Liderazgo

No satisfecho con nuestro pastorado y aún así avanzando

Artículo
30.07.2018

Hace año y medio escribí un artículo con un título similar acerca de un plan que tenía para aumentar el nivel y la intencionalidad del pastorado que los ancianos de mi iglesia proveen para nuestros miembros. Estaba convencido de que necesitábamos estar más involucrados en la vida de nuestra gente si íbamos a estar en la disposición de decir que cuidábamos sus almas (Hebreos 13:17).

En su libro The Shepherd Leader (El Pastor Líder), Tim Witmer habla acerca del pastorado macro (predicar, enseñar, organización) y pastorado micro (conversaciones, discipulado personal, orar unos por otros, etc.). Mi sentido era que le hemos prestado mucha atención al pastorado macro y necesitábamos darle más atención al aspecto micro del mismo. Así que en el artículo original ofrecí algunos pasos que vamos a tomar y prometí un seguimiento para saber cómo sigue.

¡Los resultados han sido maravillosos! ¡Un 600 por ciento aumentó la asistencia! ¡Un 850 por ciento aumentó las ofrendas! ¡Fueron plantadas 8 iglesias! ¡57 jóvenes están ahora en el seminario! ¡Se añadieron 2 millones de seguidores nuevos en Twitter! Está bien, eso no es verdad. ¿Pero cómo ha sido realmente?

TRES PASOS PRÁCTICOS

El plan involucraba tres elementos fundamentales seguidos de algunos pasos prácticos:

1)   Revisar con mis ancianos la naturaleza principal de la iglesia y nuestra responsabilidad de cuidar de cada miembro.

2)   Establecer una visión clara para el ministerio que incluya el cuidado de cada miembro del rebaño.

3)   Crear un plan de pastorado dirigido por relaciones en lugar de reacciones.

El objetivo de este último paso fue crear un plan de cuidado para cada miembro del rebaño y así poder saber cómo orar mejor, motivarlos mejor, desafiarlos mejor e informarles de ministerios, recursos u otras personas que puedan ayudarles (o a quienes pueden ayudar). Los ancianos abrazaron los dos primeros pasos y se dispusieron a trabajar en el tercero. A continuación lo que hicimos.

PASTOREANDO A TRAVÉS DE LAS RELACIONES Y NO DE LAS REACCIONES

Primero, le pedimos a cada anciano que contactara cinco miembros cada mes. Nuestra membresía es un poco más de 1,000 personas. No tratamos de organizarla sobre la base de quienes ya sabían a quien pero ciertamente pudimos cambiar nombres basados en las relaciones actuales y «proyecto de elecciones» futuras.

Inicialmente, todos tratamos de contactar a nuestros miembros asignados por teléfono. El anciano se identifica y le explica al miembro que oramos regularmente por cada miembro de nuestra iglesia, también le dice que queremos saber por cuáles cosas ese miembro desea que se ore. Aquellos que realmente respondieron sus teléfonos parecían, mayormente, muy agradecidos por el contacto. En algunos casos, el anciano llamó en un momento oportuno y estuvo en la disposición de ayudar a ese miembro a abordar una necesidad urgente.

En otros casos, la persona fue encontrada indefensa y realmente no tenía nada en el momento, aunque algunos llamaron de nuevo más tarde para decir que pensaron en algo. En general, probablemente cerca de un 40-50% de nuestros miembros no respondió sus teléfonos y no llamó de vuelta.

BENEFICIOS TANGIBLES

Aunque el contacto con nuestros miembros no ha sido completado, ha sido de un valor incalculable. Uno de los beneficios tangibles ha sido el aumento de los contactos que los pastores están teniendo con las ovejas. Un pastor que no huele a oveja no es un verdadero pastor. Todos nosotros aprendemos acerca de los desafíos diarios que algunos miembros experimentan y como tan solo una llamada telefónica abre la puerta para más conversaciones.

Otro beneficio ha sido nuestro entendimiento de lo poco que algunas personas saben acerca de los diferentes ministerios de nuestra iglesia. Esto nos ha llevado a ser más intencionales en nuestra comunicación.

Otro beneficio es que la congregación reconozca que cada miembro tiene una responsabilidad de orar y cuidarse unos a otros. El que los ancianos hayan establecido la marca me da la oportunidad para llamar a los miembros y así mantener el ritmo. Motivo a los miembros a orar unos por otros como una parte regular de verse unos a otros, especialmente los domingos. Ver los miembros sentarse en las bancas luego del servicio o reunirse en una esquina para orar unos por otros es muy motivador.

Otro beneficio es que los ancianos sean constantemente recordados que nuestra iglesia no es una colección de ministerios que deben ser administrados sino un rebaño de personas que necesitan ser alimentadas, guiadas y servidas.

BENEFICIOS INTANGIBLES

Parece que también hay algunos beneficios intangibles. Mi esposa recientemente escuchó a un miembro preguntarle a otro: «¿recibiste la llamada de tu anciano?» El miembro estaba preguntando esto de buena manera y estaba expresando gratitud por nuestro cuidado hacía él. La idea de somos un rebaño claramente definido, conocido y cuidado por los pastores es un gran consuelo para nuestra iglesia.

Esto también ayuda a la congregación a reconocer nuestra necesidad de mantener la membresía de la iglesia fresca y legítima. No puedo destacar ningún apoyo estadístico pero la congregación parece estar en una posición saludable. Parecen realmente confiar en nuestro liderazgo como ancianos. Escucho las preguntas que son hechas en nuestras reuniones de miembros y busco obtener un sentido de lo mucho que confían en el liderazgo. Parece que la congregación está muy en paz con los ancianos y otros líderes, y que estos esfuerzos específicos de pastorear cada miembro contribuyen a ello.

QUÉ SIGUE

Por tanto, ¿ahora qué?

Este año estamos tratando de profundizar nuestras conversaciones así como de ampliar la participación que recibimos de los miembros. Hemos mejorado nuestra logística solo un poco. Este año le asignamos a cada anciano un grupo de personas para contactar y supervisar al inicio del año. Cada anciano está buscando oportunidades de conversación durante el año y no solo en un mes específico. Así que, aunque reportamos mensualmente, estamos atentos durante todo el año.

Además, nuestros registros han sido actualizados para que sea más fácil para los ancianos utilizarlo. También estamos contactando personas por correo electrónico y mensajes de texto, así como por teléfono y contacto personal. Preferimos hacer contacto cara a cara o por teléfono, pero si podemos por lo menos recibir una respuesta por correo, la tomaremos. No solo preguntamos «¿cómo podemos orar por ti?» sino que ahora también sabemos preguntar «¿cuáles son algunos objetivos espirituales que tienes acerca de los cuales podemos motivarte?» Esta pregunta está abriendo muchas puertas para los corazones de nuestra gente.

Aún no estamos satisfechos con nuestro pastorado, pero estamos agradecidos del avance que estamos haciendo. Aun me siento desafiado por Hebreos 13:17, pero los ancianos han aumentado y la congregación está más sana debido a ello. 


Traducido por Samantha Paz.