Respuestas para miembros - Membresía

¿Puedo ver mi grupo pequeño como mi iglesia?

Respuesta
29.06.2017

Muchas iglesias tienen un ministerio de grupos pequeños. Grupos de diferentes tamaños (mayormente diez o más creyentes) que tienden a ser uno de los mejores contextos para discusión de las Escrituras, y para compartir necesidades de ayuda y oración. Durante una reunión principal de domingo, puede no haber el mismo tipo de oportunidad para interactuar a este nivel, por lo cual los grupos pequeños tienden a ser el lugar donde algunos de los ministerios principales de «uno al otro» tiene lugar. Las relaciones son dependientes, las ideas son compartidas y los problemas y dificultades de la vida son discutidos y abordados.

Debido a todo esto, puede ser fácil para dicho grupo convertirse en el enfoque principal de la vida espiritual de sus miembros. El grupo se convierte, en efecto, en la iglesia.

Aunque esto es comprensible, no es deseable. Los grupos pequeños no deben convertirse en un reemplazo de la reunión principal de la iglesia. Si tu grupo pequeño se convierte en tu iglesia, te estás perdiendo. Cabe resaltar que en algunos contextos donde no hay muchos creyentes, las iglesias son lo suficientemente pequeñas como para funcionar de la manera que lo hacen los grupos pequeños. La Biblia no especifica el tamaño que debe tener una iglesia. Lo que estamos discutiendo aquí no es si las iglesias sanas pueden ser pequeños grupos de personas ̶ pueden serlo ̶ pero si los grupos pequeños pueden sustituir a la iglesia ̶ estos no deberían.

¿Por qué no? Primero, porque ser toda una familia de iglesia es también una manera de demostrar a quien Dios ha reconciliado consigo. Nuestros grupos pequeños probablemente no reflejen todo el rango de edad y trasfondos que están incluidos en la gran familia de la iglesia, pero nuestras reuniones de domingo lo hacen, y esto es significativo.

Segundo, el alcance de lo que un grupo pequeño puede hacer es obstaculizado precisamente porque es un grupo pequeño. Una iglesia es un cuerpo hecho de muchas partes, con cada parte jugando un papel diferente en la vida del cuerpo. En un grupo pequeño no habría toda la variedad de dones y ministerios que están presentes en la gran familia de la iglesia.

Tercero, el grupo pequeño no es dirigido de la manera que lo es una iglesia. Así que no puede llegar a una conclusión sobre un asunto de doctrina o comportamiento por el cual el liderazgo reconocido de la iglesia es responsable. No puede compartir la Cena del Señor de manera tal que hable de la unidad de toda la iglesia.

Los grupos pequeños pueden por lo tanto ser un suplemento magnífico para la vida de unidad de la iglesia, pero nunca deberían ser una sustitución de ella. Queremos estar en una iglesia con grupos pequeños, no una iglesia de grupos pequeños. Lo más importante de la vida de iglesia es la reunión de todos, no los grupos pequeños.