Clases esenciales: Teología Bíblica

Teología Bíblica – Clase 3: Definiendo las Herramientas

Artículo
04.04.2018

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Clase esencial
Teología Bíblica
Clase 3: Definiendo las Herramientas


La semana pasada consideramos lo que es la teología bíblica. Mencionamos que es la disciplina de aprender a leer la Biblia como una sola historia de un autor divino que culmina con la persona y obra de Cristo, para que cada parte de la Escritura sea entendida en relación con Cristo. Barry Cooper, en su libro Can I Really Trust the Bible? [Puedo realmente confiar en la Biblia], compara la Biblia con 66 estaciones de radio diferentes con varios estilos de música diferente (country, rock clásico, pop, jazz, clásica), pero cuando observas cada una de manera individual encuentras que todas cantan lo mismo, Jesús, cada una a su manera.

Hoy vamos a preguntar, ¿cuáles son las herramientas que necesitamos para estudiar teología bíblica? Piensa en la clase de hoy como si estuvieras haciendo un recorrido en el taller de un carpintero. Hay un martillo, una sierra. ¿Y qué eso que tiene una forma graciosa?

De hecho, vamos a rebuscar en diferentes cajas de herramientas y tomar una a la vez para observarlas y averiguar lo que hacen. Desafortunadamente, no vamos a disfrutar probar esas herramientas hoy porque eso es para las próximas semanas. El objetivo aquí es primero la seguridad para que nadie corte una extremidad de la Biblia con la sierra.

Las dos cajas de herramientas son:

1)   Las herramientas exegéticas: estas nos ayudan a entender un texto en su contexto y la intención original del autor. En algunos aspectos el énfasis aquí está en el autor humano.

2)   Las herramientas de la historia: nos ayudan a discernir donde encaja un texto en la historia de toda la Biblia y cómo contribuye con la culminación de la historia en la persona y obra de Jesucristo. En algunos aspectos el énfasis aquí está en el autor divino.

I. Caja de herramientas #1: herramientas exegéticas

Si alguna vez has estado en un restaurante de Cracker Barrel, has visto las chucherías y los carteles de venta graciosos que están en la tienda de regalos. Me pregunto si has visto el cartel que tiene dos oraciones, la primera oración dice «conseguí una nueva pizza de pepperoni para mi esposa.» Ahora, si eso es todo lo que lees, ¿qué piensas que significa el cartel?

Podrías pensar que el cartel está simplemente indicando que alguien compró una pizza para que su esposa la comiera, pero en realidad el cartel dice esto: «conseguí una nueva pizza de pepperoni para mi esposa. Fue el mejor negocio que he hecho.»¿Lo sé, es terrible verdad?

¿Cuál es la moraleja de la historia aquí? El contexto es rey. El significado no son solo palabras sino oraciones. De hecho, no son solo oraciones sino párrafos. Si quieres saber el significado que buscaba el autor tienes que prestar mucha atención a las palabras, las oraciones y los párrafos.

Y eso es lo que hacemos con la exégesis: prestamos atención a las palabras, las oraciones y los párrafos. La exégesis es el intento disciplinado de sacar un texto de la intención original del autor en lugar de la preferencia u opinión personal.

Jerome, un padre de la iglesia primitiva lo expresa de esta manera: «la función del comentarista es explicar no lo que él preferiría sino que lo dice el autor.» De hecho, eso es lo que todos hacemos cada día cuando hacemos exégesis de varios textos, desde libros de cocina hasta manuales de instrucción, Sports Illustrated y tu blog favorito.

A. Herramienta #1: el método gramático-histórico

La herramienta número uno para este proceso es el método gramático-histórico, que busca responder la pregunta: «¿Qué significa ese párrafo?» Comienzas con un análisis gramático y estructural del texto:

  1. ¿Cómo es que el texto más largo se divide en unidades?
  2. ¿Cuál es el tema, el verbo y el sujeto y cómo se relacionan? ¡Diagramación de la oración básica!
  3. ¿Cómo se conectan las oraciones?
  4. ¿Cuál es el flujo general del argumento? Conseguí una nueva pizza de pepperoni para mi esposa. ¿Fíjate en la ambigüedad de la preposición «para»?

¿Y detrás del texto hay varias preguntas acerca del contexto histórico?

  1. ¿Es que el contexto histórico (autor, fecha, audiencia y procedencia), si hay alguno, ilumina tu entendimiento de las palabras o argumento?
  2. ¿Existe un contexto cultural que necesitas tener presente? Por ejemplo, quiénes son los fariseos; qué derechos las mujeres tenían en el mundo romano.
  3. ¿Hay asuntos de geografía, política o historia que iluminan el significado? Por ejemplo, ¿dónde está Tarsis con relación a Nínive?

(Los comentarios, diccionarios bíblicos, enciclopedias y atlas son muy útiles aquí).

B. Herramienta #2: forma literaria

Muy relacionada con la herramienta 1, si no realmente parte de ella, es la herramienta #2: discernir la forma literaria de un texto—o género. Reconocemos esto de manera intuitiva. En general, la poesía ni siquiera se parece a un artículo de periódico y esto se debe en parte a que la poesía y el reporte de noticias pertenecen a géneros diferentes con sus propias reglas internas. Estas reglas y modelos tienen mucha influencia en el significado de las palabras y oraciones que el autor escribe.

Hay varias formas literarias que necesitas tener presente en la Escritura: narrativa; parábola, poesía, sabiduría, profecía, epístolas, apocalíptica, y más. Y la forma literaria impactará tu enfoque al significado concebido por el autor. El hecho de que las oraciones acerca de conseguir una pizza para la esposa de alguien pertenezcan al género de «basura de tienda de regalos que está colgada en el baño de visitas» comunica que el autor simplemente está tratando de ser gracioso.

Trabajemos en un breve ejemplo del texto que Mark estará predicando en algunos momentos: Salmo 143. Vayan allí. El versículo final, versículo 12, dice,

«Y por tu misericordia disiparás a mis enemigos, y destruirás a todos los adversarios de mi alma, porque yo soy tu siervo.»

Ahora, los versículos del 1 al 11 están llenos del salmista pidiéndole ayuda a Dios: «Oh Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos; respóndeme por tu verdad, por tu justicia.» ¿Pero aquí él no está preguntando qué está haciendo? Él está estableciendo su confianza en el hecho de que Dios lo rescatará, y esto lo sabemos simplemente por la gramática, por el indicativo: «tú eliminarás… destruirás…» ¿Y cómo podemos estar tan seguros de que Dios hará estas cosas? Por dos razones, y la respuesta se encuentra en dos frases preposicionales: «por tu misericordia disiparás.» Y luego, «porque soy tu siervo.» Esa última frase ofrece lo que llamamos el fundamento. «Tu destruirás… porque soy tu siervo.» Ese es el fundamento de mi seguridad.

Una última pregunta acerca de este texto: ¿qué género es? Poesía, verdad. ¿Por tanto, cómo esto afecta la manera como interpretamos la palabra «enemigos»? ¿Leemos esa frase de la misma forma que leeríamos la palabra, es decir, si estuviéramos leyendo 1 y 2 Samuel que son narraciones históricas? Porque estamos en poesía, sabemos que David puede estar aludiendo a un enemigo físico real—alguien que está tratando de hacerle un daño físico. Pero sospechamos que el término probablemente tiene una aplicación más amplia. Puede ser un enemigo físico. Puede ser un enemigo espiritual.

Está bien, eso es simplemente tocando la superficie del texto pero es exégesis en funcionamiento. Estamos observando al texto en su contexto y haciendo preguntas del mismo. El seminario de fundamento sobre como leer la Biblia profundiza el significado de la exégesis y no necesitamos pasar más tiempo aquí.

Aun tenemos otra caja de herramientas que tenemos que abrir…

II. Caja de herramientas #2: herramientas de la historia 

En esta segunda caja están las herramientas que necesitamos que nos ayudarán a ubicar un texto en particular en la historia de la Escritura. Recuerda, la semana pasada mencionamos que cada texto necesita ser medido y entendido según donde se encuentra con respecto al acontecimiento de Cristo.  Utilicé la analogía de un artículo de periódico con un titular que dice: «Nationals Win World Series [Los locales ganan la serie mundial].» Y reflexionamos en un párrafo de ese artículo, es decir el párrafo 12, que describe como un lanzador de relevo entró al juego en la séptima entrada. Ahora, puede que hagas bien la exégesis del párrafo 12 acerca del lanzador de relevo, pero si luego no das el siguiente paso y explicas como se relaciona este párrafo con toda la historia acerca de como ganaron la serie mundial los locales, en realidad no entendiste el significado del párrafo 12.

Bueno, mencionamos la semana pasada que el titular de la Biblia es el evangelio. Digamos que el titular de la Biblia es «¡Jesús gana!» El objetivo de abrir esta segunda caja de herramientas es averiguar como cualquier texto dado se relaciona con el titular «Jesús gana.»

Por tanto, volvamos al Salmo 143:12 una vez más:

«Y por tu misericordia disiparás a mis enemigos, y destruirás a todos los adversarios de mi alma, porque yo soy tu siervo.»

Ahora el rey David está diciendo esto, según nos informa la relación con el inicio del salmo. ¿Dónde encaja esto en la historia de la Biblia como un todo? ¿Qué tiene eso que ver con Jesús? ¿Qué tiene que ver conmigo?

A. La clave es volver a observar y luego mirar hacia adelante

La manera de averiguar donde se ubica tu texto en la historia es muy obvia: observas nuevamente y luego miras hacia adelante. Ahora estoy leyéndole a mis hijas el libro Charlie and the Chocolate Factory [Charlie y la fábrica de chocolate] y acabamos de leer el capítulo que habla acerca de Charlie en la fábrica. Para que eso tenga significado, necesitas comenzar yendo hacia atrás para ver como él fue una de las 5 personas con suerte que encontró los boletos dorados de Willy Wonka escondidos dentro de la envoltura de una barra de dulce. Y luego miras hacia adelante y ves como esto se relaciona con el final de la historia que no daré.

Cómo vamos de atrás hacia adelante en la Escritura. Bueno, lo hacemos escogiendo una de las herramientas de la historia. Permíteme mencionar cinco. 

B. Tema

La primera herramienta es la herramienta del tema. Las buenas historias están unidas por temas que son múltiples y combinados. Una parte de ir de atrás hacia adelante de una ubicación en la historia, es saber cómo ubicar los temas relevantes de atrás hacia adelante. Cuando te enteras de que Darth Vader es el padre de Luke porque viste el final de la segunda película, verás la primera película diferente porque vas a ubicar ese tema. Y buscarás ese tema durante toda la tercera película.

¿Cuáles son algunos de los temas principales del Salmo 143:12? El amor de Dios. Los enemigos del pueblo de Dios. El tema del siervo… pensemos en el segundo: los enemigos del pueblo de Dios aquí en el salmo 143, volvamos atrás. ¿Puede alguien ubicar el tema de los enemigos del pueblo de Dios en este punto?

No hay duda de que el primer enemigo de Dios fue la serpiente. Cerca de los talones de satán estaba la caída humana y luego la naturaleza pecaminosa. En Génesis 4, la historia de Caín y Abel nos dice que los enemigos incluyen a otros seres humanos pero algo interesante sucede en Génesis 4: el humano se divide en dos líneas representadas por dos tipos de genealogías que son utilizadas a lo largo de Génesis: ahí está la semilla de la mujer (Eva) y la semilla de la serpiente—el pueblo escogido de Dios y luego toda la humanidad. Y algunos que pertenecen a la humanidad en general frecuentemente tratan de atacar al pueblo de Dios. Lo ves en la rivalidad entre Isaac y Esaú, lo ves destacado de manera más crítica en el faraón en Éxodo. Luego, cuando es otorgada la ley y la herencia de la tierra descubrimos que el pueblo escogido de Dios son enemigos de Dios. ¿Así Él los elimina durante el exilio? Por tanto, ¿qué significa esto acerca de quién es el verdadero enemigo?

Yendo hacia adelante a Cristo, voy a hacer la pregunta: ¿cuáles enemigos Jesús venció? En cada paso del camino podemos ver como Dios protege a su pueblo, su simiente, de sus enemigos.

Entender los temas es muy importante. Y si no conoces los temas de la Escritura se te hará difícil leer la Biblia como una sola historia. Por tanto, el gran dilema aquí es: lee tu Biblia. También es importante que veas en tu folleto que pasaremos desde la semana 3 a la 9 buscando diferentes temas principales en la Escritura.

Bien, escojamos otra herramienta:

C. Pacto

¿Qué es un pacto?

«Un compromiso solemne que garantiza promesas u obligaciones asumidas por una o ambas partes acordadas que son selladas con un juramento.» Paul Williamson, NDBT.

Algunos pactos son otorgados a toda la humanidad, como los pactos con Adán y Noé; y algunos son otorgados solo al pueblo especial de Dios: el abrahámico, el mosaico, el davídico y el nuevo. Pero el punto es que Dios se compromete a sí mismo al hacer promesas obligatorias, y son estos hechos en los que Dios se compromete que dan forma a nuestra vida, por un lado, y estructuran todo el canon de la Escritura, por el otro lado, marcando así las diferentes épocas de la historia redentora.

Todo lo demás en la historia cambia. Los compromisos y circunstancias humanos cambian. Los compromisos de Dios—sus pactos—no cambian. Son vigas de acero que unen toda la Biblia.

Revisaremos estos pactos más cuidadosamente la próxima semana, pero ahora simplemente permítanme decirles que parte de ir hacia atrás y mirar hacia adelante consiste en conocer bajo cual pacto se encuentra un texto. ¿Cuál de los compromisos de pacto de Dios se relacionan y son relevantes a un texto? La Biblia está divida en diferentes épocas de pacto.

¿Cuáles pactos son relevantes en el Salmo 143:12?

En un sentido, hasta ese punto todo pacto es relevante.

  • En el pacto adámico, donde a Adán se otorgó dominio sobre la creación, Adán debía ser un siervo de Dios y se le ordenó que eliminara los enemigos de Dios como la serpiente, pero él no lo hizo.
  • Por tanto en el pacto abrahámico, Dios prometió bendecir a aquellos que bendijeran a Abraham, su siervo, y maldecir a aquellos que lo maldecían. Dios eliminaría sus enemigos.
  • El mosaico era similar al adámico en ese pueblo, la simiente de Abraham entró a la tierra prometida y eliminó a los enemigos de Dios, al igual que David que estaba bajo el mosaico.
  • Pero a David también se le otorgó una promesa en el pacto davídico, de que Dios haría que su nombre fuera grande como siervo especial de Dios.

En resumen, David podría utilizar el indicativo y establecer con certeza «por tu misericordia eliminarás mis enemigos» porque él pudo mirar hacia atrás a los pactos abrahámico y davídico y depender de las promesas de Dios.

Eso nos lleva a la siguiente herramienta…

D. Promesa-cumplimiento

Cuando leemos nuestras Biblias, vemos que Dios es un Dios hacedor de promesas y cumplidor de promesas. Contrario a nosotros, Él siempre cumple sus promesas. Esta convicción de la fidelidad de Dios es el fundamento del estado de ánimo de la mayoría de los autores bíblicos.

Vemos en la Escritura que las promesas de Dios (profecías en el más amplio sentido del término) comúnmente tienen múltiples lugares de cumplimiento. Lo que es más, cada cumplimiento sucesivo no solo está más tarde cronológicamente hablando sino con mayor significado teológico e histórico.

Permíteme darte un ejemplo que ilustra los diferentes lugares y el cada vez mayor carácter del Dios cumplidor de promesas. Considera la promesa de Dios otorgada a Abraham en Génesis 12:1-13:

Pero Jehová había dicho a Abram: «Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.»

Dios promete que el Abraham sin hijos sería padre de una gran nación que bendeciría otras naciones de la tierra. Algunos versículos más adelante Él promete darle a la descendencia de Abraham la tierra de Canaán. Ahora, considera como es cumplida esta promesa:

  • Primero, está el nacimiento milagroso de Isaac->Jacob->12 hijos.
  • Con la apertura del Éxodo, hay muchas personas, tantas que el faraón es intimidado.
  • Josué cuenta la historia de la nación conquistando una tierra.
  • En el tiempo del rey Salomón, la nación prospera grandemente por su sabiduría.
  • Por supuesto, Jesús es la verdadera descendencia prometida (Pablo lo aclara en Romanos y Gálatas). Y por medio de la fe en Jesús, son bendecidos los hombres y mujeres de todas las naciones cuando se convierten en hijos de Abraham, una nación espiritual que se expande hasta los confines de la tierra y que al igual que Abraham una vez más vive como extranjeros y advenedizos.
  • Pero espera, hay más: un cielo nuevo y una tierra nueva – una gran nación de todo el pueblo de Dios bajo el gobierno de Dios (Hebreos 4 y Apocalipsis 21-22).

¿Cuántas veces fue cumplida la promesa de Abraham? Conté por lo menos 5 veces, todas identificadas claramente en la Escritura. Y cada vez mejor que la anterior.

E. Tipología

Ahora, una hipótesis de este modelo de cumplimiento de promesa es que Dios no solo habla, se asume que Él también en el Señor de la historia. Él ordena los eventos y la vida de los individuos de manera providencial para que anuncien lo que está por venir. Ellos existen como analogías históricas correspondientes al cumplimiento futuro.

El lenguaje bíblico de esto es tipos, que simplemente significa modelo o ejemplo. La tipología es nuestra próxima herramienta. Decir que algo es un «tipo» de otra cosa en la Biblia, significa que estás afirmando lo que Dios busca enseñarnos acerca de una segunda cosa relacionándola con una primera. Algún evento, persona o institución está orgánicamente conectada por la intención de Dios de algo más para que lo primero nos ayude a interpretar y entender lo segundo.

Por ejemplo, escucha lo que dice Romanos 5:14: «No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.» Pablo no solo establece una comparación entre Adán y Cristo sino que sostiene una correspondencia histórica en la que el tipo Adán apunta hacia adelante y encuentra su cumplimiento redentor en el antitipo que es Cristo. El primero nos ayuda a entender y define la obra y significado del último: ambos ejercen una autoridad federal sobre la raza humana, una trayendo muerte y otra vida. Entonces, Cristo no solo repite a Adán sino que apunta hacia adelante a algo mayor que sí mismo.

Ahora, un tipo no es simplemente una alegoría que establece conexiones lingüísticas arbitrarias y simples entre un símbolo y lo que es representado por ese símbolo. Por ejemplo, en la parábola del buen samaritano la posada es la iglesia y el administrador de la posada es Pablo, el aceite y el vino son los sacramentos y así sucesivamente. O las cinco piedras que David toma para matar a Goliat representan fe, esperanza, amor, fortaleza y honor. No, espera, ese es Russell Crowe como el gladiador. ¿Ves el problema con la alegoría? Otro ejemplo muy conocido es Agustín describiendo el cordón escarlata que Rahab lanzó por el muro de Jericó que la salvó de la misma manera que la sangre de Cristo caía del cuerpo. Existe un parecido superficial entre las dos cosas, pero eso no lo convierte en un tipo.

Pienso que la mejor manera de establecer un tipo es fundamentarlo en un texto bíblico. En ninguna parte el texto dice que Jesús es el cordón escarlata de Rahab. Pero el texto si se refiere a Jesús como el último Adán, la simiente de Abraham, el  nuevo Israel, el hijo mayor de David.

También lo describe como el cordero de la pascua, el sacrificio único, el templo, el buen pastor, un rey, un sacerdote, la roca golpeada por Moisés, el verdadero Éxodo, la vid de Israel, el Señor del sábado.

Por tanto, podemos mirar atrás a estas instituciones, personas y eventos y decir que son «tipos» de Cristo. Y una vez más, ¿por qué es importante decir que algo es un tipo de Cristo?

Esto afectará la manera como interpretas la persona y obra de Cristo. Por ejemplo, decir que Él es el templo de Dios nos dice que el Espíritu mora en Él de forma especial y que Él es a través de quien nos acercamos a Dios.

¿Hay algún tipo en el Salmo 143:12? Pienso que hay dos: David y el siervo. Por tanto, tienes el tema del reinado de David unido al tema del siervo en este salmo, presentado con una relación que la gente de los días de Jesús no siempre vió. ¿Qué sucede cuando se busca este tipo más adelante?

Bueno, sabemos que el siervo une a los judíos y gentiles de Isaías 49 y que sufre los pecados de su pueblo en Isaías 53. Y luego sabemos en Mateo 12 lo que lo divino dice de Jesús, «he aquí mi siervo, a quien he escogido; mi Amado, en quien se agrada mi alma; pondré mi Espíritu sobre él, y a los gentiles anunciará juicio.»

Parece que Jesús es el siervo al que apunta mucho el salmo 143:12. El Padre ama a Jesús. El Padre eliminará los enemigos de Jesús. Él escuchará las oraciones de Jesús.

Esto nos lleva a la última herramienta de la historia:

F. Continuidad y discontinuidad

Sin embargo, la diferencia entre la promesa y el cumplimiento no puede simplemente ser explicada como un movimiento de menor a mayor o una diferencia de grado. A pesar de la continuidad de la historia, el cambio de la promesa al cumplimiento es descrito en la Escritura como el cambio entre la sombra y la realidad (Colosenses 2:17), entre una simple copia y el artículo genuino, entre un simple símbolo y la verdad que representa (Juan 4:23; 15:1). Lo que eso significa es que además de la continuidad existe una discontinuidad significativa conforme nos movemos a través de las épocas de un lugar de cumplimiento a otro.

Y esto es importante porque significa que la simiente de un tipo o promesa apunta hacia el cumplimiento, pero que ese cumplimiento es el centro de la historia desde el principio. Es la realidad, la sustancia.

Ya vimos la continuidad entre el Salmo 143:12 y Cristo. ¿Y qué hay de la discontinuidad? Aquí hay algo considerable. ¿Cómo es que Jesús juega el papel del siervo? El Nuevo Testamento es muy claro. Él es el único que es eliminado como un enemigo. O más bien, Dios rescata a su pueblo de su enemigo principal, el pecado y la muerte, cuando identifica a su Hijo y siervo con ese enemigo en la cruz y su siervo paga todo el precio de ese pecado. Y luego a Jesús se le otorga toda la autoridad del cielo y la tierra y es declarado rey. Así es como el rey y el siervo se unen en el Nuevo Testamento— y no exactamente lo que David tenía en mente.

Nuestro fundamento para la esperanza no solo está en los puntos de continuidad del cambio de la promesa al cumplimiento; está en la discontinuidad. Jesús haría que todos esos temas se unan en el único acto completo de su muerte y resurrección.

Conclusión

Está bien, resumamos el grupo de herramientas que necesitamos para realmente entender un pasaje de la Escritura.

La teología bíblica nos enseña a comenzar con las herramientas de la exégesis. Y luego cambiamos a las herramientas de la historia de los temas, pactos, cumplimiento de promesas y tipología, y estas nos ayudan distinguir los puntos de continuidad y discontinuidad.

Poniéndolo de otra manera, observamos nuestra exégesis y luego miramos hacia atrás y hacia adelante en nuestra teología bíblica.

Finalmente, nos ayudan a leer la  historia de un rey y siervo Rey, un reino, y la relación del rey con sus súbditos. Y vemos como esta historia tiene a Dios como su autor y actor principal, y que su centro y culminación es la gloria de Dios a través de la salvación en Cristo.