Pastoreo

Cuando un pastor se suicida

Artículo
31.01.2020

Nuevamente, otro pastor cometió suicidio. Pero en esta ocasión, él era mi amigo cercano. Y me sigo preguntando: ¿Cómo le doy sentido a esto?

Después de todo, este pastor experimentado no era un falso Saúl (1 Sam. 31: 4). Era un creyente genuino cuya vida dio mucho fruto. No era un Judas lleno de culpa (Mt. 27: 5). Amaba a Jesús y entendía la expiación de Cristo. Tenía una buena teología. Tampoco parece que estuviera huyendo del escándalo.

Entonces, ¿cómo puedo entender esta impactante tragedia? Durante el último mes, reflexioné sobre el suicidio de mi amigo al recordar las siguientes realidades, tanto buenas como malas. Quizás sean de ayuda para ti, por si alguna vez te encuentra en una situación similar.

SATANAS

No podemos pasar por alto el hecho de que nuestro «adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar». (1 P. 5:8). Existen cosas como la guerra espiritual. Seres conspiradores, invisibles y malignos nos atacan constantemente, dicen mentiras y buscan cualquier falla en nuestra armadura para sembrar dudas y acusaciones que puedan tentarnos a alejarnos de nuestro Señor.

Los pastores son objetivos demoníacos principales. ¿Estaba Satanás involucrado en esta oscuridad destructiva? Sin lugar a dudas. Pero hagamos un alto aquí ¿el Diablo y solamente el Diablo hizo que mi amigo hiciera esto? Decir esto es demasiado simplista.

LAS CIRCUNSTANCIAS

Como te puedes imaginar, algunas circunstancias difíciles jugaron un papel en contra de mi amigo pastor para quitarse la vida.

En este caso, trabajó duro durante años haciendo evangelismo, discipulado, predicando, administrando y atendiendo, y su pequeña iglesia se redujo. Asumió otros trabajos para mantener a su familia. El conflicto en las relaciones comenzó a fatigar a su equipo principal. Finalmente, la iglesia disminuyó a menos de diez personas y él se fue, golpeado y desanimado, sintiéndose un hombre de mediana edad maltratado y fracasado.

En su partida, vender su casa se convirtió en una molestia inusual, su hijo se rompió el brazo y su nuevo trabajo en una nueva ciudad —como un pastor asociado que servía a alguien más jovense sentía como sal en la herida. En palabras de David, las aguas habían llegado hasta su cuello (Sal. 69: 1).

Pero muchas personas han experimentado peores dificultades y no han sucumbido a la desesperación. Entonces, la muerte de mi amigo no puede atribuirse por completo a sus tristes circunstancias.

LA ENFERMEDAD

Como puedes esperar, mi querido amigo tenía un historial de tratamiento médico para la depresión. Todavía, científicamente, sabemos muy poco sobre el cerebro, pero teológicamente, siempre hemos sabido que somos almas encerradas (Génesis 2: 7). Dios nos hizo con cuerpos, él mismo tomó un cuerpo y prometió un día levantar y glorificar nuestros cuerpos. En otras palabras, quiénes somos está relacionado con la materia física: proteínas y protones.

En el proceso de encontrar un nuevo médico, mi amigo comenzó una dosis diferente de medicamento. Pero en lugar de ayudarle, esto le metió en la cabeza. No podía pensar con claridad. Algo simplemente no estaba bien con su química cerebral. ¿Alguna vez has estado privado del sueño o has sido fuertemente drogado? ¿o seriamente no es saludable o hormonal, y no te has sentido en tu sano juicio? Eso le estaba pasando a mi amigo.

Esta explicación nos ayuda, pero no es satisfactoria completamente. No es como si hubiera muerto de cáncer o alguna otra deficiencia médica. Él tomó la decisión de suicidarse.

EL PECADO

Debemos tomar en cuenta a Satanás, las circunstancias y la enfermedad. Pero también, debemos comprender que la elección fatal de mi amigo fue un pecado en el que es culpable. El suicidio es auto asesinato. Es una violación del Sexto Mandamiento. Es un acto egoísta que lastima a muchos.

Mi querido hermano pastor dejó una viuda con el corazón roto y tres niños confundidos. Él abandonó su iglesia. En ese momento final de oscuro torbellino, no pudo confiar en Dios y tomó el asunto en sus propias manos. Tuvo un traspié en la fe y cedió a la amargura y la desesperanza.

El suicidio nunca es una solución justificable o justificada, sin importar cuán grande sea la tentación, cuán grave sea la situación o cuán grave sea la condición. Mi amigo no solo tomó una mala decisión, sino que pecó gravemente en contra de Dios y otros.

LA SALVACIÓN

¿El pecado de suicidio significa que este querido pastor no pudo ser salvo? No. El pecado es inconsistente con ser un creyente nacido de nuevo. Y, sin embargo, todos estamos llenos de inconsistencias y de pecado (1 Jn. 2:1). Incluso los grandes líderes espirituales fallan miserablemente y perpetran males horribles. Considera al rey David que cometió asesinato y adulterio.

Pero David se arrepintió (Salmo 51), y mi amigo probablemente no lo hizo. Después de todo, cuando alguien se suicida, rara vez hay suficiente tiempo.

Aquí es donde la comprensión protestante de la justificación solo por la fe es tan crítica. Estamos inseparablemente unidos a Cristo por Gracia a través de nuestra fe a menudo vacilante, no a través de nuestras obras fluctuantes. Tras nuestra conversión, la obra de Cristo se convierte irrevocablemente en la nuestra: su muerte paga por completo todos nuestros pecados pasados, presentes y futuros. Su vida única de absoluta fidelidad nos es completamente acreditada y nos viste. En otras palabras, para los cristianos, el veredicto del fin de los tiempos de Dios ya ha sido irreversiblemente transmitido y declarado sobre nosotros: JUSTO, él dice. A pesar de que seguimos siendo pecadores, y no pedimos perdón después de cada pecado específico.

LA SOBERANÍA DE DIOS

Cuando alguien se suicida, una sola razón rara vez lo explica. A menudo es el resultado de muchos factores complejos en un mundo caído. Bíblica y teológicamente, estas categorías antes mencionadas deberían ayudarnos a evitar respuestas simplistas, a la vez que nos llevan a una cierta comprensión.

Y, sin embargo, al final del día, todavía no tiene sentido. ¿Por qué un enemigo derrotado como Satanás todavía causa tantos estragos? ¿Por qué, si Cristo está construyendo su iglesia, las circunstancias de la vida y el ministerio de mi amigo fueron tan difíciles? ¿Por qué los doctores no podían tratar su enfermedad? ¿Por qué Dios no lo sanó? ¿Y cómo podría alguien que de otro modo era tan cuerdo y desinteresado hacer algo tan estúpido y pecaminoso?

Tenemos tantas preguntas sin respuesta porque no somos Dios, y las cosas secretas le pertenecen solo a él (Dt. 29:29). No podemos comprender completamente sus formas inescrutables (Ro. 11:33). Cada uno de nuestros días incluido el último ha sido escrito en el libro de Dios desde antes de que naciéramos (Salmo 139: 16), lo cual significa que, de alguna manera, esto sucedió de acuerdo con el buen plan de Dios.

Lucho profundamente con todo esto. No entiendo mucho. Esto no tiene sentido para mí. Y finalmente, solo puedo confiar en Dios.

Después de todo, si él no está orquestando todo de acuerdo con su misterioso pero sabio y buen plan, entonces nuestro mundo no tiene sentido ni esperanza. Pero la horrible muerte de Cristo en cumplimiento de las Escrituras (1 Co. 15: 3)seguida de su resurrección victoriosa y su regreso prometido, me da buenas razones para descansar en su soberanía, incluso en medio de esta situación dolorosa y desconcertante.


Traducido por Renso Bello.