Liderazgo

Plantando una iglesia en el mismo edificio

Artículo
08.07.2017

El domingo en la mañana, mientras estoy sentado en mi oficina preparándome para la adoración, puedo escuchar el sonido apagado de los cánticos y la predicación que viene del salón principal de nuestro edificio. Los niños de edad preescolar están jugando en el salón de clases que está cerca de mi oficina. El aroma del café colado viene de la cocina. Las copas para la comunión ya han sido preparadas.

Y todavía… nadie de nuestra iglesia ha llegado. En cambio, a las 8:30 a.m. de un domingo en la mañana, los miembros de la iglesia Grace Fellowship en Bardstown, Kentucky, se reúnen para su reunión de adoración semanal. Es una iglesia que plantamos, y es una iglesia con la que estamos encantados de compartir nuestra propiedad.

Plantamos una iglesia en nuestro propio edificio.

La historia

En el año 2012, los ancianos de la Bardstown Christian Fellowship (mi iglesia) le presentaron a nuestros miembros una propuesta que llamamos “plantación de iglesia en el mismo lugar”. Los años anteriores de Bardstown Christian Fellowship, una iglesia plantada en el sur de Louisville, fueron difíciles. El evangelismo probó ser una lucha cuesta arriba en una zona donde sólo una de cada 10 personas era activa en la iglesia, y la mitad era católico romana. La iglesia experimentó un crecimiento lento pero firme durante la primera década. En el año 2011, los ancianos reconocieron que muy pronto nuestro espacio de reunión sería demasiado pequeño para nosotros. Teníamos poco entusiasmo por invertir más dinero en un edificio más grande, y tampoco teníamos ningún deseo de crear un segundo servicio de adoración. Así que, comprometidos con alcanzar al perdido a través de la plantación de iglesia, los ancianos fueron dirigidos a plantar una segunda iglesia.

Lo que hicimos después es poco común. Plantamos esta segunda iglesia en el mismo edificio. Dos iglesias, un solo lugar. Una se reúne a las 8:30, la otra a las 11:00.

Lanzamos la iglesia Grace Fellowship en agosto de 2010. Comisionamos tres de nuestros ancianos y varias familias para dar inicio a esta nueva obra. Comenzamos el BCF Network, el cual es dueño de la propiedad y su mobiliario. Las iglesias miembro tienen el mismo acceso a la propiedad. Como iglesias, hemos agrupado nuestros recursos para que mantengamos todo en común. Financiamos conjuntamente un administrador para la iglesia, y compartimos los gastos de las facilidades. Esta es nuestra estrategia a largo plazo, para hacer que la facilidad se encuentre disponible como un espacio público en el que iglesias con ideas afines puedan reunirse para adorar y asociarse juntas y así alcanzar nuestra ciudad y las naciones.

Grace Fellowship (la iglesia más nueva) ya ha celebrado varios bautismos y se está conectando con personas que nunca alcanzamos. Estamos convencidos de que nuestra comunidad en el centro de Kentucky no necesita más edificios de iglesias, sino más iglesias sanas. Las iglesias en las ciudades pequeñas de Estados Unidos tienen suficientes propiedades; sólo necesitan ser más estratégicas sobre cómo utilizarlas.

Lo racional: lo que es una iglesia.

Muchos pastores con los que he compartido esta historia han levantado sus manos como señal de confusión. Ellos preguntan, “¿por qué harías eso?”. Para comprender mejor lo racional para la creación de una red de iglesias que comparten una propiedad, es necesario primero estar claros sobre lo que es una iglesia. La mayoría de los cristianos reconocería que una iglesia no es un edificio sino las personas que están el él ̶ y entonces, cuando despojamos un edificio de una iglesia, comenzamos a cuestionar la legitimidad o viabilidad de esa iglesia.

Una iglesia en crecimiento tiene opciones a considerar cuando se trata de asuntos prácticos relacionados con el espacio y la organización. Muchos considerarían iniciar múltiples servicios o campus. Sin embargo, hacer esto distorsiona la naturaleza misma de la iglesia. Jesús utiliza la palabra ekklesia cuando se refiere a la iglesia en Mateo 18:17. Cuando un hermano peca contra otro hermano y no se arrepiente, entonces una decisión es postergada a la congregación de creyentes reunidos, la ekklesia, para removerlo del cuerpo local y visible de creyentes. Al utilizar el término, Jesús indica que el acto de reunirnos juntos como un grupo es integral a la autoridad e identidad de una iglesia en particular. En Mateo 18, Cristo le otorga autoridad a la asamblea de cristianos identificable para que determinen quién es, o no es, un miembro de la iglesia. Por lo tanto, múltiples asambleas sugieren múltiples iglesias.

Jonathan Leeman lo pone de esta manera, “¿qué podríamos decir que constituye una iglesia local en la tierra? La respuesta que la Biblia da, pienso, es simple y sencilla: una iglesia local está constituida por un grupo de cristianos que se reúnen juntos llevando la autoridad de Cristo en el evangelio para ejercer el poder de las llaves de atar y desatar a través de las ordenanzas”.

Entonces una iglesia, como Leeman apunta correctamente, es una reunión de cristianos que ejerce la autoridad dada a ella con el fin de completar la misión que ha recibido para ser un reflejo de Cristo al mundo que observa. Un grupo que no se reúne regularmente en una sola reunión y en un lugar no es por tanto una iglesia conforme a lo que se entiende por el uso del término ekklesia en Mateo 18.

Este entendimiento de la iglesia como una asamblea visible de creyentes que adoran juntos, es la clave para el entendimiento de lo racional por Bardstown Christian Fellowship y nuestra decisión de desarrollar una red de iglesias en lugar de crear múltiples servicios o localidades.

Tú también podrías hacerlo

Muchas iglesias en crecimiento están en pueblos y ciudades donde los miembros al conducir pasan por muchos otros edificios de iglesias para poder llegar a su propio culto de adoración. En otras palabras, el hecho de que una iglesia se reúna en un vecindario en particular no significa que sólo alcanzará efectivamente ese vecindario en particular. Además, enviar a un grupo de creyentes a una localidad separada requiere duplicar recursos e invertir fondos en nuevas instalaciones y equipo, fondos que podrían tal vez ser mejor utilizados en misiones y el ministerio.

Reconociendo esto, una iglesia en crecimiento podría considerar un nuevo lugar de reunión o edificio, como un edificio más grande. Esto es una respuesta razonable al crecimiento, aunque es frecuentemente más costoso. Reunirse como iglesia en una ciudad donde los valores de las propiedades son extremadamente altos, o dónde es difícil adquirir una propiedad, encontrará esta opción muy fuera de alcance.

Yo simplemente quiero ofrecer una alternativa a una costosa campaña para un edificio o unir recursos en más ladrillos. Esta alternativa es establecer una red de iglesias que se asocien para compartir la propiedad y los recursos, y ayudarse una a la otra en la obra del ministerio.

Las iglesias Bardstown Christian Fellowship son un ejemplo de eso: una red de iglesias semejantes que comparten la misma propiedad, financian conjuntamente el personal administrativo, y trabajan juntas para hacer discípulos de todas las naciones.