Respuestas para pastores - Evangelio

¿Cómo contextualizamos bíblicamente?

Respuesta
28.03.2019

Respuesta

  1. Renuncia a tus derechos. El apóstol Pablo tenía derecho a comer carne, llevar consigo a una esposa creyente y recibir apoyo financiero. Sin embargo, renunció a estos derechos para no poner ningún obstáculo en el camino del evangelio (1 Corintios 9: 4-18). Nosotros también deberíamos estar preparados para renunciar a cualquier derecho si usarlos ofendería a aquellos a quienes intentamos evangelizar.
  2. Conviértete en un servidor de los no creyentes. Pablo también adoptó una postura de servicio hacia los no creyentes. Él escribe: «Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número». (1 Corintios 9:19). Solo al convertirnos en servidores de otros podemos usar nuestra libertad cristiana para hacerles bien en lugar de dañarlos.
  3. Adaptarse a las prácticas culturales de los demás tanto como sea posible sin pecar. Pablo se adaptó a los hábitos culturales de otros tanto como pudo sin comprometer la ley de Cristo (1 Corintios 9: 19-23). Nosotros deberíamos hacer lo mismo. 
  4. Manténgase dentro de los límites de las Escrituras. Tan adaptable como era, Pablo insistió en mantenerse dentro de los límites de las Escrituras. En medio de describir cómo se adaptó tanto como pudo a aquellos a quienes evangelizaba, insertó un paréntesis importantísimo: «no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo» (1 Corintios 9:21). En otras palabras, Pablo se adaptaría a las prácticas culturales de los demás solo en la medida permitida por las Escrituras y no más allá. Entonces para nosotros, como para Pablo, la cultura humana y la tradición son negociables. La Palabra de Dios no lo es.

(Este material ha sido adaptado del artículo «Poniendo en contexto la contextualización», escrito por un estratega misionero para Asia Central).