Discipulado

En la práctica, ¿cómo puedo discipular a otros cristianos?

Artículo
12.10.2014
  1. Únete a una iglesia.
  2. Llega temprano a las reuniones de la iglesia y quédate hasta tarde.
  3. Practica la hospitalidad con los miembros de tu congregación.
  4. Pide a Dios amistades estratégicas.
  5. Si es posible, incluye una partida en tu presupuesto familiar o pastoral para pasar tiempo semanal con hermanos. Comenta este tema con tu esposa. Si es posible, asigna un presupuesto para tu mujer también.
  6. Organiza desayunos regulares, meriendas u otra actividad social culturalmente aceptable con personas que puedan ser enseñadas (del mismo sexo). Dependiendo de la persona, puedes decidir reunirte una vez, de forma indefinida, o un cierto número de veces (digamos, cinco). Si esa persona y tú compartís un pasatiempo, busca maneras de compartirlo juntos.
  7. Pregúntales sobre su vida. Pregúntales acerca de sus padres, esposa, hijos, testimonio, trabajo, relación con Cristo, y cosas así. Al hacer preguntas, no obstante, hazlo de una forma que sea apropiada para tu contexto cultural (¡no les asustes!).
  8. Comparte acerca de ti.
  9. Busca formas de tener conversaciones espirituales. A lo mejor podéis leer la Biblia o alguna otra literatura cristiana juntos.
  10. Considera sus necesidades físicas o materiales. ¿Podrían beneficiarse de tu ayuda?
  11. Ora con ellos.
  12. Dependiendo de la situación de tu hogar, invita a la persona a tu casa para que pase tiempo con tu familia. Permite que vea cómo vives.
  13. Busca maneras de orar por la persona durante la semana, tú solo y/o con tu esposa.