Más temas

¡Oír y responder es adorar!

Artículo
11.08.2016

En una oportunidad, enseñando acerca del puritanismo en un seminario de un día de duración en Londres, mencionaba que los sermones puritanos tenían algunas veces dos horas de duración. Al hacer mención de esto, una persona exclamó audiblemente y luego preguntó, ¿Cuánto tiempo quedó para la adoración? Esto dio por entendido que el escuchar la Palabra de Dios no constituía parte de la adoración. Al respecto respondí que muchos cristianos protestantes ingleses debieran de considerar que el escuchar la Palabra de Dios en su propio idioma y responder a ella es la parte esencial de adoración en sus vidas. El que haya tiempo o no de cantar juntos debería ser comparativamente, de poca importancia.

Fragmento extraído del libro “9 marcas de una iglesia saludable” (versión resumida)