede usarse para quemar la casa (53).
  • El conflicto puede convertir la boca en un arma de destrucción masiva (63).
  • La confrontación no tiene que ser fea o hiriente. Cuando la confrontación se hace en el poder del Espíritu Santo con gentileza y tacto, puede ser catártica y salvar vidas (101).
  • Desafortunadamente, a menudo preferimos una mentira reconfortante a la verdad desafiante (103).
  • La pacificación cristiana no se trata de ignorar los problemas, desear que desaparezcan o negociar una tregua. No es apaciguamiento ni paz a cualquier precio. La pacificación cristiana es un trabajo arduo y sacrificado que debe guiarse por las verdades de las Escrituras (115).
  • No estar de acuerdo con un hermano sobre un asunto doctrinal es una cosa, pero lanzar acusaciones viles y airadas, distorsionar las creencias de otros, demonizar a un creyente piadoso y actuar de manera beligerante o inmadura es otro asunto (146).
  • Debemos defender la doctrina ortodoxa con un comportamiento y un discurso ortodoxos (148).

UNA GUÍA PARA LA UNIDAD DE LA IGLESIA

Este libro no es un examen de torre de marfil de la unidad de la iglesia, sino una guía práctica y útil para lidiar con conflictos auténticos, entre personas de verdad en iglesias reales. Muestra a los creyentes cómo actuar como cristianos y proteger su testimonio cuando no están de acuerdo. Es legible, bíblico, devocional y práctico para el ministerio, todas las cosas que un pastor ocupado valora. Si quieres ayudar a tu iglesia a lucir en forma sobrenatural, en medio de la discordia y la división que nos rodea, toma una copia del libro, léelo y pásalo generosamente.

Traducido por Renso Bello