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Teología Bíblica – Clase 4: La Historia de un Reino a través de un Pacto

Artículo
04.04.2018

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Clase esencial
Teología Bíblica
Clase 4: La Historia de un Reino a través de un Pacto


[Nota del maestro: las preguntas de la clase están en itálica]

¿Pienso que puedo resumir la historia de la Biblia en 8 palabras? Que sucede si digo de que se trata la historia de la Biblia…

El pueblo de Dios, en el lugar de Dios y bajo el gobierno de Dios.

Así es como Graham Goldsworthy lo resume en su excelente pequeño libro titulado Gospel and Kingdom [Evangelio y Reino]. Simplemente en ello:

  • En Génesis 1-3, Dios gobernó a su pueblo (Adán y Eva) en su lugar (el jardín del edén).
  • En Génesis 6, Dios gobierna a su pueblo (Noé y familia) en su lugar (el arca).
  • Desde Génesis 12 y hasta el exilio, Dios busca gobernar a su pueblo (Israel) en su lugar (la tierra de Canaán) a través de su ley. Ellos ser rebelan y Él los envía al exilio.
  • Luego en el evangelio de Mateo descubrimos a un hombre que vive perfectamente según la ley de Dios. Y aquellos que están unidos a este hombre ven más adelante un cielo nuevo y una tierra nueva (el lugar de Dios) donde vivirán juntos para siempre bajo el gobierno de Dios.

La historia de toda la Biblia en 8 palabras: el pueblo de Dios, en el lugar de Dios y bajo el gobierno de Dios.

Bienvenidos a la semana 3 de la clase de teología bíblica. La frase «teología bíblica», mencionamos en la semana 1, se trata de una manera específica de leer e interpretar la Biblia. Leemos la Biblia como una sola historia, una narración coherente acerca de hechos redentores de Dios en Jesucristo.  

La semana pasada caminamos hacia el taller del carpintero y vimos un par de cajas de herramientas.

  • Las herramientas exegéticas: un método gramático-histórico y de sensibilidad al género que nos ayuda a entender la intención original del autor.
  • Las herramientas de la historia: fuimos hacia atrás y luego hacia adelante para ubicar donde están en la historia y ver como el texto apunta a Cristo. Específicamente, necesitamos las herramientas del tema, el cumplimiento de la promesa, la tipología y la continuidad y discontinuidad.

Esta semana vamos a utilizar estas herramientas para trazar una historia en particular en la Escritura que es muy parecida a la historia de Goldsworthy: la historia de un reino a través de un pacto.

I. TRAZANDO NUEVAMENTE LA HISTORIA—UN REINO A TRAVÉS DE UN PACTO

La idea de un «reino a través de un pacto» viene del libro excelente de Peter Gentry y Stephen Wellum titulado Kingdom Through Covenant [Reino a través de un Pacto]. La idea es simple: desde el inicio hasta el fin de la Escritura, Dios establece su reino a través de pactos. Y son estos pactos los que le dan forma a la Biblia como un todo. Piensa en ellos como una estructura de acero que sostiene unido todo el edificio.

La creación y el pacto adámico

Ve a Génesis 1:1: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra.» Dios es el creador del universo. Y como creador, es soberano. Él es rey. El autor tiene autoridad.

Esto es lo que vemos al inicio de los versículos del 26 al 28, donde Dios crea a Adán y Eva a su imagen y luego en el versículo 28 Dios los bendice y les ordena: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread…» El gobierno de Dios es generoso y autoritario, y no hay duda de ello, y gobierna estableciendo la trayectoria de la vida de Adán y Eva.

En ningún lugar de los primeros capítulos de Génesis se utiliza el lenguaje del pacto, pero si algo se parece a un pato, nada como un pato y hace cuac como un pato…

¿Qué es un pacto? «Un compromiso solemne que garantiza promesas u obligaciones asumidas por una o ambas partes acordadas que son selladas con un juramento.» (Paul Williamson, NDBT).

Esta naturaleza de pacto de su relación se convierte en algo evidente en el capítulo 2. Observa los versículos 15-17:

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Dios le entrega a Adán una lista de deberes y compromisos y promete bendecirlo por la obediencia y maldecirlo por la desobediencia. Él lo une a través de este compromiso verbal, el juramento, este pacto.

Para definir el pacto de otra manera, «un pacto es la constitución de una relación.»[1] Implica la reunión —congregación— de partes separadas a través de un pacto de unión moral que establece posiciones de autoridad y límites del grupo de la comunidad.

¿Cómo es que Dios establece su reino para que gobierne en la tierra? A través de pactos. Dios hasta llama a Adán su hijo.

Observa Génesis 5:

«Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados. Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.»

Por supuesto que Adán y Eva rechazaron el gobierno de Dios en Génesis 3. Ellos iniciaron la rebelión original. Ellos sacaron su lápiz y papel y escribieron su propia constitución que los coronaba a ellos como reyes.

¿Es que esta rebelión tiene éxito? ¿Ellos se colocaron fuera del gobierno y reino de Dios?

Génesis responde con un «no» determinado por lo menos de dos maneras. Primero, la espada permanece en la mano de Dios, aun cuando su mano es ahora invisible. Las tablas genealógicas de Génesis 5 concluyen cada nombre con «y murió.» Él está promulgando su curso de la humanidad como lo prometió.

Segundo, el hecho de que toda la humanidad permanece bajo el gobierno de Dios es evidente por el gran segundo pacto de la Biblia, el pacto noéico. (Voy a convertir sus nombres en adjetivos poniendo «-ic» después de sus nombres: Noéico, Adámico, Abrahámico…)

El pacto noéico

En Génesis 9, Dios renueva su mandato original para toda la creación. Ve allí:

Versículo 1: «Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.»

Fíjate que está reiniciando el pacto adámico. Pero ves en los versículos del 2 al 6 que Dios hace ajustes por el hecho de la caída. Así, los animales tienen temor de los seres humanos y luego es otorgado el estatuto para el gobierno.

Versículo 5b: «y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre.»

Luego el versículo 8: «Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo: He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros… Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra… Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.»

Los pactos siempre tienen una señal. Este es el arco de guerra de Dios establecido. Él detendrá su juicio, introduciendo la idea de la escatología en la Biblia.

El pacto noéico, como dije anteriormente, renueva el adámico aunque lo coloca en un contexto después de la caída. Noé es el nuevo Adán. El gobierno de Dios viene a través de él.

Considera lo que esto significa: toda la humanidad está sujeta al gobierno de Dios y es responsable de su juicio, aun si reconocen o no a Dios. Sodoma y Gomorra aprendieron esto en Génesis 19. El rey Abimelec lo aprende en Génesis 20. El faraón lo aprende en la primera mitad de Éxodo. Nabucodonosor más tarde. Jesús le dice a Pilatos que su autoridad viene de arriba.

El salmista añade: «Decid entre las naciones: Jehová reina. También afirmó el mundo, no será conmovido;juzgará a los pueblos en justicia» (Salmo 96:10).

Amigos, ¿ustedes creen que nuestros vecinos, colegas y hombres del congreso son menos responsables ante Dios que estos personajes bíblicos? A través del pacto noéico, el reino de Dios y su gobierno permanecen en efecto.

Noé lo hace un poco mejor que Adán. Él se embriaga. Unos capítulos más adelante encontramos a toda la humanidad rebelándose una vez más a través de la torre de babel.

El pacto abrahámico

Esto nos lleva al pacto abrahámico. Vayamos a Génesis 12:

Pero Jehová había dicho a Abram: «Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra»… Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: «A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.»

Luego en el capítulo 15 —ve allí— Dios dice en el versículo 18: «En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra…»

Finalmente en el capítulo 17 —ve allí— este pacto es explicado aun un poco más completo. Versículo 4: «He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes… 6 Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti.  7 Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti… 10 Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.»

Padre Abraham no solo engendrará hijos sino reinos. Versículo 6: «y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti.» Fíjate también en la señal del pacto del versículo 10. Señal del pacto: la circuncisión.

Abraham también fue un nuevo Adán. Al pacto de Dios con Abraham y Noé podemos llamarlo pactos comunes porque fueron pactos con toda la humanidad. Pero comenzando con Abraham obtenemos una línea especial de pactos —pactos que eran exclusivamente otorgados al pueblo de Dios. Lo que es importante para nuestros propósitos es entender la relación entre los pactos comunes y los especiales.

Recuerda nuestra herramienta del método gramatical-histórico. Escucha atentamente la gramática de los textos que acabamos de leer:

Y Dios los bendijo.  Y Dios les dijo, «Fructificad y multiplicaos… (Génesis 1:28)

Y Dios los bendijo a Noé y sus hijos y les dijo, «Fructificad y multiplicaos… (9:1. 7)

[Dios le promete a Abraham] Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren… (12:2-3)

Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera… Y te multiplicaré en gran manera… Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti… toda la tierra de Canaán… (17:2, 6, 8)

¿Cuál es la diferencia? Los mandatos de Génesis 1 y 9 se convierten en promesas en Génesis 12 y capítulos siguientes (ver también 26:3-5; 24, 28:3; 35:11-12). Dios buscar utilizar la descendencia redimida de Abraham para cumplir sus propósitos de creación. Coloqué espacios en blanco para llenar en su folleto. ¿Cómo debemos caracterizar la relación entre los pactos comunes y los especiales? Que ofrecen y cumplen los mandatos de los pactos comunes y los especiales. Escribe «mandato» y «cumplir.»

Dios otorga esto, como vemos en el capítulo inicial de Éxodo: «Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra» (Éxodo 1:7). Lo cual significa que el pueblo especial de Dios debe dar ejemplo de lo que se le ordena a todo el mundo. Ellos deben ser el reino especial de Dios que da ejemplo, modela, refleja e ilustra lo que Dios espera de toda la humanidad al vivir en rectitud y justicia.

Los pactos mosaicos y davídicos

Vayamos a Éxodo 19, donde primero encontramos el pacto mosaico. ¿Puede alguien tratar de describirme la relación que hay entre los pactos abrahámico y mosaico?

Tanto el pacto mosaico como el davídico son instrumentos para la implementación de estas promesas abrahámicas (completa el espacio en blanco con la palabra «implementar»). ¿Recuerdas nuestra herramienta llamada cumplimiento de la promesa? Dios le hace una promesa a Abraham. Luego utiliza estos dos pactos para decir, «¡Ahora hazlo tu!»

Israel es llamado «hijo.» Ellos son el Adán corporativo. Observa Éxodo 4:22 «Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. 23 Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva.»

Luego de rescatar el pueblo de Egipto, Dios dice en el versículo 19:

Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. (Éxodo 19:5-6)

¿Está Dios hablando acerca del pacto abrahámico aquí? No, él está hablando acerca de uno que Él le otorgará a todo Israel a través de Moisés. Efectivamente, observa el próximo capítulo, donde ves los 10 mandamientos. Señal del pacto: guardar el sábado.

Luego observa el capítulo 24, versículo 7, donde este pacto es bendecido y confirmado:

Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: «Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos.» 8 Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y dijo: «He aquí la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.»

Es guardando este pacto y siendo ciudadanos obedientes del reino de Dios, dijo Dios en el capítulo 19, que serían un reino de sacerdotes. Ellos mostrarían al mundo que el verdadero dominio humano es como mantener el pacto mosaico. El dominio de Israel estaba supuesto a redefinir la rectitud y la justicia para un mundo que se había pervertido de la misma manera que faraón. Ellos harían esto no solo como individuos santos sino como nación santa (ver también Deuteronomio 6:25).

Vayamos a Deuteronomio 17. Se esperaba que quien ocupara el trono de David personificara los valores de la ley mosaica, reflejando así la monarquía de Dios (ver Deuteronomio 17:18-20 en su folleto).

Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; 19 y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; 20 para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.

Los términos del pacto davídico son luego descritos en 2 Samuel 7. Vayamos allí. Dios dice varias cosas, pero principalmente dice en el versículo 12, «Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino… [13] y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.»

David y su descendencia debían representar especialmente el gobierno y el reino de Dios al pueblo de Dios, y él debía representar a Dios al pueblo. El reino de Dios debía ser aún más claro a través de este pacto. David también debía ser un tipo del nuevo Adán, un hijo especial de Dios, presentando y reflejando su padre celestial.

El nuevo pacto

Lamentablemente, Israel y sus reyes se rebelaron. Ellos no representaron la sabiduría y justicia de Dios en su vida corporativa, sino que en lugar de eso imitaron la necedad y la idolatría de las naciones. El resultado: injusticia e iniquidad. (Ejemplo: Isaías 1:23; 10:1-2; Jeremías 5:28).

Por tanto, Dios determinó ofrecer un nuevo pacto y este nuevo pacto establecería un verdadero reino justo y recto. Vayamos a Jeremías 31:33: «Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová. Fíjate en los términos de este pacto.

  • Les da naturalezas nuevas, obedientes y libres: «Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón,» dice Dios. Fíjate en los términos de este pacto.
  • El pacto establece una comunidad de personas gobernadas por un gobernante —un cuerpo político: «yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.»
  • Y es un cuerpo político, un reino que destruye todas las jerarquías de la humanidad. No existe rivalidad de clases, castas o étnicas aquí. Versículo 34: «Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová [nadie tiene más acceso a la verdad que otros y es por consiguiente adecuado para gobernar sobre los demás]; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová.»
  • Y este pacto establece este cuerpo político sobre un fundamento de perdón judicial y reconciliación: «Olvidaré su iniquidad.»

Basado en lo que acabamos de ver, ¿cómo describirías la relación entre el pacto mosaico y el nuevo pacto?

Te daré dos maneras en que NO debes describirlo, y dos maneras para describirlo.

Cambiar del pacto mosaico al nuevo pacto no se trata de:

  • Cambiar de lo corporativo a lo individual,
  • O de la obediencia requerida a ninguna obediencia requerida.

Se trata de cambiar de un pacto en el que la obediencia de Israel y la vida del reino:

  • Dependen de su propia fortaleza hacia un pacto en el que la obediencia y la vida política/del reino dependerían de Dios y su Espíritu.
  • Dios ordena. Dios cumple. Fíjate, la relación es similar a la relación entre lo común y lo especial.

Cumplimiento en Jesús: ¿Quién es Jesús?

Es con todo esto como fundamento que entendemos Jesús se manifiesta en los evangelios y predica el reino de Dios. Está en sus folletos, pero vayamos a Mateo 1:1. «Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.» Aquí vamos a ponernos un poco extraños. ¿Estás listo? Mateo escribió estas palabras en griego. Y en griego, las dos primeras palabras son βίβλος γενέσεως. Puedes ver eso en tu folleto.

¿Cómo suena biblos? Libro de.

¿Y cómo suena genese-os? Génesis.

Ahora, alguien que haya estado prestando mucha atención a sus folletos, ¿dónde hemos visto antes esas palabras? Volvamos a Génesis 5:1 en la página uno de su folleto: «Este es el libro de las generaciones (biblos genese-os) de Adán…» Allí esas mismas palabras están en la versión en griego del Antiguo Testamento, que es la que Mateo y sus lectores estarían leyendo. ¿Y cuál crees que es el nombre del primer libro de la versión en griego del Antiguo Testamento? Genese-os.

Está bien, volvamos a Mateo. En las primeras dos palabras del primer libro del Nuevo Testamento Mateo se apropia del lenguaje de los primeros capítulos de Génesis y dice: «El libro de Génesis de Jesucristo.» ¿Quién dice él que es Jesús? ¡Un nuevo Adán!

Pero Él no solo es un nuevo Adán… ¿Quién más? El hijo de David.

¿Y quién más? El hijo de Abraham.

Pero espera, hay más. Ve al 2:14: « Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, 15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.»

¿Entonces quién es Jesús ahora? El nuevo Israel.

Por tanto, Jesús es el nuevo Adán que viene a traer un nuevo Génesis y Él es el hijo de Abraham, el hijo de David, ¡un nuevo Israel! ¿Cómo piensas que serán cumplidos todos esos pactos de los cuales hablamos?

Vayamos al capítulo 4. Ves que en el principio de los capítulos Él es tenado por el diablo luego de estar en el desierto por 40 días. ¿Qué te recuerda la tentación del diablo? Adán.

¿Y que te recuerdan los 40 días? Israel.

Pero por supuesto, Jesús hace lo que Adán ni Israel pudieron hacer: resistir a satanás y obedecer. ¿Es este un nuevo Adán y un nuevo Israel?

Vayamos al capítulo 5 versículo 17: ¿Qué hace Jesús? Cumplir los profetas y la ley.

El gobierno de Dios es manifestado perfectamente a través del perfecto rey humano, Jesús. Jesús vino como el nuevo Adán, la simiente de Abraham, el verdadero Israel, el gran David, para cumplir todo lo profetizado y hacer a la perfección todo lo que no pudieron hacer.

Jesús es el gobierno de Dios. Él es el reino de Dios.

La iglesia

Pero está claro que Jesús hizo más que establecer el reino de Dios a través de su persona. Él estableció un pacto. Vayamos a Mateo 26:26-29.

Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: «Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. 29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.»

¿Cuál es el título de la clase de hoy? El reino a través de un pacto. Jesús estableció su reino en la vida de un pueblo a través del nuevo pacto en su sangre. Y así, el pueblo de Dios en el Nuevo Testamento recibe los beneficios del gobierno de Cristo («Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos») y oran por ello para que hayan más («Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra»).

Pablo dice en Gálatas 6 que todos somos el «Israel de Dios.» Y ahora Pedro dice de nosotros.

Ustedes son un pueblo escogido [¡el nuevo Adán!], un real sacerdocio [hijos que gobiernan en nombre de Dios], un pueblo santo [un nuevo Israel], un pueblo adquirido por Dios.

Somos los nuevos Adán, hijos, el nuevo Israel, los hijos abrahámicos de la promesa.

Este pueblo del nuevo pacto debe ser el pueblo de su reino que representa de manera especial a Dios, y da ejemplo de lo que lo Dios espera de las naciones.

II. MODELOS EN LA HISTORIA

Eso, en resumen, es la historia del reino a través de un pacto en la Biblia. Termina el día en que el reino de Cristo sea manifestado en su plenitud, cuando «toda rodilla se doblará y toda lengua confesará a Cristo como Señor.»

Y mientras te contaba esta historia utilicé las herramientas de la teología bíblica.

¿Estábamos haciendo exégesis? Rápidamente, si.

Además del pacto, ¿cuáles son algunas de los temas principales de esta historia, temas que podemos ahora ver sostener la historia de toda la Biblia como una sola?

(i)         El tema del reino de Dios o gobierno de Dios;

(ii)        El tema del pacto.

(iii)       El tema de la justicia de que Dios creó la humanidad para que viva vidas rectas en unidad;

(iv)       Relacionado a esto, el tema de lo especial del pueblo de Dios;

(v)        El tema de la filiación o representación y cómo el pueblo especial de Dios representa lo que Dios espera de todos;

¿Dónde influyó la tipología? ¿Qué tipos vimos? Adán es un tipo de humanidad que luego es desarrollada. Él también es un tipo de rey con dominio. El jardín es un tipo de reino. El diluvio (del cual no hablamos) es un tipo de juicio. Y todo esto y más apuntan a los antitipos del Nuevo Testamento.

¿Qué papel jugaron las promesas/cumplimiento? Dios estableció algunos mandatos a través de Adán y Noé, que prometió cumplir a través de la descendencia de Abraham. Luego los pactos mosaico y davídico ofrecieron al pueblo un intento por cumplir esas promesas. Cuando fallaron, fue evidente que Dios tenía que cumplirlos.

¿Dónde vemos la continuidad y la discontinuidad? Evidentemente, el conocimiento de promesa y cumplimiento, por ejemplo, dependen de una dinámica de cosas que cambian y permanecen de la misma manera. Y la clave de esta herramienta es destacar la forma en que las cosas poco a poco se convierten en algo más visible y significativo.

  • El pacto está implícito en Génesis 1 y 2. Y está más explícito en Génesis 12, 15 y 17.
  • El reino de Dios está primero en forma de semilla. Se hace visible en Israel bajo la ley, aunque de manera imperfecta. Se hace visible de forma perfecta en Cristo. Y se hará más visible en la iglesia.

Piensa en un interruptor de luz que tiene un regulador de intensidad. Así es como funciona la historia redentora.

Finalmente, ¿cómo es que la historia redentora se enfoca en Cristo? Él cumple los pactos. Como mencionamos, Él es el último Adán, la simiente de Abraham, el nuevo Israel, el hijo mayor de David. Él cumple todas las promesas de Dios.

En resumen, como viste en tu folleto tuvimos que utilizar todas nuestras herramientas para discernir esta  historia.

III.    SISTEMATIZÁNDOLO TODO

Finalmente, no vamos a tomar tiempo para demostrar como nuestra teología bíblica se convierte en teología sistemática, pero si lo hacemos ¿cuáles son algunos de los temas que quisiéramos explorar?

1)   Dios gobierna todas las cosas y llamará a toda la humanidad a juicio. Por tanto…

2)   No existe tal cosa como neutralidad espiritual, sea pública o privada. Solo existe un estándar de rectitud y justicia —el bíblico.

3)   El pueblo especial de Dios existe para dar ejemplo de lo que se requiere de toda la humanidad: una verdadera política. ¿Dónde debemos buscar la verdadera justicia? En el pueblo de Dios. Y esto como resultado debe llevarnos a discusiones acerca de…

4)   El testimonio de la iglesia y como el evangelismo se relaciona con sus obras. Lo cual a su vez está unido a…

5)   El papel de la ley de Dios en la vida del pueblo de Dios.

6)   La naturaleza institucional del pueblo del nuevo pacto y como debe estar caracterizado por las señales del nuevo pacto: la cena del Señor y el bautismo.

7)   Más ampliamente, la iglesia como el pueblo regenerado del reino. Eso es lo que el nuevo pacto promete, ¿no es así?

8)   La misión de la iglesia y si podemos decir que el reino se extiende más allá de la obra regeneradora del Nuevo Pacto.

Muchas veces las personas hacen preguntas teológicas como estas escogiendo sus textos de prueba favoritos. Afortunadamente, estas comenzando a ver que necesitas toda la historia del «reino a través de un pacto» para realmente ver como Dios los explica.

 

[1] Daniel J. Elazar, Covenant & Polity, 24.