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Historia de la Iglesia – Clase 12: La historia bautista y el movimiento misionero mundial

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22.08.2019

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Clase esencial
Historia de la Iglesia
Clase 12: La historia bautista y el movimiento misionero mundial


«Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» Mateo 28:18-19. 

  1. Introducción

Muchos de nosotros estamos familiarizados con este pasaje, y lo conocemos como la Gran Comisión, el encargo de Jesús a todos los creyentes de ser evangelistas en todo el mundo, a todos los pueblos. El día de hoy queremos hablar acerca de dos temas, ambos mencionados en este versículo. El primero está relacionado con el tema del bautismo. Somos una iglesia bautista. Ahora bien, no queremos ser demasiado parroquiales, porque ante todo somos una iglesia cristiana, podemos disfrutar de la comunión junto a creyentes cristianos que afirman el evangelio bíblico, aunque puedan diferir en asuntos tales como el bautismo y el gobierno de la Iglesia.

Sin embargo, somos una iglesia bautista y queremos entender nuestra historia bautista en específico. También somos una iglesia que apoya la difusión del ministerio del evangelio a naciones y grupos de personas. Así que también queremos entender la historia del Movimiento Misionero Mundial, y veremos que los bautistas desempeñaron un rol importante en sus orígenes.

  1. Orígenes bautistas: 4 grupos

No hay un solo punto de origen histórico para los bautistas, podemos ubicar al menos cuatro posibles orígenes diferentes de la historia bautista, aunque creo que solo los dos últimos forman parte de nuestra historia auténtica y orgánica.

Haremos esto mirando los orígenes, las creencias y los descendientes de estas cuatro corrientes. Quiero brindar un panorama general de las mismas, pero primero creo que es apropiado distinguir una definición muy básica de lo que significa ser bautista. Un bautista es alguien que se distingue de los católicos romanos, anglicanos, presbiterianos, congregacionalistas y muchos otros.

Libertad religiosa. Esta es una libertad de conciencia del Estado: (solo Dios juzga la conciencia; el Estado no puede juzgar al hereje o al ateo). Esta idea afecta nuestra política y la manera en que tenemos autonomía congregacional.

Bautismo de creyentes. La Iglesia pura está conformada por aquellos que se han arrepentido de sus pecados y han depositado su fe en Cristo, por lo que solo los creyentes profesantes son bautizados y admitidos en la membresía de la iglesia.

A. Los anabaptistas (1525)

Orígenes

En el contexto de la Reforma de la que hablamos hace un par de semanas, realmente no abordamos a los reformadores radicales. En Zúrich, donde Ulrico Zuinglio estaba reformando la iglesia, algunos individuos (Conrad Grebel) estaban frustrados con el ritmo de la reforma. Lo pensaron demasiado lento. Argumentaban que Lutero, Zuinglio, trabajaban con funcionarios/autoridad. Estas personas querían la separación. En el año 1525, muchos líderes de estos reformadores radicales rechazaron la práctica del bautismo de niños. Las autoridades locales los denunciaron como «rebautizadores». Ellos veían sus ideas como heréticas (abuso infantil) y sediciosas (anarquía). Los reformadores y otros persiguieron fuertemente e incluso ejecutaron a algunos de los anabaptistas. A lo largo de la década de 1530, surgieron varios grupos e iglesias anabaptistas.

Creencias

Existe una considerable diversidad entre los anabaptistas en su teología y práctica. Pero son sus elementos extremos los que los distinguen unos de otros y de otros reformadores. Por lo general, eran pacifistas y no querían ocupar cargos públicos. Cuestionaban la idea del pecado original, algunos eran semipelagianos en su teología. También eran radicalmente igualitarios, y eran sospechosos de autoridad estatal y eclesiástica, o de cualquier forma de autoridad discernible en la iglesia. Esto llevó a muchos a perseguir un perfeccionismo religioso y una separación del mundo que los rodea.

Descendientes

Sus descendientes serían lo que conocemos como los menonitas y los amish.

B. Bautistas generales (1608)

Orígenes

En 1607, dirigidos por John Smyth (1565-1612; un predicador parroquial en Lincoln), los cristianos huyeron a Ámsterdam para escapar de la persecución y establecer una iglesia pura.

En 1609, Smyth se convenció de que el bautismo del creyente era bíblico y que el bautismo de niños no lo era, y después de haber adoptado los principios bautistas en Holanda, Smyth se bautizó primero a sí mismo y luego a otras 40 personas, incluido Thomas Helwys (1550-1616), quien sería más tarde un influyente bautista de Londres. La primera iglesia bautista general inglesa se formó en Holanda bajo John Smyth. Posteriormente, Smyth fue excomulgado por su iglesia cuando intentó convertirlos en menonitas de Waterlander (1610).

Thomas Helwys llevó a varios con él de regreso a Inglaterra. Fundó la primera iglesia bautista en Inglaterra, en Spitalfields en 1612 [No estuvieron de acuerdo con los habitantes Waterlander en a) la legalidad de los juramentos; b) la «carne celestial»  de Cristo]. Encarcelado en la prisión de Newgate en 1615 por sus opiniones; murió en 1616.

Creencias

Se les llama bautistas generales porque tenían una visión «general» de la expiación. Sostenían que la muerte de Cristo se aplicaba de manera general a todas las personas, la cual podía ser aceptada o rechaza libremente.

Confesión de 1610 de Smyth: «Dios… ha ordenado que todos los hombres (nadie sea reprobado) lleguen a la vida». Y «No hay pecado original, sino que todo pecado es presente y voluntario… y, por tanto, los bebés no tienen pecado».

Descendientes

Había 47 iglesias bautistas generales en 1650. Sin embargo, al igual que su fundador en Smyth, sufrieron ambigüedad doctrinal y se extinguieron prácticamente en 1800 (aunque algunas se volvieron unitarias).

C. Bautistas particulares

Orígenes

Los bautistas particulares surgieron de una congregación puritana-separatista que Henry Jacob había formado en 1616. En 1638, los primeros bautistas calvinistas ingleses comenzaron a reunirse. Para 1644, siete iglesias bautistas particulares se estaban asociando juntas, y emitieron la Confesión de Londres de 1644 para distinguirse de los bautistas generales y de los anabaptistas.

Creencias

Estos bautistas, debido a que nacieron del puritanismo calvinista inglés, eran conocidos por su visión de la expiación particular: la muerte de Cristo tenía un significado salvador solo para aquellas almas particulares regeneradas por el Espíritu Santo (así se diferenciaban de los bautistas generales).

Descendientes

Tanto los bautistas generales como los bautistas particulares crecieron rápidamente durante la Guerra Civil inglesa (1642-1649) y la Commonwealth Interregnum (1650-1660), grado de libertad, 300 iglesias bautistas en 1660. Algunos de los primeros líderes bautistas fueron William Kiffin (1616-1701); Benjamin Keach (1640-1704); John Gill (1697-1771) y Andrew Fuller (1754-1815).

[En el siglo siguiente, Andrew Fuller surgió como tal vez el mejor teólogo de la historia de los bautistas ingleses. Durante el día de Fuller, algunas iglesias habían comenzado a adoptar lo que algunos estudiosos llaman el «hipercalvinismo», caracterizado por las creencias sobredeterminadas de que dado que Dios había ordenado hasta el último acontecimiento, las personas no podían ser responsables de sus propios pecados, y los predicadores no tenían por qué proclamar el evangelio a todos los oyentes, sino solo a aquellos que determinaban ser elegidos. Contra estos excesos y malentendidos, Fuller se mantuvo firme en la completa soberanía de Dios en la salvación mientras seguía instando a los cristianos a resistir el pecado y predicar el evangelio a todos, y dejar que Dios resolviera quién sería salvo. Fuller ayudó a provocar un gran avivamiento en Inglaterra durante los últimos años del siglo XVIII].

Dos de los bautistas particulares más famosos fueron John Bunyan y Charles Spurgeon.

John Bunyan (1628-1688)

Bautizado en 1653 (a la edad de 24 años), comenzó a predicar, fue encarcelado desde 1660 hasta 1672 por Carlos II (sin permiso del magistrado, se negó a dejar de predicar) nuevamente en 1675; en prisión  escribió el Progreso del peregrino (1678 y 1684), clásico cristiano, alegoría de la travesía cristiana; también escribió su obra Gracia abundante, una autobiografía de su viaje espiritual.

Charles Spurgeon (1834-1892)

Bautizado en 1850, con 19 años ya era pastor de la congregación más grande de Londres; continuó superando edificios: el Tabernáculo Metropolitano (1861), construido para albergar a 5000 personas sentadas y 1000 de pie; en 1887, se dio la famosa «Controversia del Declive », el liberalismo creciente en la Unión Bautista; Spurgeon predicó 3600 sermones, 49 volúmenes de comentarios y devocionales.

D. Los bautistas estadounidenses

Orígenes

Roger Williams estableció la primera iglesia bautista en Estados Unidos en 1639. Roger Williams —asistió a Cambridge ordenado como anglicano, pero se convirtió en puritano— llegó a la Colonia de la Bahía de Massachusetts en 1631. Williams argumentó que los puritanos no tenían derecho a la tierra india; sentía que estaba mal que los magistrados hicieran cumplir la asistencia a la iglesia y otros deberes espirituales. John Winthrop desterró a Williams a Inglaterra; Williams decidió irse en octubre de 1635; llegó a la cabeza de la bahía de Narragansett en abril de 1636, donde fundó Providence.

Los bautistas solo tuvieron una ligera presencia hasta el Primer Gran Despertar en la década de 1740. Así crecieron las iglesias bautistas (principalmente las particulares-calvinistas); el norte (Nueva Inglaterra: de 25 en 1740 a 312 en 1804); hacia las colonias del sur (miles en 1770).

Creencias

Los primeros bautistas estadounidenses fueron tanto generales como particulares. Particulares en Filadelfia —Asociación de Bautistas (1707)— Primera comunidad organizada de iglesias bautistas en Estados Unidos.

Los bautistas estadounidenses desarrollaron la idea que sus antepasados ​​ingleses habían abordado, la libertad religiosa y la libertad de conciencia. Los bautistas de todas las colonias comenzaron a plantear preguntas: 1) Sabiduría del establecimiento de la Iglesia-Estado; 2) Con énfasis en la conversión, surgieron preguntas acerca del bautismo de niños.

Estados Unidos no es un lugar de pura libertad religiosa (salvo Pensilvania y Rhode Island). Los bautistas y otros grupos externos a menudo sentían los dolores de la persecución… ¡de otros protestantes! Los bautistas fueron líderes en abogar por la idea de que la Iglesia es una entidad ordenada por Dios y usada para sus fines, principalmente la adoración de su nombre y la proclamación de su evangelio. La iglesia no es una entidad estatal. El Estado no tiene autoridad sobre ella. En el noreste puritano y el sur anglicano, los bautistas y otros forasteros fueron perseguidos regularmente [Obadiah Holmes].

Descendientes 

Isaac Backus (1724-1806)

Se convirtió durante el Primer Gran Despertar. Fundó la iglesia bautista; Su madre fue arrestada por no pagar a la iglesia congregacional del Estado; fue un escritor prolífico que promovió la libertad de la Iglesia del Estado; «impuestos sin representación» se aplica a la Iglesia.

John Leland (1754-1841)

Amigo de James Madison y Thomas Jefferson. Luchó por el restablecimiento de la religión: La Declaración de Derechos; La Virginia anglicana (peor); peor  (la licencia para predicar si no se es anglicano); predicadores bautistas encarcelados  y azotados; las turbas rompieron los servicios de adoración; los magistrados clausuraron iglesias.

Hablamos brevemente del Segundo Gran Despertar la semana pasada, de 1795 a  la década 1820 y 1930; el llamamiento democrático (libre elección de personas); los bautistas y metodistas se unieron al llamamiento democrático y al liderazgo efectivo; en 1812, 200 000 bautistas en  Estados Unidos, en 1850, más de un millón; Frontiers Ohio, Virginia, Kentucky, Tennessee.; Los avivamientos crearon organizaciones que respaldaron un creciente interés en el alcance misionero.

  1. Las confesiones bautistas

Ahora, corrijamos un malentendido acerca de los bautistas: algunos han acusado a los bautistas de afirmar que no existe «ningún credo, sino la Biblia». Un credo, o confesión, es una declaración de fe, que explica los principios doctrinales a los que una persona o grupo de personas se apega, por ejemplo, el Credo de los Apóstoles. Algunos dicen que los bautistas son muy individualistas (que rechazan la autoridad), muy fragmentados, muy ignorantes de la historia de la Iglesia, muy blandos en la doctrina, que no expresan lo que creen. Desde el principio, los bautistas han escrito declaraciones de fe para delinear específicamente lo que creen. Quiero repasar brevemente esas declaraciones o confesiones:

A. Primera Confesión Bautista de Fe de Londres de 1644

Una confesión cálida, devocional, suavemente calvinista (en medio de la Guerra Civil inglesa), se  distingue de los bautistas generales y presenta una defensa contra los cargos del anabaptismo.

B. Segunda Confesión Bautista de Fe de Londres de 1689

Revisión bautista de la Confesión de Westminster (Declaración de fe para la Iglesia de Inglaterra en 1646) escrita en 1677. La ley de tolerancia; fue intencional en utilizar el mismo lenguaje que Westminster, para luchar por la unidad en la creencia y establecer distinciones en relación con algunos asuntos como el bautismo, el gobierno congregacional.

C. La Confesión de Fe de New Hampshire de 1833

Fue una convención trienal,  mayormente utilizada entre los bautistas de habla inglesa; Declaración de fe de CHBC en 1878, la cual todavía afirmamos. En 1925, la SBC la adoptó y adaptó como Mensaje y Fe bautista. Revisada en 1963 y en 2000. Seminarios y agencias de la SBC: «Declaración explícita de nuestra fe en la Biblia, y de lo que tomamos para enseñar, y es útil para cultivar la unidad entre nosotros y permanecer fieles a la enseñanza de lo que es verdad»; no tienes que afirmar ser cristiano, pero debes unirte a esta congregación en particular. Una marca de la unidad.

La Biblia: «Tiene a Dios como su autor, la salvación para su fin, y la verdad, sin mezcla alguna de error, por su materia».

  1. El Movimiento Misionero Mundial

El resto de nuestro tiempo, me gustaría destacar ese segundo tema que mencioné al principio: las misiones en el extranjero. Mi punto no es sugerir que los bautistas dieron inicio a las misiones en el extranjero. Hemos encontrado muchos trabajos de misiones anteriores, desde las órdenes monásticas de la Edad Media, hasta los pastores de Calvino enviados al exterior, Jonathan Edwards y sus contrapartes coloniales a los nativos americanos, Eliot y Brainerd. Sin embargo, los bautistas han tenido un rol particular en el avance de las misiones. ¿Cómo hicieron esto?

A. William Carey (1761-1834)

Pastor inglés, conocido como el «padre del movimiento misionero moderno». Trabajó en una zapatería, estudió los idiomas holandés, francés, latín y lenguas indoeuropeas. En 1792, él y varios amigos organizaron la Sociedad Bautista Misionera (fuera de la casa de Andrew Fuller) para enviar predicadores a partes remotas del mundo, la cual se convirtió en el modelo para otras denominaciones, en una organización independiente.

Navegó con su familia a la India  y sufrió pruebas significativas tales como la muerte de su hijo y la grave depresión de su esposa. Se centró en un ministerio integrado, aprendió idiomas y estudió a las culturas locales. Junto con colegas, tradujo la Biblia a 42 idiomas asiáticos, y estableció 20 iglesias en la India.

Siguiendo el ejemplo de Carey, otros establecieron organizaciones para misiones en el extranjero.

En 1806, en respuesta a la predicación evangélica del Segundo Gran Despertar, un grupo de estudiantes del Williams College (Massachusetts), que eran congregacionalistas se vieron atrapados en una tormenta eléctrica, celebraron una reunión de oración, y se encendió un fuego por las misiones extranjeras. En 1810, los congregacionalistas en Massachussetts formaron la Junta Americana de Comisionados para las Misiones Extranjeras. Enviaron un contingente en 1812, entre ellos: Adoniram Judson (1788-1850) y Luther Rice (1783-1836).

Mientras viajaban a la India se convencieron del bautismo de los creyentes, trabajaron para una organización congregacionalista y se encontraron con un dilema. Rice regresaría a Estados Unidos desde India y Judson continuaría a Birmania. En 1814, Rice continuó impulsando la organización de la Convención General Misionera de la Denominación Bautista en Estados Unidos (la convención trienal; se reúne cada 3 años).

Judson, al igual que Carey, soportó pruebas importantes, pero en Birmania: perdió tres esposas, sufrió largos períodos de prisión; su impacto: 7000 cristianos y 100 ministros nacionales.

Esta Convención Trienal fue la primera organización nacional de bautistas en Estados Unidos. Su principal impulso fueron las misiones en el extranjero, pero también se dedicó a otros trabajos, incluida la fundación de una universidad en D.C., la Columbian College. En sus primeros 20 años, en 1834, envió 100 misioneros. En 1845, la convención pasó a llamarse American Baptist Missionary Union, y en 1930 se convirtió en la American Baptist Foreign Mission Society. Esto nos lleva a una triste historia en la historia bautista…

B. La Convención Bautista del Sur

Para la década de 1830, había crecido la tensión entre los bautistas del norte y del sur sobre la esclavitud. En la década de 1840, las agencias de la misión nacional comenzaron a plantear fuertes objeciones a la certificación de candidatos que poseían esclavos. En respuesta, las iglesias bautistas en el sur retiraron su apoyo.

Los bautistas hasta este punto habían sido en gran parte democráticos y buscaban la igualdad. Muchos estuvieron involucrados en el movimiento de la abolición. Además, hubo muchas iglesias y líderes bautistas negros en el período anterior a la guerra. ¿Por qué pasó esto? Una nueva generación de ministros acomodados a la cultura sureña, deseosos de la clase alta. Entonces, se desarrollaron defensas para la esclavitud. Esto no fue exclusivo de los bautistas, también puede verse en los presbiterianos.

Una vergonzosa plaga en la historia bautista: públicamente arrepentida de la esclavitud, su historia con la esclavitud, denunció formalmente todas las formas de racismo. 1) Repudió actos históricos del mal como la esclavitud; 2) Se arrepintió de todas las formas de racismo en el pasado, 3) Pidió el perdón de los afroamericanos por su papel en tales formas de racismo.

Esa fue la primera de las dos grandes crisis que han dado forma a la Convención Bautista del Sur. El segundo fue el liberalismo teológico que las iglesias estadounidenses encontraron a fines del siglo XIX y XX, caracterizado por la negación de la autoridad y la verdad de la Biblia, este es el tema de nuestra clase la siguiente semana. La Convención Bautista del Sur, se convirtió en la denominación protestante más grande en Estados Unidos, y es la denominación con la que CHBC coopera amistosamente en la actualidad, trabajando para enviar personas a los confines de la tierra para proclamar el evangelio de Dios a las personas que no lo han escuchado.

Me gustaría finalizar con una cita de una carta que Andrew Fuller envió a William Carey…

«A menudo podría haber presentado quejas similares a cambio. Pero oremos el uno por el otro y fortalezcamos las manos en el Señor. Es maravilloso que Dios haga algo por pecadores tan pobres y humildes como nosotros. 

Sin embargo, una cosa se evidencia en ello: la obra es completamente suya y si finalmente llegamos al reino de Dios, debe ser por gran gracia. Dios nos ha honrado no poco al emplearnos en esta gran obra, pero como el honor no nos pertenece, debemos devolverlo. 

Las coronas no parecen encajar en nuestras cabezas. Por tanto, deben ser arrojadas a los pies de Jesús». 

– Andrew Fuller, citado por James Culross, William Carey (New York: A.C. Armstrong, 1882), 78. Esto es un extracto de una carta que Fuller le escribió a Carey en 1803.

Elección de citas bautistas:

«Por tanto, esto debería alentarlos a que por el momento no puedan soportar, pero que vuelen antes de su culpa: aquellos que no sienten ayuda ni permanecen, pero que van, en cuanto a su pensamiento, todos los días por el poder de la tentación, cada vez más lejos de Dios y de la esperanza de obtener Su misericordia para su salvación. 

Pobre criatura, ahora no te preguntaré cómo llegaste a esta condición, o cuánto tiempo ha sido tu estado; pero diré delante de ti, y te ruego que me oigas: ¡Oh, longitud del brazo salvador de Dios! Hasta ahora estás al alcance del mismo; no vayas a medir las armas con Dios, como suelen hacer algunos hombres buenos. 

Quiero decir, no concluyas, que porque no puedes alcanzar a Dios con tu pequeño tocón, por tanto, Él no puede alcanzarte con Su gran brazo. Mira de nuevo: ‘¿Tienes tú un brazo como el Dios?’(Job 40:9), un brazo como el suyo en longitud y fuerza. 

Se convierte en ti, cuando no puedes percibir que Dios está al alcance de tu brazo, y luego creer que estás al alcance del Suyo; porque es largo y nadie sabe cuánto». 

– John Bunyan, All Love’s Excelling: The Saint’s Knowledge of Christ’s Love (Carlisle, PA: Banner of Truth, 1692/1998), 13-14.

«Después vi en mi sueño que quedaron conversando hasta que estuvo lista la cena. 

La mesa estaba llena de ricos y sustanciosos manjares, y toda la conversión giró alrededor del Señor del Collado, lo que había hecho y la razón por qué había edificado aquella casa; y por lo que decían, entendí yo que el Señor había sido un gran guerrero, y que había peleado y matado al que tenía poder sobre la muerte (Heb. 2:14-15), pero no sin correr gran peligro; y esto me hizo amarle más. 

Porque, como decían, lo hizo derramando mucha sangre, pero lo que colmó de virtud a todo lo que hizo, fue haberlo hecho por puro amor a su país (Juan 3:16). Y además, algunos de la familia decían haberlo visto y hablado con él después de su muerte. 

Dijeron, y creo (como dijo Cristiano), que lo hizo con la pérdida de mucha sangre. Pero lo que lo hizo más glorioso y amable fue que lo hizo todo por puro amor a su país. 

Y además, algunos miembros de la familia dijeron que habían hablado con Él desde que murió en la cruz; y han atestiguado que escucharon de sus propios labios que no se puede encontrar ningún lugar, sin importar cuán lejos se pueda viajar, cualquiera que tenga un mayor amor por los peregrinos pobres que Él. 

Además, dieron una instancia de lo que le oyeron decir, que era que se había despojado de su gloria para poder hacer esto por los pobres. 

También lo escucharon decir y afirmar ‘que no moraría solo en la montaña de Sión’. También dijeron que había convertido a muchos peregrinos en príncipes, aunque por naturaleza eran mendigos nacidos, y su morada original había sido el estiércol». 

– John Bunyan, El progreso del peregrino: Desde este mundo al venidero, Ed. C.J. Lovik (Wheaton: Crossway, 2009).