Clases esenciales: El Matrimonio

El Matrimonio – Clase 8: La Comunicación Bíblica

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02.03.2017

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Clase esencial
El Matrimonio
Clase 8: La Comunicación Bíblica


La Importancia de la Comunicación en el Matrimonio

Hay muy pocos temas que podríamos hablar sobre lo que puede hacer o romper un matrimonio. La comunicación es uno de ellos… “Si el matrimonio es fuente de unión, el sexo es la imagen de la unión, la familia es el fruto de la unión, entonces la comunicación es la esencia de la unión: es donde la unión fracasará o tendrá éxito.”

Piense en ello de esta manera, si usted está luchando con las finanzas, teniendo dificultades en la relación sexual, con pérdidas en su crianza, o no sabe cómo hacer frente a un problema, tiene que comunicarse al respecto. Tienen que hablar entre sí con el fin de superarlo y cruzar al otro lado. La comunicación es el combustible que hace que el auto encienda. Sin eso, no va a ir a ningún lado en su matrimonio. Esta semana, bíblico; la próxima semana, no bíblico. Esto no será comprensible, pero espero que sea un buen comienzo.

Cuatro Objetivos en la Comunicación Bíblica

(1) Conocer y ser conocido; (2) lograr la armonía del entendimiento; (3) edificar la confianza; (4) edificarse entre sí espiritualmente.

#1. Utilice sus palabras para conocer a su cónyuge y darse a conocer a su cónyuge.

El esposo y la esposa pueden usar sus palabras para revelarse a sí mismos entre sí. La palabra clave aquí es vulnerabilidad. Como esposo y esposa, ¿están escogiendo abrir su corazón y sus vidas entre sí? Si es así, ¿utilizan sus palabras para hacerse más vulnerable? ¿Utilizan sus palabras para que su cónyuge pueda llegar a conocerle y usted pueda llegar a conocer mejor a su cónyuge?

Bases bíblicas para #1:   El ideal establecido en Génesis 2 antes de que el pecado entrara en el mundo era “desnudos…y no se avergonzaban” (2:25). Esta es la imagen de una completa vulnerabilidad y franqueza (¡literalmente, porque no había ropa todavía!). Adán y Eva fueron capaces de ser tan abiertos que aún físicamente (pero también supongo que emocional, relacional y verbalmente); fueron capaces de exponer todo sin ninguna vergüenza. Es difícil comprender esto en nuestras experiencias de hoy porque el pecado ha contaminado nuestra existencia post-caída entre nosotros.

Aplicación: una de las maneras en que el pecado corrompe nuestras relaciones es que nos lleva a escondernos el uno del otro. Sin embargo, la trayectoria de la santificación es sacar las cosas de la oscuridad hacia la luz. Hablando de manera práctica, algunos de ustedes necesitan dejar de esconderse en su matrimonio, y asumir riesgos utilizando sus palabras para revelarse a sí mismos a su cónyuge. Esa vulnerabilidad puede atemorizante, pero es necesaria para la edificación de un buen matrimonio.

#2. Utilice sus palabras para alcanzar la armonía del entendimiento.

El segundo objetivo es utilizar sus palabras para lograr la armonía del entendimiento. Observe, que no dije la armonía en el acuerdo. La palabra clave aquí es entendimiento. En el matrimonio, usted trata de entender a su cónyuge, entrar a su experiencia, y luego (en el caso de los esposos) liderar a su esposa desde ese punto de vista comprensivo.

Bases bíblicas para el #3: 1 Pedro 3:7, “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente…” (RV1960). La NVI utiliza la palabra “comprensivo,” pero la traducción literal del versículo 7 puede ser “Maridos, vivid con ellas de acuerdo al conocimiento.” Esto no es un conocimiento analítico o religioso, sino la visión personal que lleva al cuidado amoroso y considerado hacia su esposa. Los sinónimos son: estudiar a su esposa y conocerla bien; ser un buen estudiante del corazón de su esposa.

Como esposo, su gozo debe ser utilizar sus palabras y sus oídos de tal manera que su esposa sepa que usted la comprende, que usted la entiende, y que fundamentalmente, usted está por ella y su bienestar.

De esto se trata el amor encarnado. Cristo no nos dio un sermón desde el cielo. Él vino a la tierra; tomó forma humana; y entró en nuestra experiencia. Hebreos 4:15: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” Jesús entró en nuestra experiencia y la entendió. Y entonces y sólo entonces hizo algo al respecto (compare con Hebreos 2:18).

Aplicación: ¿Dedica tiempo para conectarse emocionalmente con su esposa, para darse cuenta y comentar sobre la apariencia de su esposa, o el esfuerzo que ella hace en la casa o algún otro proyecto? ¿Ha tomado la iniciativa de estudiarla, para conocer sus preferencias en los regalos, restaurantes, películas, libros, etc.? ¿Ha Se ha interesado en las cosas que le interesan a ella, no sólo porque le interese a usted, sino porque le interesan a ella, y usted la aprecia? [Cuente la historia de un hombre que dijo, “Tengo un archivo sobre ella.” En DC esa puede ser una declaración extraña, porque también es conocida como que el FBI tiene archivos acerca de usted. Resulta que él tenía 25 páginas de notas escritas acerca de ella. Y aunque no estoy aconsejando a los hombres de esta clase que comiencen un archivo sobre su novia, pienso que el espíritu de esta idea es correcto. Él estaba trabajando arduamente para entenderla. Es interesante el comentario de ella: En ocasiones, parece como si me conociera mejor que yo misma.”] Esposos, ¿ustedes honran y se deleitan en las sensibilidades emocionales de su esposa, y se cuidan de protegerlas en su forma de hablar? ¿O sólo desean que ella endurezca, y la califican de emocional? ¿Tienen ustedes la conversación difícil con el maestro o el vecino? ¿Le pregunta qué está pensando, o qué estudia en sus tiempos tranquilos? ¿Alguna vez inicia la pregunta, “¿Podemos orar por esto?” ¿O siempre responde a sus peticiones?

#3. Utilice sus palabras para edificar la confianza.

El tercer objetivo es utilizar sus palabras para edificar la confianza entre sí. Confiar en alguien significa que ha puesto confianza y esperanza en su integridad, fuerza y carácter. Confiar es fundamental para cualquier relación, y es especialmente importante en el matrimonio.

Uno de los privilegios de mi trabajo es ayudar a aquellos que están luchando en su matrimonio. En los matrimonios muy difíciles, las parejas han perdido la confianza y el respeto por el otro. Todos tendemos a tener la confianza por sentado hasta que se pierde. Tristemente, en un matrimonio que lucha, las palabras se utilizan de tal manera que provocan desconfianza, no confianza. Los cónyuges hacen promesas y no viven de acuerdo a ellas de manera consistente. Si un esposo dice que hará algo, la esposa ya no cree que realmente lo hará. Por mucho tiempo, sus palabras no han coincidido con sus acciones, así que ella tiene poca esperanza de que él cumpla sus palabras.

Bases bíblicas para el #3: una de las frases que siempre ha llamado mi atención en las palabras de Pablo en 1 Corintios 13:7, el amor “todo lo cree” o “siempre confía” (NVI). En el matrimonio, es necesario poder confiar en nuestro cónyuge, o sino el matrimonio no puede funcionar. Así que, ¿qué quiere decir Pablo con esta curiosa frase? ¿Literalmente, Pablo quiere decir que usted debe creer todo lo que su cónyuge le dice? En un mundo caído, nosotros reconocemos que no es realista creer lo mejor de todo y de todos siempre. Esto crea utopía, o el cielo de este lado de la muerte; y no trata de manera realista con la forma en que el pecado afecta cómo nos comunicamos. Nuestros cónyuges son pecadores, y están destinados a cometer errores. Así que, ¿cómo edificamos la confianza en el matrimonio y al mismo tiempo somos realistas acerca del pecado de nuestro cónyuge? Una esposa puede tener confianza en su esposo, a pesar de su pecado, porque ella sabe que su pecado no caracteriza su vida. “Todo lo cree” o “cree todas las cosas” puede sentirse a veces como un estándar imposible para cualquiera vivirlo en su matrimonio. Sin embargo, Dios de manera sobrenatural da a las esposas cristianas la habilidad de confiar en su marido; confiar en lo que dice; confiar que hará lo que dice y que vive sus promesas. Esto no es algo que ella pueda hacer por sí misma. Dios la ayuda a confiar en su carácter e integridad de tal manera que entienda que sus pecados no son el tema dominante en su matrimonio. Él ciertamente va a pecar, pero ese pecado es puesto en el contexto de toda su confianza en su carácter e integridad. Ella sabe que el pecado no le caracteriza a él; él pecará toda su vida, pero su carácter lo hace digno de confianza. Por lo tanto, Dios le da una disposición diaria hacia él, de modo que ella confía en él. Su posición constante es confiar en lo que dice, no desconfiar. Por el contrario, en matrimonios que luchan, el pecado se ha vuelto tan dominante en el matrimonio que uno ha perdido la confianza en su cónyuge, y el respeto se pierde fácilmente. Una gran parte de lo que hago en la consejería matrimonial es ayudar a las parejas a reconstruir la confianza entre ellos. Trato de ayudarles a construir la confianza tanto en las palabras como en el carácter entre ellos.

La confianza en un matrimonio no sólo sucede en las grandes decisiones de la vida, sino también a través de los miles de momentos cotidianos que componen su matrimonio. La confianza no es sólo para las cosas grandes, sino que debe ser para todo.

Y usted no tiene que ser un mal matrimonio para romper las promesas y promover la desconfianza con sus palabras. Todos hacemos esto diariamente. Debido a que todos somos pecadores, de una manera o de otra, todos somos descuidados y poco realistas con nuestras palabras, lo cual perjudica nuestra relación con nuestros amigos o nuestro cónyuge.

Historia: en mi primer año de ministerio en CHBC, un día salía para el trabajo, y dije (como usualmente lo hacía al salir por al puerta), “Te veo esta noche a las 5:30.” Sara respondió: “Tienes que parar.” “Whooh,” yo pensé, “(no hace falta ser un genio para saber) algo está mal aquí.” Descubrí que mi esposa estaba frustrada conmigo porque todos los días le prometía estar en casa a las 5:30, y sin embargo nunca llegaba hasta las 5:45 o 6:00. En mis palabras, “te veo esta noche a las 5:30” estaba haciéndole una promesa a mi esposa, y llegando todos los días después de las 5:30, la estaba rompiendo. Me disculpé rápidamente con mi esposa, y cambié lo que le decía cada mañana al salir para el trabajo.  

Jesús nos dice en Mateo 12:36-37, “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”

El pensamiento atemorizante de tener que dar cuentas a Dios en el día del juicio por nuestras palabras ociosas debe motivarnos a ser más cuidadosos. Jesús no dijo que daríamos cuenta de la mayoría de las palabras, o de las palabras verdaderamente importantes, sino de cada palabra ociosa hablada. Cada palabra cuenta en el matrimonio. Para edificar la confianza, necesitamos usar palabras amorosas y amables, pero también necesitamos usar palabras prudentes y deliberadas para edificar la confianza en nuestro matrimonio.

#4. Utilicen sus palabras para edificarse espiritualmente.

El cuarto objetivo es utilizar nuestras palabras para edificarnos el uno al otro espiritualmente. Para demostrar esto, veamos Efesios 4:29.

Contexto – Efesios 4:17 al 5:1: 2 negativas y 2 positivas / 1era negativa: versículo 17 – no debemos vivir como los gentiles; y Pablo lo deletrea en los versículos 18 – 19 (teniendo el entendimiento entenebrecido; ajenos de la vida de Dios; etc.). / 1era positiva: versículos 20-21 – ellos conocieron a Cristo a través de la Verdad que les fue enseñada / 2da negativa: v. 22 – despójense del viejo hombre / 2da positiva: v. 23-24 – y renuévense en la actitud de su mente y pónganse la nueva naturaleza / ¿Cuál es la meta final de despojarnos – vestirnos del esquema de santificación que Pablo describe? 4:24 “ser como Dios en verdadera justicia y santidad” y 5:1 “ser imitadores de Dios”. El objetivo es crecer en el carácter de Dios; ser más como Cristo. Los versículos 4:24 y 5:1 son como sujeta libros, y todo lo que hay entre ellos termina siendo un ejemplo específico de cómo podemos hacer esto. (Aunque esto no es una lista exhaustiva.)

Observando Efesios 4:29, analicemos las frases de los versos….

  1. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca. La palabra para “corrompida” en el griego transmite la idea de “mal” fruto (Mateo 7:17-18) o (Mateo 12:33-34). La imagen ilustra el daño que es hecho con sus palabras. Piense en lo que hace a la otra persona si le da un pedazo de fruta podrida y se lo hace comer.
  2. Sino la que sea buena para la necesaria edificación. Queremos utilizar nuestras palabras en el matrimonio para edificar la unidad y la armonía, no para romperla.
  3. Según sea la ocasión (ESV) o de acuerdo a sus necesidades (NVI). Queremos que nuestro tipo de palabras sean apropiadas para la ocasión. Hay momentos en la vida que requieren estímulo; algunos requieren exhortación; otros requieren consuelo; etc. Demostramos sabiduría cuando elegimos la palabra adecuada para la ocasión adecuada.
  4. Que sean de bendición para quienes escuchan (NVI) o a fin de dar gracia a los oyentes (RV1960). El objetivo final de sus palabras es ayudar a la otra persona. Sus palabras pueden ser medios de gracia para edificar a la otra persona.

 El objetivo más amplio que podemos tomar del contexto de este pasaje: usted desea utilizar consistentemente sus palabras para edificar espiritualmente a su cónyuge. El enfoque de su comunicación en el matrimonio es ayudar a su cónyuge a ser más como Cristo. Esto se convierte en un excelente estándar mediante el cual puede medir su comunicación en el matrimonio. Puede hacer la pregunta, “¿lo que dije a mi cónyuge le ayudó a él o a ella a ser más como Cristo o menos?”

Esposos, tomen la iniciativa en la Comunicación Matrimonial (Romanos 5:6-8; Efesios 2:4-7)

Recuerden que hablamos (anteriormente en la clase) sobre tiene que haber una forma y una estructura para cada relación matrimonial. El esposo lidera, la esposa responde y sigue.

Esposos, la comunicación comienza con su iniciativa. La comunicación bíblica no se sienta y espera a que le pregunten; no se contenta a sí misma con no dar problemas; no se protege a sí misma ni exige sus derechos. Por el contrario, toma la iniciativa. Cristo es nuestro ejemplo. Jesús no esperó a que nosotros le pidiéramos que viniera. Ni se quedó en el cielo y nos ofreció consejos o nos dio instrucciones. No; Él vino, libremente y por su propia voluntad, Él tomó iniciativa con nosotros, para amarnos.

Ahora esposos, esto tiene implicaciones para todo—desde la manera como hace el amor hasta la forma en que invierte su día libre o sus noches y organiza su día de trabajo. Pero especialmente tiene implicaciones para su comunicación verbal. ¡Ya sea una conversación normal sobre su día, o una fuerte discusión sobre las finanzas de la familia, nuestra responsabilidad como esposos es tomar la iniciativa, acercarnos a nuestra esposa, no alejarnos de ella, buscarla en amor, así como Cristo nos buscó!

Y esposos, permítanme dejar claro que la tentación aquí es la renuncia. Y hay muchas maneras de hacer esto. Es posible renunciar retirándose y no comprometiéndose. Es también posible renunciar simplemente nunca teniendo una opinión, siendo un buen hombre que básicamente sigue la corriente de cualquier cosa que su esposa e hijos quieran pero nunca penetrando en sus vidas, sus deseos, sus sueños para guiarlos. Finalmente, es posible renunciar al reducir nuestra comunicación a solo responder a la iniciativa de nuestra esposa. Esposos, su modelo es Cristo, quién no esperó para preguntar, sino que tomó la iniciativa.

 Esposas respondan Amorosamente (Efesios 5:22-24; 1 Pedro 3:1-6)

Entonces, ¿qué forma toma la comunicación bíblica para las esposas? La esposa invita y responde al liderazgo de su esposo. Al igual que la Amada en Cantar de los Cantares, la esposa activamente invita y aún motiva en su esposo la iniciativa y el liderazgo a través del poder de atracción de su belleza—la belleza de una vida pura y reverente; la belleza de un espíritu afable y apacible.

Lo que esto significa para la forma de hablar de una esposa es que no se dirige principalmente hacia obtener que su esposo sea el tipo de hombre que ella quiere que sea, sino que lo invita a entrar a su vida. Significa comunicarse sincera y tiernamente hacia su liderazgo e iniciativa, y entonces responderle cuando lo provea. Esto significa cultivar una actitud atractiva que motiva su liderazgo, en lugar de manipularlo. Significa perseverar en abrir y compartir tu vida con él. Y la forma principal en que harás eso es con tus palabras. Mientras compartes con él, no sus fracasos, sino tus temores; no sus responsabilidades, sino tus sueños; no sus defectos, sino tus luchas. La tentación será de protegerte a sí misma precisamente en estas áreas, con el fin de que no te hagan daño. Pero el amor bíblico, modelado por la actitud de la iglesia hacia Cristo, invita y luego responde a la iniciativa de un esposo.

Vamos directo a una pregunta típica: ¿Significa la respuesta de la mujer al liderazgo de su esposo, que ella nunca puede comenzar una conversación; nunca tomar la iniciativa en su comunicación cotidiana? No, para nada. Lo que estamos buscando es un modelo de liderazgo y seguimiento. Hay muchas áreas en el matrimonio, ya sea de pequeños momentos logísticos mundanos, o de áreas explicitas de pecado en la vida del esposo, donde la mujer necesita hablar y tomar la iniciativa. Su disposición para hablar a la vida de su marido, especialmente sobre su pecado, es un regalo para él; y los esposos que no están dispuestos a aceptar los pensamientos de su esposa son necios.

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