Misiones

La iglesia tiene dos misiones: una estrecha y una amplia

Artículo
10.06.2019

¿Cuál es la misión de la iglesia? Responder requiere definir lo que queremos decir con la palabra «iglesia». Los teólogos hacen distinciones entre la iglesia universal y la local, la invisible y la visible, la institucional y la orgánica, o la iglesia reunida y la dispersa.

La distinción que necesitamos es similar a una antigua división presbiteriana entre «junta» de ancianos y «varios» poderes. Ellos dicen que los ancianos están autorizados a hacer algunas cosas juntos o «conjuntamente» como excomulgar; y otras cosas de manera independiente o «separada» como enseñar. No espero restablecer el lenguaje de «juntos» versus «varios», porque esa es la distinción que necesitamos para pensar en la misión de la iglesia. ¿Por qué? Porque determinar cuál es la misión de la iglesia requiere que nosotros comprobemos a quién Dios autoriza a hacerlo. Parafraseando «juntos» y «varios», pienso entonces que podemos decir que Dios de una forma  autoriza a una iglesia como un colectivo organizado y de otra manera  a una iglesia como sus miembros.

LA MISIÓN ESTRECHA Y AMPLIA

En general, Cristo autoriza a una iglesia y sus miembros con una autoridad real para representarlo como hijos y ciudadanos a la imagen de Dios, ya sea reunidos o dispersados. Con esto no negamos que también hay algo sacerdotal en una iglesia como miembros. Después de todo, somos sacerdotes reales. Pero me refiero a poner énfasis en la autoridad real de gobernar aquí. Dios autoriza a una iglesia como un colectivo organizado con una autoridad sacerdotal distintiva para separar públicamente a los pecadores del mundo y reconciliarlos con él y su pueblo a través de un renombramiento y enseñanza.

Entonces, ¿cuál es la misión de la iglesia? La misión estrecha de una iglesia como un colectivo organizado es hacer discípulos y ciudadanos del reino de Cristo. La gran misión de una iglesia y sus miembros es ser discípulos y ciudadanos del reino de Cristo. Lo estrecho tiene que ver con  palabras que juzgan o sacerdotales de separación formal, identificación e instrucción. Lo amplio gobierna y vive como hijos del rey, representando al Padre celestial en todas las palabras y obras de la vida. Lo estrecho protege el lugar santo donde Dios habita, el cual es su templo, la iglesia. Lo ancho presiona el testimonio de Dios hacia un nuevo territorio, expandiéndose hacia donde su gobierno es reconocido. Para fines de ilustración, podemos decir que la misión estrecha es ser una embajada, mientras que la misión ancha es ser un embajador.  

Misión estrecha de una iglesia organizada de manera colectiva

(la iglesia de manera conjunta)

Misión amplia de una iglesia y sus miembros

(la iglesia solidariamente)

Tema bíblico: Sacerdote (sacerdote real) Rey (rey sacerdotal)
Autorización: Dirigir los juicios del cielo (atar/desatar) Gobernar como hijos
Acciones: Hablar palabras de juicio de separación formal, identificación, instrucción, Vivir como testimonio en palabras y obras
Dominio principal: La reunión donde Cristo habita de manera especial Ambas cosas, la reunión y las naciones
Ilustración: Embajada Embajador
Resumen: Hacer discípulos/ciudadanos Ser un discípulo/ciudadano

 

En la concepción de iglesia congregacionalista, ver como ambas partes del conjunto trabajan  juntas es muy simple. Cada miembro de iglesia, por virtud de su salvación, es un sacerdote-rey. Por tanto, cada miembro es puesto en la obra para mediar en los juicios de Dios con la iglesia reunida y gobernar en nombre de Dios ya sea cuando está reunida o esparcida. ¿Preguntar a un miembro de una iglesia congregacionalista sobre la misión de la iglesia requiere especificar cual sombrero quieres que él o ella use: el sombrero de toda la iglesia unida o de miembro de la iglesia? En la concepción presbiteriana o episcopal, los papeles sacerdotales y reales trabajan unidos, pero se le da una posición más importante a los oficiales de la iglesia en la columna de la «misión estrecha» por actuar en nombre de toda la iglesia. Es por eso que algunos defensores de la misión general podrían mirar la columna «estrecha» y considerarla como la misión de los oficiales.

POR QUÉ ESTO ES IMPORTANTE

¿Por qué es importante mantener la distinción entre la misión amplia y la misión estrecha de la iglesia? Primero—créalo o no—por el bien de la claridad. Satisface nuestras intuiciones conflictivas. Cuando alguien me pregunta, «¿cuál es la misión de la iglesia?» o «¿si es trabajo de la iglesia cuidar de la creación?» o «¿si el enfoque de la iglesia está en las palabras o tanto en las palabras como en las obras?» o «¿si es la misión de la iglesia cuidar a los pobres?» necesito saber si la persona que pregunta ve la iglesia como un actor corporativo o de manera individual a través de sus miembros.

Segundo, la distinción protege la prioridad pastoral y programática que la iglesia organizada de manera colectiva debe dar a la misión estrecha ya que es su trabajo. Varios amigos tienen una página en internet que permanece en un solo lugar: «Las iglesias cristianas deben trabajar por la justicia y la paz de sus comunidades a través del servicio». Si a través de ello quieren decir que mi iglesia, Capitol Hill Baptist, «debe» contratar miembros del personal que hagan acuerdos políticos o ministerios de misericordia, entonces estoy totalmente en desacuerdo. Esto enlazaría algo que la Escritura no enlaza. Si quieren decir que los miembros de la iglesia Capitol Hill Baptist «deben» buscar la justicia y la paz a través del servicio a los demás según sus llamados y mayordomías, entonces estoy totalmente de acuerdo. De hecho, mientras escribo esto, estoy enseñando en una escuela dominical llamada Los Cristianos y el Gobierno en la que enseño justo eso.

Tercero, mantener una misión amplia para la iglesia de manera separada es fundamental para obedecer todo lo que Jesús ordenó a sus seguidores hacer. Es crítico para cultivar vidas cristianas «integrales» (una palabra útil que aprendí de Christopher Wright) y para protegerse de la hipocresía y el nominalismo. Nos guarda de imponer una línea falsa entre lo secular y lo sagrado para el cristiano. El amor, provisión, enseñanza y evangelización de mis hijos todo es parte de una misma cosa.

Cuarto, mantener una misión estrecha enfocada en palabras de adjudicación para la iglesia unida es fundamental para identificar a los santos, equiparlos, mantener la existencia de la iglesia local, y mantener la división entre la iglesia y el mundo. El individuo cristiano o miembro de una iglesia no está autorizado a hacer todo lo que la iglesia es, y el individuo cristiano necesita que toda la iglesia haga su labor especialmente autorizada para que el individuo se identifique como cristiano y viva la vida cristiana que Dios espera.

Quinto, mantener un ojo en la misión estrecha nos mantiene honestos, hablando en un sentido escatológico. Cristo vino, pero la maldición permanece. No podemos «transformar» o «redimir» nada que no se haya levantado de la maldición. En el peor de los casos, el transformismo es un tipo de evangelio de prosperidad que promete desilusión. Sí, los reyes de la tierra llevarán su gloria a la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:24), como muchos transformacionalistas establecen. Pero, ¿este versículo está hablando sobre Genghis Kahn, Margaret Thatcher, y Donald Trump o nos habla acerca de los hijos del reino(los santos)? De cualquier manera, ¿por qué no motivar a los cristianos en sus vocaciones a través de muchos pasajes que elogian la fe y el trabajo de Cristo, en lugar de especular sobre un versículo de la literatura apocalíptica? El objetivo de la iglesia no es transformar el mundo, sino vivir juntos como un mundo transformado, e invitar a las naciones con las palabras y los hechos que se acerquen al Transformador.

Sexto, de la misma manera, la misión estrecha nos recuerda que midamos todo en nuestra amplia vocación según las posibilidades eternas del cielo o el infierno, destinos que están fundamentados en lo bíblico. Y que le da urgencia a nuestro testimonio evangelístico a través de las palabras y de las obras.

Séptimo, la misión estrecha de la iglesia conjuga y «marca» toda la vida cristiana. El miembro de iglesia promedio no debe pensar que evangelizar a sus vecinos es algo que va primero que cuidar de sus propios hijos o de edificar buenos hogares o ser abogados honestos, sino que significa que su paternidad, el ejercicio del derecho y edificación deben ser llevados a cabo para Cristo y su testimonio, como si todo lo que hiciéramos tuviera una etiqueta.

Octavo, mantener la diferencia preserva la existencia de la iglesia local y coloca en el lugar apropiado al individuo cristiano en una iglesia. Nadie intentaría desdibujar la diferencia que existe entre la misión de la escuela de derecho y la misión del abogado. Cada una se necesita a la otra. Sin embargo, muchos cristianos de hoy en día, subestiman el papel y la autoridad de la iglesia local. Fallan en ver que la vida cristiana individual debe ser igual a la vida como miembro de iglesia, y que debe ser vivida en sumisión a la afirmación, supervisión y discipulado de la iglesia. Cuando un creyente abrazar estas afirmaciones erróneas, una misión amplia no requerirá otra cosa, aún si hacer discípulos es una «prioridad».

Puedes cumplir una misión amplia además de la membresía de una iglesia local, siempre que encuentres compañerismo (¿con amigos cristianos en el campo de golf o en el gimnasio?), buena enseñanza, (¿predicadores favoritos de podcast?), cantos de alabanza (¿karaoke con emisoras cristianas y mi esposa?), la cena del Señor (¿con un amigo durante la cena o durante una conferencia cristiana anual?), y hacer el bien a todos (¿siendo voluntario en la cocina o votando en las elecciones de manera ocasional?).

Lo único que requiere que los creyentes se unan a una iglesia local como un asunto de obediencia—sobre todo y más allá de las consideraciones pragmáticas—es el hecho de que la iglesia como un conjunto organizado tenga una autoridad que el individuo cristiano no tiene. Elimina la autoridad y la misión, y la iglesia se convertirá en algo opcional. Si la sumisión a la iglesia local es algo «bueno» y no «necesario», entonces tenemos también que decir que la existencia de la iglesia local es algo bueno y no necesario. Y aunque todo esto suena hiperbólico, aquellos que abogan por una misión amplia e indiferenciada deben entender que una buena cantidad de americanos «cristianos» decentes adopta precisamente este enfoque opcional de «iglesia».

Por otro lado, muchos que dicen ser cristianos hoy en día han aprendido que la «iglesia» y aún el «cristianismo» es un asunto de un día a la semana, y que el cristianismo nominal abunda tanto en las iglesias de Europa como entre las iglesias avivadas y buscadoras de América. Y cuando ese es el caso, por sí sola la definición estrecha será más atractiva para ellos. «¡Déjenme solo. Fui bautizado e hice una oración!».

Por eso es que quiero mantener estas dos misiones o trabajos de manera separada, y luego insistir en que ambos, tanto la iglesia organizada como los miembros individuales hacen su trabajo asignado por Dios. Necesitamos tanto la definición de lo estrecho como de lo amplio sobre la misión de la iglesia, y necesitamos mantenerlas separadas. Perder la definición de lo amplio tienta al cristiano a separar el domingo del resto de la semana. Perder la definición de lo estrecho nos tienta olvidarnos de la iglesia local y reducir el significado del testimonio verbal y eliminar la división existente entre lo regenerado y lo no regenerado. Y ambos errores nos llevarán al nominalismo cristiano, la complacencia ética, y eventualmente la muerte de las iglesias.