Pastoreo

Una Cura para El Agotamiento: Construir Una Red de Hermanos con Ideas Afines

Artículo
18.11.2021

Un par de años atrás, te hubiera dicho que amo predicar y pastorear, que no puedo pensar en nada más que prefiera hacer. También habría admitido que no estaba seguro de poder hacerlo durante otros 10 años.

No tenía idea de cómo alguien pudiera hacer esto durante más de 20 años. Luego leí dos libros útiles:  Reset[Reiniciar] de David Murray y  Zeal Without Burnout  [celo sin agotamiento]de Christopher Ash. Ambos fueron de enorme ayuda para llevarme al lugar donde estoy ahora.

Pero sin una red de hermanos con ideas afines en el ministerio, no estoy seguro de que esos libros hubieran sido suficientes para evitar que me quemara. Esas relaciones son vitales para mí mientras persigo un ministerio largo y fructífero.

En el primer año de la plantación de nuestra iglesia, pude experimentar cómo el aislamiento puede empeorar las cargas y presiones normales del ministerio. Es como llevar una bolsa de piedras en tu espalda para un viaje que ya es muy difícil. He visto a hombres intentar hacer un ministerio como éste durante años. Ellos están luchando contra el desánimo por lo lento que está creciendo la iglesia, tanto espiritual como numéricamente, y eso se ve magnificado por sus esfuerzos por construir esencialmente la iglesia en una isla desierta.

Ellos están solos y comienzan a creer mentiras. No conocen a nadie que comparta sus convicciones filosóficas sobre el ministerio, nadie con quien compartir sus alegrías o caminar con ellos en sus luchas. No tienen a nadie que levante sus ojos de su propio ministerio y les recuerde la obra más grande que Dios está haciendo en su reino.

¿Cómo puede alguien perseverar en un ministerio así? Bueno, ellos frecuentemente no pueden. Y he aquí el porqué.

Necesitas regularmente un recordatorio bíblico sobre la obra del ministerio

El apóstol Pablo tuvo que recordarles a los corintios que el mensaje de la cruz es locura y piedra de tropiezo para los que se pierden (1 Co.1:18, 23). El evangelio solo tiene sentido para aquellos que disciernen espiritualmente.

Pero no olvidemos que Pablo siente la necesidad de recordarle esto a la iglesia. ¿Por qué? Porque se sentían atraídos por el mismo tipo de valores pragmáticos compartidos por el mundo (2 Co.11). Los pastores tienden a hacer lo mismo, especialmente cuando pareciera como que el evangelio carece de poder y el trabajo va más lento de lo que pensamos que debería.

Sin una red de pastores con ideas afines, nos olvidamos de los principios bíblicos que nos entusiasmaron con el ministerio, y recurrimos más fácilmente a métodos pragmáticos que han atraído multitudes en otros ministerios. Pero construir relaciones profundas con otros pastores con ideas afines nos recordará que hay más descanso y poder en un ministerio que depende completamente del Señor (2 Corintios 12:9).

Necesitas regularmente quitarte tu sombrero de pastor por un momento con un amigo

CS Lewis dijo que la amistad nace en el momento en que un hombre le dice a otro: «¡Qué! ¿Tú también?». Nosotros los pastores podemos encontrar amistades buenas y piadosas con muchos en nuestra propia iglesia, pero existe una responsabilidad única que sobrellevamos para con esos mismos amigos. «Estar siempre» como pastor puede ser agotador, y si tu esposa es la única que te permite quitarte el sombrero de pastor por un momento, entonces la vas a agotar. (Y la iglesia no la llamó a ella para ser otro anciano).

Pero en una red de pastores con ideas afines, encontramos el soporte y el aliento que necesitamos para seguir haciendo lo que estamos haciendo. Hay algo que da vida al sentarse con un amigo que se permite empatizar con tus luchas y compartir tus alegrías como solo un pastor de sus ovejas puede. De hecho, a veces necesitamos de ellos para pastorearnos. Algunas veces, necesitamos pastorearlos. Las amistades con otros pastores son parte de la forma en que Dios nos cuida y nos da descanso espiritual (Proverbios 17:17).

Necesitas sentir que eres parte de algo más grande que tu propia iglesia

Existen probablemente muchas cosas en tu iglesia que son de aliento. Pero si esperas tener un papel en el alcance del mundo y estás solo mirando lo que está pasando dentro de tu propia iglesia, entonces el ministerio se sentirá algo como correr en una caminadoraEstás Gastando mucha energía, pero en realidad no vas a ninguna parte.

Cuando solo estás enfocado en lo que tu iglesia puede, o debería hacer, o no está haciendo, desarrollas un tipo de visión de túnel que te impide de ver la obra del reino más grande de Dios. Pero al ser parte de una red más grande de iglesias que persiguen juntos la Gran Comisión, amplías tu perspectiva. Cristo está edificando su iglesia hoy y tú eres parte de esa obra.

Como pastores, deberíamos preocuparnos por lo que está sucediendo en todo el mundo y lo que está sucediendo en el púlpito de al lado. Esa preocupación nos ayudará a combatir el agotamiento. Esto nos mantendrá alejados de un enfoque poco saludable en nuestro propio ministerio, incluso abre nuestros ojos para ser alentados por lo que Dios está haciendo en la obra más grande de la que somos parte. Además, una mayor preocupación por cómo le está yendo al cristianismo fuera de los muros del edificio de tu iglesia necesariamente conducirá al tipo de relaciones descritas anteriormente.

CONCLUSIÓN

Si está leyendo esto como pastor y necesita amigos, entonces envía un correo electrónico a otro pastor en tu zona y pídeles que lean este artículo contigo. Tal vez comience una amistad vivificante para ambos.

Aquí hay algunas otras ideas: Involúcrate más con tu asociación. Reúnete regularmente a un pequeño grupo de pastores si aún no lo ha hecho. Si eres miembro de la iglesia y estás leyendo esto, entonces asegúrate de que tu pastor este animado a tener amistades dentro como fuera de la iglesia. Ayuda a tu iglesia a valorar el ministerio que él tiene con otros pastores, tal vez apartando dinero en el presupuesto para ello. Esto no solo será vital para tu propia iglesia, sino también para el cuerpo más grande de Cristo.

Traducido por Renso Bello.