Evangelizando Apropiadamente
Me temo que muchos llegarán al infierno habiendo percibido durante sus vidas su necesidad espiritual y conociendo perfectamente la oferta del evangelio. Sabían que eran pecadores, y que en Cristo hay salvación para todo aquel que cree, pero no hicieron nada al respecto.
El Pastor Moldeado por El Evangelio
Conocer el poder del evangelio (Ro. 1:16, 1 Ts. 1:5) significa que la debilidad del pastor no es obstáculo para el Señor en lo absoluto. De hecho, la idea misma del cristianismo presupone la incapacidad y la debilidad humana. Pablo hasta se jacta de su debilidad, sabiendo que cuando él es débil, Cristo es fuerte (2 Co. 12:9-10).
La Teología Bíblica y Su Importancia en La Predicación
La teología bíblica nos ayuda a ver la trama de esta historia de redención moviéndose de manera progresiva hacia el cumplimiento de la gran promesa que sirve de hilo conductor a los pactos de Dios: “Me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios” (Jer. 11: 4; Gén. 17: 7; Ex. 6: 7; 2 Sam. 7: 14; Jer. 30: 22; Ezeq. 36: 38; Apoc. 21: 3,7).
Cinco Razones para Pastorear una Iglesia Antigua, Incluso con Todos sus Problemas
Si eres un aspirante a pastor, puedes pensar que tu mejor ruta es la plantación de iglesias, y puede que tengas razón. Pero permíteme presionarte para que al menos consideres los beneficios y las alegrías de invertir tu tiempo y energía en una iglesia establecida. Es posible que descubras que tendrá mejores recursos, mejores fondos e igual de provechoso.
«No Robarás» y Otros Puntos del Sermón que No He Inventado: Algunos Pensamientos Sobre el Plagio Pastoral
Los predicadores fieles escriben sermones para su iglesia. Los plagiadores creen que las sobras de alguien serán suficientes. ¿Qué pensarías del pastor que se basó en el trabajo de alguien más para alimentar a sus ovejas? Si no se anima a hacer por sí mismo el duro trabajo de alimentar a las ovejas, podrías pensar, después de un tiempo, que no las ama realmente.
¿Pescador de Hombre o de Hombres? Considerando la Misión Corporativa de La Iglesia
Cuando Jesús dijo en Mateo 4:19: «Los haré pescadores de hombres», ¿Te imaginas a una persona sentada en el borde de un muelle con una caña y un carrete? ¿O te imaginas a un grupo de pescadores inclinándose sobre un lado del bote, cada uno sosteniendo su parte de una gran red? Más importante aún, ¿en qué clase de pesca pensaron los discípulos?
Cómo Animar a Tu Congregación como El Apóstol Pablo
Ian Hamilton afirma con justa razón: Quienes animan tienen una visión y un corazón como el de Cristo. No son ciegos a los pecados y debilidades de los hermanos cristianos, pero reconocen que «el amor edifica»… Quienes animan son a menudo el medio de nuestro gran Sumo Sacerdote para ministrar su divina simpatía a nuestras almas magulladas y laceradas[2].
Una Cura para El Agotamiento: Construir Una Red de Hermanos con Ideas Afines
Existen probablemente muchas cosas en tu iglesia que son de aliento. Pero si esperas tener un papel en el alcance del mundo y estás solo mirando lo que está pasando dentro de tu propia iglesia, entonces el ministerio se sentirá algo como correr en una caminadora. Estás Gastando mucha energía, pero en realidad no vas a ninguna parte.
Cuando anhelas tener amigas: Una reflexión para las esposas de pastores
El apóstol Pablo no era cobarde. Defendió la fe ante reyes (cf. Hechos 26), escribió gran parte del Nuevo Testamento, plantó numerosas iglesias, sufrió un encarcelamiento extenso y soportó golpizas y naufragios (cf. 2 Co. 11:25). Lo describiríamos como inteligente, persistente y resistente. Debido a que tenía ese tipo de carácter, podría ser tentador para nosotros pensar que era alguien que no necesitaba realmente a otras personas y que ciertamente no necesitaba amigos.
Gózate con los que se gozan, llora con lo que lloran
Amar de verdad a otro es un ejercicio espiritual. Requiere un compromiso interno masivo para matar todo pecado visible, resistir toda tentación, aferrarse a todo bien y rechazar todo mal. Este amor fluye de la muerte: la muerte al pecado, al yo, a los caminos de Satanás y a nuestros propios deseos mancillados. Pero es hermoso de contemplar.
Sé compasivo y fuerte: Cómo la humildad protege a los pastores del cansancio pastoral
Los miembros de nuestra iglesia son preciados a los ojos de Dios, aun cuando muerden. Si somos demasiado sensibles, cederemos bajo el peso de su decepción hacia nosotros. Si somos demasiado fuertes, alejaremos a los hermanos y hermanas que Dios nos ha llamado a servir y liderar. Por tanto, asegúrate de ser compasivo. El pastor fuerte y compasivo está mejor posicionado para ministrar a largo plazo.
Pon los intereses de los demás por encima de los tuyos
Todos estamos familiarizados con Filipenses 2:12: «Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor». Tenemos que unir eso con Filipenses 2:1-4. Vivir unidos en la comunión del Espíritu y servirnos los unos a los otros como Cristo nos sirvió, eso es lo que parece hacer que nos ocupemos de nuestra salvación, la salvación que Dios comenzó en nosotros y promete completar (1:6). La obra de amor y servicio no puede «hacerse» si no se cree que es Dios quien obra en nosotros según su voluntad y propósito (2:13). Es su obra de salvación en nosotros. Así como estamos llamados a apartar la vista de nosotros y fijarla en Dios solo en Cristo para la salvación, así dejamos de servirnos a nosotros mismos para servirnos unos a otros como buenos miembros de la iglesia.
Evangeliza a los perdidos
El éxito en la evangelización no depende de tus habilidades, tu personalidad o tu inconmensurable conocimiento de la Biblia (Mr. 4:26-27). Es el Espíritu de Dios quien utiliza la Palabra de Dios contada por el pueblo de Dios, y todo esto se hace para la gloria de Dios. Además, ninguna estrategia, ninguna lista de consejos, ni ningún plan de lectura diferente convencerán a algunas personas de que el evangelio es bueno. Se nos recuerda que «la palabra de la cruz es locura a los que se pierden»; pero el versículo continúa diciendo: «pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios» (1 Co. 1:18).
Cantémonos los unos a los otros
Los himnos que cantamos como iglesia deben estar saturados de las maravillosas obras de Dios. Son pequeños mensajeros de las verdades que creemos; los cantamos a los amigos inconversos. Nuestro canto es también una declaración maravillosa al mundo de nuestra unidad en Cristo. Juan 13:35 dice que el mundo sabrá que somos cristianos por nuestro amor. Por tanto, nuestro canto congregacional es en sí mismo una apología de nuestra salvación compartida a un mundo que nos observa.
No le pongas bozal al buey
La Palabra de Dios languidece en el púlpito porque a las iglesias se les ha enseñado a invertir en edificios y proyectos, no en hombres que se han entregado al ministerio de la Palabra. Hemos llamado erróneamente e incluso pecaminosamente a los hombres a elegir entre desobedecer el llamado de proveer a sus propias familias (1 Ti. 6:8) y el llamado a ir por amor a su nombre. Si bien, Dios podría llamar a pastores y misioneros a soportar dificultades financieras por el avance del evangelio, a ninguna iglesia se le pide hacerla su política ministerial.
Asóciate con los humildes
La humildad no busca su propio honor. Los cristianos no viven para la alabanza social. Lo que su vecino piense de tu automóvil, tu casa, tus muebles y tus amigos no debería importarte. Lo que importa no es nuestra manifestación de esperanza en un mundo que se desvanece, sino más bien nuestra demostración de esperanza en un mundo venidero.
Anima a tu pastor
Aparte de pagarles y orar por ellos, también podemos animar a nuestros pastores prestando atención al mensaje que nos traen como embajadores de Cristo. Seguramente si Dios los llama a ellos a «predicar la Palabra» (2 Ti. 4:2), entonces nos está llamando a escuchar esa Palabra. Si él los llama a ellos ser líderes, entonces debemos seguir a donde nos lleve la Palabra de Dios.
Discípula a otros
Tú no necesitas ser un gurú que hace discípulos. Solo necesitas estar disponible. No necesitas ser un teólogo. Solo necesitas ser un medio de gracia para otros discípulos. El hacer discípulos es para cada día, para los seguidores imperfectos de Jesús, comprados con sangre. ¡Así que, cristiano, comprometámonos a discipularnos los unos a otros!
Habla solo lo que es bueno para dar gracia
¿Qué pasaría si realmente creyéramos que nuestras palabras pueden dar gracia? Sospecho que empezaríamos a buscar formas de emplear nuestras palabras para este fin eternamente bueno. ¿Qué pasaría si, basándonos en Efesios 4:29, consideráramos la reunión semanal de nuestra iglesia como una oportunidad indispensable para hablar palabras que edifiquen la vida de los demás? Teniendo en cuenta lo que leemos aquí en Efesios, el Dios que habla debe glorificarse de manera particular al utilizar las palabras de su pueblo redimido para lograr objetivos que no podemos comprender plenamente de este lado de la eternidad.
Veinte Lecciones del Tamaño de un Tweet para El Presidente de Los Ancianos
Lo que siguen son 20 de esas lecciones. La mayoría de ellas son simplemente cuestiones de prudencia y no necesariamente principios bíblicos. Dicho eso, si bien una reunión de ancianos no es un servicio de adoración, oro para que estas lecciones ayuden a tus ancianos a hacer todo «decentemente y con orden» (1 Co. 14:40).
Cuatro Razones por Las que Deberías Predicar a través de Judas
Se acerca el juicio. La eternidad está en juego. No se burlarán de Dios. Con Judas te asegurarás de hablar sobre el destino final de aquellos que no se aferran por la fe a Cristo. Mientras lo haces, harás sonar una advertencia para todos aquellos que reclaman a Cristo, pero cuyas vidas no están cautivadas por él. Ese tipo de decir la verdad misericordiosa puede incluso ser el medio que Dios use para mantener a algunos «fuera del fuego» (23).
Cómo pastorear cuando la santificación se vuelve ilegal
Para el cristiano, nuestra santificación está asegurada, incluso cuando es ilegal. Después de todo, es mucho más que nuestra conducta. Es un estado que todos los cristianos tenemos en Cristo. Está a salvo y segura de todo mal.
Fui un predicador creyente en el evangelio que no predicaba el evangelio
No necesitamos tener un decodificador especial para ver que el evangelio es para los regenerados. Este evangelio glorioso llega hasta las áreas más profundas de nuestra vida. Un énfasis fresco en el evangelio producirá simultáneamente una convicción más profunda del pecado y un alivio más dulce cuando se aplica al alma.
Siete ministerios de las mujeres en el Nuevo Testamento
Las iglesias sanas deben animar a las mujeres a sobresalir aún más en lo que se describe en las Escrituras que ya hacen. Dios se ha manifestado en los portadores de su imagen. Algunos atributos son más pronunciados en los hombres, otros en las mujeres. Si la iglesia identifica, fortalece y celebra eso, entonces nuestras congregaciones serán más sanas porque la imagen de Dios brillará en todos sus hijos.
El tolerarse los unos a los otros
Cuando sea más difícil tolerar a otro miembro de la iglesia, recordemos al que eligió amarnos cuando éramos su enemigo (Ro.5:8). Recordemos que él, igualmente eligió amar a ese miembro difícil. Recordemos que muy pronto, cuando todos estemos glorificados en la presencia de nuestro Salvador, no habrá nada más que resistir. El amor habrá ganado. Para siempre.



