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Cómo Estudiar La Biblia – Clase 7: Evangelios, Epístolas, Literatura Profética y Apocalíptica

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17.04.2017

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Clase esencial
Cómo Estudiar La Biblia
Clase 7: Evangelios, Epístolas, Literatura Profética y Apocalíptica


¡Buenos días! Si miras el título de la clase de hoy, ¡notarás que quizá tenemos mucho que hacer esta mañana!

Mi objetivo esta mañana es presentarles los fundamentos del estudio de cuatro géneros diferentes que encontramos en la Biblia:

Los Evangelios y Hechos

Las Epístolas

Los Escritos Proféticos

La Literatura Apocalíptica

Tenemos mucho que cubrir—pero no demasiado. Así que siéntete libre de intervenir para hacer preguntas a medida que avanzamos.

  1. Los Evangelios (y Hechos)

Aunque el leer los 4 Evangelios y el libro de Hechos juntos proporciona un entendimiento más comprensivo y completo de Jesús,

Su vida,

Y la iglesia primitiva,

Cada uno de estos libros fueron escritos originalmente para sostenerse por sí solos como

Relatos independientes y

Suficientes

De Jesús y sus seguidores.

Así que antes de adentrarnos en cada uno de estos libros, permíteme hacer algunos comentarios generales sobre ellos.

  1. Género. Los Evangelios y Hechos son géneros ligeramente diferentes.

Bios—Los Evangelios reflejan un género del mundo antiguo llamado bios, una biografía antigua. A diferencia de las biografías modernas que trazan el desarrollo físico, psicológico y personal, las biografías antiguas se centran en eventos claves en la vida de una persona y su enseñanza.

Legitimación—Hechos, sin embargo, es un ejemplo de un género de legitimación, un documento destinado a defender y brindar legitimidad a la iglesia primitiva y su desarrollo.

  1. ¿Cronología?—Aunque que los Evangelios son relatos históricos, no siempre están ordenados cronológicamente. Algunos están organizados temáticamente. Por ejemplo, Marcos cuenta cinco controversias seguidas (2:1-3:6) que se extienden entre los capítulos 8-12 en Mateo. Eso no se debe a que son historias malas. Es sólo que fueron escritas como otras bios de ese tiempo. Si asumimos que están escritas como historias del siglo XXI, no estamos entendiendo lo que ellas pretendían lograr.
  1. Armonía—Aunque cada uno de los Evangelios ofrece diferentes puntos de vista, todos señalan lo mismo, que Jesús es el Mesías prometido que murió por nuestros pecados.

Los Evangelios suelen estar divididos en dos grupos. ¿Alguien sabe de estos grupos?

  • Sinópticos (se superponen en muchas partes) —Mateo, Marcos y Lucas. Estos tres cuentan la historia de Jesús «desde su inicio en la tierra», revelando gradualmente la evidencia de que Jesús es el Mesías.
    • Juan—Juan, no obstante, cuenta la historia «desde el cielo».
    • ¿Cómo comienza Juan su Evangelio? En el principio era el Verbo— ¡Él presenta de forma directa y explicita el Verbo pre-encarnado convirtiéndose en carne!
    • Juan difiere de los Sinópticos porque aborda la pregunta de quién es él desde un punto de vista diferente.
    • Hechos—El libro de Hechos literalmente recoge donde los Evangelios terminan y registra la manera en que este variado grupo de discípulos se convierten en la Iglesia Cristiana.
  1. Diferencias—Así que esas son algunas declaraciones generales sobre estos cinco libros. Veamos ahora de qué manera son diferentes.
  1. Mateo

Estructura—Mateo consta de 6 discursos, los cuales son largas secciones de la enseñanza de Jesús (Cap. 5-7; 10; 13; 18; 24-25 [Discurso escatológico seguido de una sección de parábolas]).

Preocupación Central—La preocupación central de Mateo es explicar

Cómo Jesús cumple las profecías Mesiánicas dadas a Israel

Y el rechazo de Israel a Jesús como Mesías.

The ESV Study Bible [la Biblia de Estudio ESV] hace un gran trabajo explicando esto: «Mateo presenta una comprensión real y mesiánica de Jesús, quien como el Hijo de Dios viene a ser visto como el revelador de la voluntad de Dios y el portador de la autoridad divina. Como el prometido Rey de los Judíos, Jesús sana, enseña el verdadero significado del A.T., demanda una justicia práctica, inaugura el reino, y explica las promesas de Dios. Mateo asocia todo esto con lo que él llama el reino de los cielos. Este reino está presente y por venir. Vemos a Jesús llamando a la nación de Israel a arrepentirse, desafía sus prácticas actuales, expresa su autoridad sobre el pecado y sus tradiciones, y los llama a leer la ley con misericordia. La mayoría de Israel rechaza el mensaje, pero el misterio es que la promesa viene a pesar de ese rechazo. Un día ese reino abarcará el mundo entero. En la consumación, la autoridad de Jesús será evidente a todos en un juicio hecho sobre toda la creación. Los que confían en Jesús serán salvos y los que lo rechazan serán juzgados» (p.1811).

  1. Marcos

En cuanto a Marcos, se entiende que es el primer Evangelio en ser escrito.

Cerca de un cuarto de Marcos está dedicado a la última semana de la vida de Jesús—por tanto, Marcos enfatiza la muerte y la resurrección de Cristo.

También, Marcos trata sobre la acción, en lugar de las enseñanzas de Jesús. Eso es significativo. Porque el núcleo de la fe cristiana no es la enseñanza de Jesús—es lo que Jesús hizo cuando murió en la cruz. Así que es oportuno que el primer evangelio en ser escrito se enfocara en lo que él hizo en lugar de lo que él enseñó. No es que lo que él enseñó no sea importante. Por eso tenemos a los otros Evangelios. Pero de primera importancia es lo que él hizo (1 Co. 15:3). Entonces mientras el libro sólo relata dos de los discursos de Jesús (Cap. 4 y 13), ¡Marcos contiene 20 historias milagrosas separadas! En consecuencia, Marcos también recalca la autoridad de Jesús

Autoridad sobre el pecado,

sobre la gente,

sobre la naturaleza,

y sobre la tradición Judía.

  1. Lucas

Lucas es el Evangelio más largo.

El combina discursos, parábolas y milagros que siguen en gran medida un orden cronológico.

Lucas enfatiza:

La soberanía de Dios (La voluntad de Dios),

el gozo ante la llegada del Mesías,

el rol de Cristo como profeta,

y los milagros que validan las declaraciones de Jesús.

Finalmente, Lucas explica cómo Jesús forma una nueva comunidad [¡que es rechazada por Israel!], que cimienta la base para el libro de Hechos,

La historia del Evangelio penetrando el Imperio Romano,

a pesar de la fuerte oposición,

a través de la audacia de testigos usados por el Espíritu de Dios.

  1. Juan

Ya hemos tocado algunas diferencias entre Juan y el resto de los Evangelios. Juan deja MUY claro que Jesús fue enviado de Dios. Juan valientemente afirma

La posición de Cristo,

su poder,

y autoridad

A diferencia el desarrollo gradual de estos temas en los otros Evangelios.

7 señales del poder, la autoridad e identidad de Jesús dominan los primeros 2/3 de este Evangelio.

La respuesta a estas señales va del rechazo a la receptividad. Destacan especialmente, sin embargo, la superioridad de Jesús a las instituciones judías—con la mayoría de milagros sucediendo durante celebraciones judías. Eso subraya que Jesús mismo es quien provee lo que las fiestas celebran—Él es el gran «Yo Soy». Al final de Juan, los que creen sin dichas señales son llamados bienaventurados.

  1. Hechos

Finalmente, llegamos a Hechos, que explica cómo el evangelio avanza a las naciones. Las figuras claves son Pedro, Esteban, Felipe y Pablo.

Hay dos tipos de discurso notables:

Discursos misioneros: Un llamado a creer el evangelio

Discursos de defensa: Explicación de la fe cristiana

El libro termina con una nota triunfal, con el evangelio llegando a Roma, a pesar de la injusticia y persecución.

Este ha sido un resumen intensivo de los Evangelios y el libro de Hechos, que ojalá servirá como punto de partida mientras los estudias.

¿Alguna pregunta antes de que avancemos a las Epístolas?

  1. Epístolas

¿Qué es una Epístola? Sólo otra palabra para «carta». Entender cómo estudiar estas cartas es importante, ya que, ¡ellas constituyen 21 de los 27 libros del Nuevo Testamento!

¿Puede alguien decirnos quiénes son los principales autores de las Epístolas?

Pablo escribió 13

Juan escribió 3

Pedro escribió 2

Santiago y Judas (los hermanos de Jesús) escribieron 1 cada uno

  1. Estructuradas en tres partes
  • Apertura: la apertura suele tener 4 partes:
    • Remitente (e.j., Pablo)
    • Destinatario (e.j., los Efesios)
    • Salutación (e.j., «Gracia y paz a vosotros»)
    • Oración (usualmente de acción de gracias)

Sin embargo, no todas las cartas siguen este formato.

Por ejemplo, el autor de Hebreos no es nombrado, ni tampoco los destinatarios.

  • Cuerpo: Cuando observamos los cuerpos, no hay un patrón particular a través de todas las epístolas. Por tanto, lo que necesitamos hacer es trazar cuidadosamente la corriente de pensamiento en cada carta de forma individual.

Las cartas de Pablo y Hebreos están marcadas por una progresión lógica y cuidadosa, mientras que Juan vuelve repetidamente a los mismos temas.

Santiago está escrito en un estilo recordativo de Proverbios, una colección de varias enseñanzas cortas sin mucha estructura.

  • Cierre: Los cierres en las epístolas varían ampliamente. Pablo tiende a incluir sus planes de viaje, peticiones de oración, instrucciones finales y una bendición de gracia.
  1. Estudiando las Epístolas:

La clave sobre las epístolas es que todas ellas fueron escritas después de que Jesús murió, resucitó, y ascendió al cielo. Así que, ellas ven a todos estos acontecimientos como cumplidos—cosa no pueden hacer ninguno de los otros libros en la Biblia excepto Apocalipsis. Como resultado, ellas han jugado un papel importante en la formación de la Teología Cristiana a través de la Historia Eclesiástica. También son cruciales para nuestra compresión del A.T. Al estudiar las citas/alusiones del A.T. en las Epístolas, ¡podemos ver cómo Dios cumple sus promesas del A.T. en Cristo!

De acuerdo. ¿Entonces cómo las interpretamos? Bueno, en su mayoría su interpretación es bastante sencilla, ya que están escritas del mismo lado de la vida terrenal de Jesús en la que vivimos. El único desafío que quizá enfrentes es que todas fueron escritas en un contexto específico que no siempre conocemos. Por ejemplo, 1 Corintios parece ser escrita como respuesta de una carta que Pablo recibió de la iglesia en Corinto. ¡Pero no tenemos esa carta! Algunas veces, leer estas cartas se siente un poco como construir una conversación entera escuchando sólo una parte de ella.

Por ello, debes tomar en cuenta tres cosas.

  1. Una comprensión del contexto es útil al interpretar estas cartas. Ahora, no hay una especie de cuerpo de conocimiento secreto sobre lo que estaba pasando en, digamos, Corinto más allá de lo que tenemos en la Biblia. Pero los eruditos bíblicos han pasado años y años juntando piezas de estas cartas, y a veces puede ser útil leerlo todo en un solo lugar. Si estás usando una biblia de estudio, la introducción de apertura a cada una de estas cartas hace un buen trabajo estableciendo un contexto para ti. O puedes obtener una copia de «Introducción al Nuevo Testamento» de la tienda de libros o biblioteca.
  2. Al mismo tiempo, estas cartas hablan con un poder increíble directamente a nuestro contexto sin mucha necesidad de interpretación. ¡Es como si Dios las hubiera escrito sabiendo que las estaríamos leyendo hoy! (Que por supuesto, lo hizo).
  3. La tercera cosa a considerar es que Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para la vida y la piedad en las Escrituras. Así que no hay descubrimiento que puedan hacer los historiadores que vaya a cambiar completamente nuestra comprensión de Romanos, por ejemplo. Dios nos ha dado exactamente lo que necesitamos.

III.     Literatura Profética y Apocalíptica:

Cuando la gente piensa en «profecía», tiende a pensar en predecir el futuro. Pero en realidad ese no es el grueso de la profecía en la Biblia. En cambio, la profecía en el sentido sin predicción, comienza con una declaración directa al pueblo de Dios.

Llamando a Israel por sus pecados.

Las profecías sirven para

Hacer brillar una luz en la desobediencia de Israel,

Y resaltar como sus pecados están en contra de la ley de Dios,

Y en algunos casos cuentan cómo sus pecados fueron predichos por profecías anteriores.

Los profetas son los fiscales del pacto de Dios.

Pero luego, los profetas sí comienzan a predecir el futuro, pronosticando y prometiendo una de dos cosas:

Ya sea Salvación o Juicio

(Ten en cuenta, incluso las promesas de juicio suelen ser llamamientos implícitos al arrepentimiento— que, de arrepentirse el pueblo, alejaría la ira de Dios.)

Lo cierto es que, la profecía puede ser un género difícil de leer, dado su gran número de figuras literarias:

Alegorías (Is. 5:1-7)

Proverbios (Ez. 18:2)

Lamentaciones (Amós 5:1-2)

Oraciones (Habacuc 3)

Narrativas (Is. 36-39)

Su estilo de escritura también es variado:

Los lamentos de Jeremías (8:18-9:1)

Las sorprendentes declaraciones de Ezequiel (20:21-26)

La protesta de Habacuc (1:12-17)

El sarcasmo e ironía de Amós (3:12)

 

Además, sus predicciones pueden ser difíciles porque tienen múltiples niveles de cumplimiento (e.j., la profecía de la virgen que da a luz en el capítulo 7 de Isaías parecía cumplirse en poco tiempo, cuando más tarde la mujer de Isaías tuvo un hijo, pero también sabemos que se cumplió cuando la virgen María dio a luz a Jesús).

Recuerda: Las profecías son como una cordillera—lo que parece como un monte, ¡en realidad tendrá varias montañas detrás!

Déjame darte 8 consejos para interpretar las profecías del A.T. —los verás en tu folleto.

  1. Interpretando a los Profetas:
  1. Discierne el contexto inmediato – la estructura y corriente del libro.
  2. Discierne la clase de oráculo empleado (de juicio, de salvación, u otro).
  3. Estudia el balance entre lo histórico (declaración) y lo predictivo (predicción).
  4. Determina qué clase de lenguaje está siendo usado (¿Poético? ¿Discusión? ¿Narrativo?) Las figuras literarias suelen ser cruciales para determinar el significado y la intención del autor.
  5. Ubica estos textos en su lugar general en la historia redentora. Al hacer esto, ten cuidado de no hacer asociaciones equivocadas entre Israel y tu nación o la iglesia.
  6. Trata de no imponer tu sistema teológico en el texto (ya sea dispensacional, pactal, etc.).
  7. Está alerta a ciertos temas recurrentes y amplios, especialmente a aquellos que se refieren a las relaciones entre los testamentos (e.j., la escatología, el templo, el matrimonio y el adulterio espiritual, el nuevo nacimiento).
  8. Considera la manera en la que los autores del Nuevo Testamento utilizan tu pasaje, o al menos, tu libro.

¿Hay alguna pregunta antes de que pasemos a la literatura apocalíptica?

  1. Interpretando la Literatura Apocalíptica

Si bien, algunas partes de Daniel son apocalípticas, el Apocalipsis de Juan es sin duda el mejor ejemplo de este género. La comprensión de las reglas interpretativas de Apocalipsis también se aplicará a Daniel—de manera que nos enfocaremos principalmente en Apocalipsis.

Apocalipsis es probablemente el tema de más comentarios, especulación e interpretación que cualquier otro libro de la Biblia. En este libro encontrarás:

Ángeles

Demonios

Dragones

Nuevo Cielo

Nueva Tierra

¡Lago de fuego!

¿Qué se supone que hagamos de estas cosas?

Algunos temerosamente leen Apocalipsis como el libro donde Dios finalmente desata su ira sobre la humanidad, mientras que otros, simplemente lo evitan porque es muy confuso o no es lo suficientemente importante para ser estudiado a profundidad—pero Apocalipsis es la palabra de Dios, la cual es «útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia».

Aquí están 4 consejos para ayudarte a entender Apocalipsis:

  1. Entiende el trasfondo

Cuando Juan escribe Apocalipsis, el evangelio había sido predicado a lo largo de toda la provincia de Asia, ¡así como en gran parte del Imperio Romano!

Muchos han creído y ahora son cristianos.

Todos recuerdan lo que Jesús prometió antes de ascender—¡que él regresaría y establecería su reino! La iglesia ha estado

MIRANDO y ANHELANDO

desde entonces la consumación del plan de salvación de Dios de salvación.

PERO, a la vista de muchos, «nada estaba sucediendo». Como resultado, la maldad comenzó a crecer en la iglesia y la persecución iba en aumento. Algunos se conformaron con los criterios del mundo. Y algunos empezaron a cuestionar la capacidad de Dios de hacer el bien y cumplir sus promesas. La iglesia se hacía preguntas como:

¿Realmente se preocupa Dios por nosotros?

¿Por qué el mal está triunfando sobre el bien?

¿Puede él hacer algo por nuestro sufrimiento?

¿Hará él algo por nuestro sufrimiento?

¡Este es el contexto en el cuál Juan escribe Apocalipsis!

  1. Entiende el género (los presentes y no presentes)

Este libro abarca al menos 3 géneros:

Apocalíptico

Profético

Epístola/Carta

Apocalipsis en griego quiere decir «revelar». Apocalipsis no fue escrito para confundir, sino para servir como una clara revelación del plan de Dios para

Traer juicio sobre el impío

Y para llevar a los fieles en Cristo a Su reino eterno.

Daniel también hizo esto en el A.T. Lo que para los lectores modernos parecen extrañas visiones y lenguaje codificado fue para el judío-cristiano del siglo I un grupo familiar de recursos literarios.

Además, la literatura apocalíptica funciona como profética, al hablar de lo que ocurrirá en el futuro. Mientras que las profecías del A.T. tienden a predecir usando un lenguaje literal y realístico, la literatura apocalíptica tiende a usar un lenguaje altamente simbólico para predecir acontecimientos futuros. De manera que, debemos ser cuidadosos al leer este libro de acuerdo a su género, y no interpretar el lenguaje simbólico de forma tan literal. Éste no es historia. Muchos lo leen como si fuera el periódico de mañana impreso por adelantado. Pero cuando haces eso, corres el riesgo de sacar conclusiones que Dios jamás pretendió.

Finalmente, Apocalipsis también es un Epístola, escrita a congregaciones específicas (mira Ap. 1:10-11).

  1. Entiende el propósito

La carta de Juan estaba destinada a ser distribuida a 7 iglesias específicas, abordando los problemas particulares de esas iglesias. No es un tratamiento abstracto del fin de los tiempos, sino un libro práctico para iglesias locales enfrentando persecución.

Su mensaje es que deberíamos entender nuestras pruebas actuales, no a la luz de lo terrenal sino a la luz de lo celestial.

  1. Entiende la estructura

Hay dos aspectos acerca de cómo Juan estructuró Apocalipsis que serán de mucha ayuda mientras lo lees.

  1. Siete visiones

Primero, al igual que los profetas Ezequiel y Zacarías del Antiguo Testamento, el libro contiene una serie de visiones. De hecho, hay siete visiones diferentes mientras avanzamos del capítulo 1 al capítulo 22. Siete candelabros, luego siete sellos, siete trompetas, y así sucesivamente. Con cada una de las siete visiones, Juan examina toda la historia de la iglesia, pero cada vez desde una perspectiva distinta y con un énfasis diferente. Hay una naturaleza progresiva, pero no es fundamentalmente cronológica, sino más bien una progresión en la intensidad y la finalidad.

De nuevo, es un error leer este libro como si fuera una historia moderna, escrita de antemano. Necesitamos verlo, no como una cronología sino como un recuento reiterado de la historia del mundo, siempre con el mismo desenlace: Dios triunfa. Y Dios reina.

  1. Veer vs. Escuchar

La segunda cosa útil para tomar en cuenta es cómo Juan usa nuestros sentidos de la vista y oído. Recuerda el énfasis de la Biblia en escuchar. Dios crea el mundo con Palabras. Él gobierna a su pueblo a través de su Palabra. Él envía la Palabra hecha carne en Cristo Jesús. Vivimos, como lo ha dicho Mark Dever, en la era del oído. Vivimos por fe y no por vista.

Pero Apocalipsis es el punto transitorio a vivir por vista, ¿no es así? Entonces, a menudo Juan usa lo que oímos en contra de lo que vemos. Te daré un ejemplo. Veamos el capítulo 5. Juan está llorando porque no se encontraba nadie digno de abrir el rollo en la mano de Dios. Lee lo que dice comenzando el versículo 5.

Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.

¿Entonces qué escucha Juan? [Espera la respuesta: un león]. ¿Pero qué es lo que ve? [Un cordero]. De acuerdo. ¿Está entonces el anciano confundido? ¿En realidad es un cordero en lugar de un león? No: el león es un cordero. Hemos escuchado que el León de Judá viene. Pero cuando realmente podemos ver con nuestros ojos, descubrimos al siervo sufriente en Isaías. El cordero de Dios. La vista nos da la plenitud de lo que escuchamos.

Así que cuando veas a estos dos opuestos, no te confundas, pensando que Juan está describiendo dos cosas distintas. Ellos son uno y son lo mismo. Por tanto, en el capítulo 7 cuando Juan «escucha» de los 144.00 de cada tribu de Israel. Y luego «ve» y mira una gran multitud imposible de contar de cada nación. ¿Es que un grupo es grande y el otro realmente grande? No: son iguales. Hemos escuchado las promesas de Dios a Israel. Pero una vez que vemos lo que él ha hecho, descubrimos algo mucho más grandioso. Cumpliendo los profetas del Antiguo Testamento, él ha expandido su pueblo para incluir a cada tribu, lengua, pueblo y nación.

  1. Hay algo de debate

En conclusión, debería decir que no todos están de acuerdo con esta interpretación de Apocalipsis. Si vienes de un contexto dispensacional, o premilenial, entonces se te ha enseñado que mucho de lo que se registra en Apocalipsis (después de las cartas iniciales a las iglesias) está por cumplirse y debe ser tomado literalmente, no figurativamente. Quizá también se te ha enseñado que los eventos en este libro están vinculados a una promesa futura especial para la nación de Israel. Si te interesaría más información sobre este tema, ve More Than Conquerors [Más que Vencedores] de William Hendriksen, o revisa el gran número de libros en la biblioteca de la iglesia, incluyendo el de Mark, Promises Kept [Promesas Cumplidas] que contiene un capítulo sobre Apocalipsis.

Eso concluye nuestro tiempo juntos hoy. La próxima semana Greg Spraul estará enseñando sobre las herramientas interpretativas específicas de Propósito y Contexto a usar mientras estudias tu Biblia. Si tienes alguna pregunta, estaré al frente. Oremos brevemente juntos.

Padre, gracias por tu Palabra. Gracias por los Evangelios que nos dicen las buenas nuevas de Jesús el Mesías, que fue predicho en los profetas, por las epístolas aclarando los misterios del evangelio, y por las visiones del reino venidero en Apocalipsis y Daniel. Bendice nuestros estudios en tu palabra esta semana, y habla a través de Mark mientras hoy predica sobre el discipulado—para nuestro bien y tu gloria, Amén.