Pastoreo

Orando en las reuniones de ancianos

Artículo
11.06.2019

Las viudas estaban siendo descuidadas. Ese es un problema grande, lo suficientemente grande como para que los apóstoles motivaran a la iglesia a buscar siete hombres que se encargaran del asunto. Sin embargo, para ellos mismos, los apóstoles eran firmes: se dedicarían ellos mismos a la oración y el ministerio de la Palabra (Hechos 6:1-6).

Asumir el ejemplo de los apóstoles es instructivo para los ancianos, podemos decir que la oración es uno de los deberes principales de un anciano. Desafortunadamente, así como la oración es frecuentemente descuidada en nuestra vida devocional personal, también es descuidada en la vida de un anciano y en las reuniones de ancianos.

Cuando los ancianos se reúnen para pastorear la iglesia, ¿no debería una gran parte de la reunión ser dedicada a la oración? Después de todo, los diáconos deberían ocuparse de otros asuntos para que los ancianos puedan orar. Ciertamente, los ancianos se reúnen para tomar decisiones, pero ¿no deberían esas decisiones estar llenas de oración? Como ancianos frecuentemente manejamos casos difíciles, ¿no deberíamos orar por sabiduría antes de actuar? En resumen, la oración debe ser una parte principal de cualquier reunión de ancianos.

Pero, ¿por qué deberíamos orar, y cómo deberíamos hacerlo? A continuación 7 categorías sobre las cuales orar en las reuniones de ancianos, acompañadas de una breve descripción sobre como orar.

  1. Ora por humildad y sabiduría

Comienza tu reunión orando por humildad y sabiduría. Esto preparará el ambiente y le recordará a cada anciano allí que Cristo es el pastor en jefe, y los ancianos simplemente están bajo los pastores (1 Pedro 5:4, Hechos 20:28). Santiago 1:5 dice: «y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada». Comienza las reuniones obedeciendo este mandato y pidiéndole a Dios sabiduría sobre todos los asuntos que están en tu agenda.

  1. Ora a través del pasaje de la Escritura

La oración debe estar bíblicamente informada. Afortunadamente, tenemos innumerables ejemplos de santos orando en la Biblia. También tenemos muchas instrucciones de las cartas de Pablo sobre motivos por los cuales orar. ¿Y quién podría olvidar los Salmos?

Podemos confiablemente tomar cualquier porción de la Escritura y utilizarla para dirigir nuestras oraciones. Para ayudar a fundamentar la reunión en la Escritura y proveer una guía sobre qué y cómo orar durante la reunión considerando la lectura de la Biblia; conforme comienzas, escoge algunos hermanos para alabar a Dios por algo que ven en el texto.

En nuestras reuniones, leemos el pasaje que será predicado el domingo siguiente. Meditar sobre quien es Dios y lo que ha hecho también ayuda a reafirmar que la reunión es sobre la iglesia de Dios y no sobre nosotros.

  1. Oremos unos por otros

En 1 Timoteo 4:16, Pablo le dice a Timoteo: «Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina». Gálatas 6:9 nos implora que «no nos cansemos, pues, de hacer bien». Santiago 3:1 dice: «hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación». En 2 Corintios 3:5-6, somos recordados que «no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica».

Estos y muchos otros versículos nos recuerdan que los ancianos también necesitan oración, si queremos perseverar en nuestra labor como co-pastores. Una vez más, al inicio de la reunión, considera tener algunos ancianos compartiendo sobre la manera en que las cosas están en su vida y ministerio y luego escoge algunos otros para orar por ellos. Esta práctica motiva a los ancianos a cuidarse unos a otros al no llevar la carga del oficio solos. También ayuda a fomentar el conocimiento, la unidad y la simpatía.

  1. Ora por los diáconos, el personal y los trabajadores de soporte

Recientemente, nuestros ancianos comenzaron invitando a un anciano o miembro del personal para que comparta sobre su función en la iglesia y pida oración. Cuando los obreros que son ayudados están en la ciudad u otros que han sido enviados vienen a visitar, frecuentemente tomamos tiempo para escucharles y orar por ellos durante la reunión de ancianos.

Esta práctica tiene muchos beneficios. La persona por la que se ora es motivada, y los ancianos están más informados sobre el ministerio de esa persona. Si eres sistemático en ello, cada área de la vida de la iglesia puede ser escuchada en un año o más.

  1. Ora por los enfermos

Santiago 5:14 dice, «¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor». Según surgen las necesidades, invita a los miembros enfermos a las reuniones (o ve hacia ellos), pon tus manos sobre ellos y ora por ellos. Invita y ora por aquellos que tienen cáncer, dolor crónico, y cualquier otra enfermedad.

  1. Ora por los miembros de la iglesia por sus nombres

Aparta una parte significativa de tu reunión para orar por los miembros de tu iglesia. Generalmente oramos por 30 miembros por sus nombres en cada reunión, a través del directorio de la iglesia. Contactamos los individuos o parejas por los que planificamos orar con anticipación como una manera de solicitar peticiones de oración específicas. Estas peticiones se colocan en un documento que los ancianos utilizar como guía de oración durante nuestra reunión. Con esta guía de oración frente a nosotros, y el pasaje de la Escritura que leímos en nuestra mente, nuestros ancianos orar por estos nombres.

También tenemos una sección de nuestra agenda para orar por miembros que necesitan una atención y cuidado adicional. A esto lo llamamos nuestra «lista de cuidado», la cual es una lista de los miembros que están atravesando por circunstancias extremadamente difíciles o que están lidiando con un pecado significativo. Luego de revisar y hablar sobre la lista, frecuentemente asignamos a algunos hermanos para que oren por los individuos de la lista; para que Dios le permita a aquellos que tienen luchas perseverar y a aquellos que están en pecado arrepentirse.

  1. Ora espontáneamente según sea necesario

Frecuentemente, no sabemos qué otro tipo de necesidad de oración puede surgir hasta que estamos en la reunión. Así que debemos estar dispuestos a orar espontáneamente según sea necesario. Si hay alguna decisión inesperada que tomar antes de terminar la reunión, ora por sabiduría. Si un asunto contencioso tiene a los hermanos molestos, ora por humildad y unidad. No puedo imaginar una situación donde no sería sabio simplemente detenerse y pedir ayuda a Dios, y si somos honestos, estas situaciones ocurren con frecuencia.

Así que, hermanos ancianos, cuando nos reunimos, hagamos el trabajo que el Señor nos ha dado. Alabemos a Dios, busquemos sabiduría, pidamos ayuda, e intercedamos por otros en oración.