Clases esenciales: Dos Maneras De Vivir

Dos Maneras de Vivir – Clase 4: Jesús – El Hombre que Murió por los Rebeldes

Artículo
18.04.2017

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Clase esencial
Dos Maneras de Vivir
Clase 4: Jesús – El Hombre que Murió por los Rebeldes


ORACIÓN

Bienvenidos al seminario básico Dos Maneras de Vivir. Estamos en la cuarta semana de este curso de seis semanas, y al comenzar, queremos reiterar el propósito principal para esta clase. Primero que todo, queremos solidificar el contenido del evangelio – la esperanza de salvación – para cada uno de nosotros. Segundo, al comprender mejor el evangelio, estaríamos mejor equipados para compartir el evangelio con otros, mientras crecemos en confianza y valentía al articular estas grandes verdades.

No hay nada particularmente especial sobre el tratado Dos Maneras de Vivir. Es simplemente una fiel presentación del evangelio y está basado en la palabra de Dios en la Biblia. Debería ser nuestro deseo el proclamar claramente este mensaje del evangelio para la gloria de Dios y para el bien eterno de aquellos que lo escuchan y aceptan. Así, usamos Dos Maneras de Vivir como una herramienta que nos ayudará a aclarar los elementos básicos del evangelio. Ciertamente no es la única forma de compartir el evangelio, pero muchos la han encontrado útil y esperamos que tú también.

  1. Repaso

Así que, para repasar, pasemos por cada Célula y 1) expliquemos lo que hemos aprendido; 2) repitamos el versículo correspondiente; y 3) dibujemos la imagen que encaja con él. [Repite estas preguntas para las Células 1-3 como se muestra abajo.]

Célula 1

Resumen: Dios creó todo y es el gobernante amoroso de su creación. Él nos hizo a su imagen para ser gobernantes del mundo bajo él.

Versículo: Apocalipsis 4:11 – «Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas».

Imagen:

 

Célula 2

Resumen: El hombre pecó al rebelarse contra Dios, y nosotros tratamos de dirigir la vida a nuestra manera y no a la de Dios. Al hacerlo, vivimos en miseria y hemos hecho un desastre de todo.

Versículo: Romanos 3:10-12 – «Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron».

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Célula 3

Resumen: Dios no nos dejará rebelarnos para siempre y nos castigará mediante la muerte y el juicio eterno.

Versículo: Hebreos 9:27 – «Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio».

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¿Preguntas o comentarios?

¿Alguien usó Dos Maneras de Vivir para compartir el evangelio la semana pasada? ¿Cómo le fue?

II.        Jesús, el hombre que murió por los rebeldes

La semana pasada, hablamos sobre la Célula 3 y el juicio de Dios sobre todos los hombres por su pecado. Cada uno de nosotros –tú, yo, y todos los demás –se ha rebelado contra Dios y merece una condenación justa y eterna en el infierno. Y el cuadro bíblico del infierno no es una fiesta donde nos sentamos a complacernos en fantasías pecaminosas, sino un lugar de horrible tormento, donde el fuego nunca se apaga. Quizá aún peor, no podemos deshacer lo que hemos hecho. El infierno es para lo que estamos destinados… a menos que Dios nos salve.

Y con eso, volvemos nuestra atención a las buenas nuevas del evangelio. Para que podamos entender las buenas nuevas del Cristianismo, necesitábamos entender las malas noticias primero. Afortunadamente, hemos cubierto esto lo suficiente las últimas dos semanas. Pero ahora enfocamos nuestra atención en el regalo de la gracia de Dios. «Pero el don no fue como la transgresión… Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos». (Ro. 5:15-19).

Dios escogió salvar al hombre del pecado a través de Jesucristo, el Hijo de Dios. Hay mucho respaldo bíblico sobre esto. De hecho, podrías decir que toda la Escritura lo testifica. Pero, en lugar de pedirte que memorices toda la Biblia, hay un versículo que resume útilmente esta gran verdad que podemos aprender de memoria. Ese versículo es 1 Pedro 3:18. ¿Podría alguien leer ese versículo en su folleto? [«Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios».]

La obra de salvación de Dios puede representarse así. (Dibuja la imagen)

Dios amó al mundo y envió a su Hijo Jesucristo al mundo para vivir perfectamente bajo su gobierno, a diferencia de Adán. Entonces, siendo encontrado sin pecado, Jesús tomó nuestro castigo, murió en nuestro lugar, y trajo perdón. Y él nos dio la justicia que había ganado.

Para entender la muerte de Cristo por los pecadores, necesitamos mirar cinco verdades que vemos en la Biblia, que es en donde enfocaremos nuestro tiempo hoy.

  1. Dios amó al mundo

¿Cuántos de ustedes alguna vez ha memorizado Juan 3:16? [Ve si alguien puede recitarlo; si no, continúa y léelo.] Bueno, el versículo dice, «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna».

En nuestra primera clase, aprendimos que Dios es el creador y gobernante amoroso. Bueno, ser amado en la creación es una cosa. Ser amado por Dios cuando estoy en rebelión contra él –a costa de la vida su propio Hijo—bueno, eso es una dimensión totalmente diferente de amor. ¡Pero eso es lo que vemos en el evangelio! La razón por la que Dios escogió salvar al hombre no fue por algo que se encontrara en el hombre, como si de alguna forma lo hubiéramos ganado o tuviéramos algo único que ofrecerle al Dios del universo. No, la razón por la que Dios eligió salvar al hombre se encontró solamente en Dios, en su amor.

Y este amor de Dios fue puesto sobre el hombre con el propósito de salvarlo de su pecado. Romanos 5:8 dice, «Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros».

¿Cuándo Dios eligió poner su amor sobre nosotros? [Cuando todavía éramos pecadores.] Somos pecadores, y como discutimos semanas atrás, esto significa que somos rebeldes que hemos rechazado el gobierno amoroso de Dios sobre nosotros. Somos enemigos de Dios (Ro. 5:10) Y aún así Dios nos amó, él envió a su único Hijo, Jesús, para salvar a personas malvadas, como tú y yo.

Todos somos llamados a amar a Dios (Dt. 6:5), pero debemos reconocer que el amor de Dios precede el nuestro. 1 Juan 4:19 dice, «Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero». Nuestro amor por Dios es sólo una respuesta de su amor por nosotros. 

De este modo, vemos que aún cuando Dios estaba perfectamente justificado en castigarnos a todos, él escogió amar al mundo. Y para demostrar su amor, envió a su Hijo al mundo.

¿Preguntas o comentarios?

  1. Jesús es Dios

Decir que Dios es amor (o amoroso) no es algo difícil de hacer. La mayoría de los estadounidenses hoy creen en un ser divino y benevolente. Es cuando comienzas a adentrarte en los detalles sobre quién es ese ser divino que las diferencias empiezan a aparecer. Si vamos a entender lo que la muerte de Jesús significó, necesitamos entender quién era el que estaba muriendo.

Entonces, la pregunta de «¿Quién es Jesús?» es de gran importancia. Esta fue la pregunta que Jesús hizo a sus discípulos antes de la transfiguración. «Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?[1] Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres…».[2]

Así que, ¿quién es Jesús? Él es el Hijo de Dios, un título que refleja su humanidad (Ezequiel 2) y su divinidad (Daniel 7). Hebreos 1:3 dice, «el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder». 

¿Qué ejemplos puedes pensar en la Escritura que dan evidencia de que Jesús es Dios? [Omnisciente – La mujer samaritana (Juan 4); Soberano – Alimentación de los 5,000 (Mt. 14); Digno de adoración – Sana a un hombre ciego (Juan 9); Autoridad sobre la creación – Calma la tempestad (Marcos 4)]

¿Podría alguien por favor leer Marcos 1:22-27 para nosotros? Mientras este pasaje es leído, escucha cómo la naturaleza divina de Jesús es descrita.

Marcos 1:22-27 – «Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?».

¿Cuáles son algunas características únicas de Jesús que resaltan en este pasaje? [Enseñaba con una autoridad poco común; Reprendía a los espíritus inmundos; Reconocido como el Santo de Dios]

También podríamos citar numerosos relatos en los evangelios donde Jesús mostró su autoridad divina al sanar físicamente a personas y otros milagros. Pero quizá la señal más reveladora de la divinidad de Jesús y la más importante para nosotros se ejemplifica en Marcos 2:5 «Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados».

Si Jesús podía realmente perdonar pecados, entonces él no podía ser otro que Dios mismo. Sólo Dios tiene el derecho de perdonar los pecados, y Jesús vino para este preciso propósito. Entonces vemos que Jesús es Dios.[3]

¿Preguntas o comentarios?

  1. Jesús se hizo hombre y vino al mundo

Así que, ¿qué hace que Jesús sea el único capaz de abordar el problema del pecado? Bueno, acabamos de responder parte de esa pregunta—Jesús es Dios. Sin embargo, la divinidad es sólo la mitad de la ecuación. Jesús también se convirtió totalmente en humano. Vemos evidencia de esto en varias porciones de la Escritura. (Pide que tres voluntarios lean los siguientes pasajes:)

  • Mateo 1:20-21 – «Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».
  • Romanos 5:17 – «Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia».
  • Juan 1:14 – «Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad».

«Aquel verbo fue hecho carne». El «Verbo» es Jesús. Vemos en esta frase que el Eterno se volvió mortal, el Infinito como el finito, el Perfecto como el imperfecto, el Santo como el impío, el Puro como el pecador. El Hijo de Dios tomó forma humana y vino al mundo. Sin embargo, de ninguna forma la humanidad de Jesús comprometió su naturaleza divina. Él no era mitad Dios y mitad hombre—él era 100% divino y 100% humano, totalmente Dios y totalmente hombre.

Está más allá de nuestra capacidad el comprender esta maravilla conocida como la encarnación. No obstante, esta verdad es esencial. Significa que Jesús hizo lo que nadie jamás pudo — y esto nos lleva a la cuarta verdad bíblica sobre Jesús.

¿Preguntas o comentarios?

  1. Jesús vivió una vida sin pecado y perfectamente justa

¿Por qué crees que fue importante que Jesús se hiciera hombre? [Un hombre pecó y por tanto un hombre tenía que expiar ese pecado.]

En Lucas 4, vemos la tentación de Jesús por Satanás: «Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo».

Satanás tentó a Jesús a pecar por cuarenta días, y durante cuarenta días Jesús resistió al diablo. ¿Cuán difícil es para nosotros resistir 40 minutos de tentación, mucho menos 40 días? Pero Jesús hace lo que nosotros no podemos. Es por esto que el escritor de Hebreos dice, «Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado» (He. 4:15).

Podemos pensar que la vida sin pecado de Jesús es admirable porque él es Dios. Después de todo, Santiago nos dice que, «Dios no puede ser tentado por el mal» (Santiago 1:13). Sin embargo, Hebreos dice que Jesús fue tentado en todo. En la humanidad de Jesús, él conocía el atractivo del pecado, pero no cedió.

Para ponerlo de forma más positiva — Jesús obedeció la ley de Dios perfectamente. La justicia de Jesús fue la moneda que usó para comprar la salvación del hombre. «Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos» (Ro. 5:19).

Jesús se hizo hombre como nosotros, pero en esto era completamente diferente. Ninguno de nosotros puede decir que obedecimos los mandamientos de Dios completamente como él puede.

¿Preguntas o comentarios?

  1. Jesús murió en la cruz para traer perdón a los pecadores

Hemos visto quién es Jesús y hemos visto cómo vivió su vida. Ahora consideremos su muerte.

La última verdad bíblica a la que queremos dedicar nuestro tiempo es el hecho de que Jesús murió en la cruz. Así que, para ayudarnos a entender mejor esto desde una perspectiva bíblica, vayamos a unos pasajes juntos.

  • Marcos 8:31 – «Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días». (Aquí vemos a Jesús prediciendo su muerte. Él vino por una razón. Su muerte no era una sorpresa para él.)
  • Hechos 10:39 – Hablando a los que estaban reunidos en la casa de Cornelio, Pedro dice, «Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero…». (Aquí vemos que la muerte de Jesús realmente ocurrió y fue presenciada.)
  • 1 Corintios 2:2 – Pablo dice, «Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado». (La muerte de Jesús fue el mensaje de Pablo y los apóstoles y la iglesia primitiva y sigue siendo el mensaje que proclamamos unos 2000 años más tarde.)

La muerte obediente de Jesús en la cruz fue predicha, ocurrida, presenciada y proclamada. Este es un hecho histórico innegable. 

Entonces, Jesús murió en la cruz. ¿Y qué? La mayoría de los que no son cristianos reconocen que Jesús murió, y muchos creen que él no era culpable o merecedor de una ejecución tan horrible. Pero lo mismo puede decirse de innumerables personas a lo largo de la historia. ¿Qué tiene de especial la cruz?

Bueno, recuerda que por causa de nuestro pecado, todos merecíamos la muerte. Pero porque Jesús nunca pecó, él no merecía la muerte. Sin embargo, ironía de las ironías—Jesús fue quien sufrió la ira de Dios por nuestro pecado. De hecho, esta muerte es la razón por la que Jesús, el Hijo de Dios, vino a la tierra. Jesús nació en el mundo para que pudiera morir. Fue castigado para que nosotros pudiéramos ser perdonados.

Este es el clímax del evangelio; es la culminación de todo lo que ha ocurrido antes en la Escritura. «¿Cómo un Dios justo va a perdonar al hombre pecador sin dejar de ser bueno?» –Toda la creación contiene su aliento esperando la respuesta –¡a través de la muerte de Jesús en la cruz!

Pablo escribe que, «a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús». (Romanos 3:25-26)

El sacrificio de Cristo fue para demostrar la justicia de Dios, la cual discutimos la semana pasada. La paga del pecado es muerte.[4] El sacrificio de Jesús satisfizo la ira de Dios de una vez por todas, por todos los que tienen fe en Jesús.[5] En el tribunal celestial, Dios el Padre aceptó el sacrificio de Jesús en la cruz como pago por el pecado de su pueblo, perdonándolos y declarándolos inocentes. El apóstol Pablo dice en 2 Corintios 5:21 que, «Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él».

 Isaías profetizó sobre Cristo, «Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros» (Isaías 53:5-6).

Hay esperanza, y nuestro héroe es Jesús. No hay otro. «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hechos 4:12). «Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre» (1 Ti. 2:5). ¡Alabado sea nuestro Dios y Salvador Jesucristo!

Hemos estado hablando sobre el hecho de que Jesús murió como un sustituto—él murió en nuestro lugar. La gente habla sobre muchas otras razones de su muerte—como un ejemplo de amor y sacrificio, por ejemplo (que también vemos en la Biblia). ¿Por qué es importante cuando compartimos el evangelio que expliquemos su muerte como un sustituto?

¿Otras preguntas o comentarios?

III.       Implicaciones para el evangelismo

 Bueno, antes de concluir, queremos brevemente considerar lo que todo esto significa para nuestro evangelismo. Entonces, ¿Cómo impacta el hecho de que Jesús se hizo hombre y murió por los pecadores a nuestro evangelismo? [1) Debemos conocer las malas noticias antes de que podamos conocer las buenas noticias; 2) Jesús es el punto focal de toda la Escritura; 3) No podemos salvarnos a nosotros mismos; 4) El Cristianismo no es sólo otra religión –es la única que salva; 5) La santidad de Dios, la justicia y la misericordia son consistentes dentro de su ser divino; 6) El evangelio tiene sentido –no hay inconsistencia en la historia]

[Práctica: Haz que la clase se una en parejas y trabaje en las primeras 4 células de Dos Maneras de Vivir—incluyendo (idealmente) decir los versículos de memoria.]

  1. Conclusión

Para resumir, aunque estábamos bajo la ira de Dios – pecadores ante un Dios santo – Dios respondió a nuestro estado indefenso. En su amor – y no por nada que hubiéramos hecho –Dios decidió salvarnos. Y su plan de salvación se centró en Jesucristo, el Hijo de Dios, quien tomó forma humana. Jesús vivió una vida sin pecado, y luego murió en la cruz para sufrir la ira de Dios en nuestro lugar. Su expiación quitó nuestros pecados y nos trajo perdón para que pudiéramos ser salvos y tener vida eterna con Dios. Estas son las buenas nuevas del evangelio. Y si Dios quiere, seguiremos la semana que viene con la continuación de estas buenas nuevas con la resurrección de Cristo y su reinado eterno como Rey.

ORACIÓN

 

APÉNDICE 

¿Dirías que el perdón de Dios de los pecados es gratis?

Sí, para el hombre, pero no, para Dios. El hombre recibe el regalo gratuitamente, sin embargo, tiene un gran costo y no es barato. El perdón todavía necesitaba ser pagado mediante la muerte.

[1] Marcos 8:27

[2] Mateo 16:14-17

[3] Ve Colosenses 1:19, 2:9.

[4] Ve Romanos 6:23.

[5] Ve Romanos 3:26.